30 Septiembre 2005 Seguir en 
Aquellos que viven en Rivadavia al 300 tienen sobrados motivos para quejarse. El paso de los ómnibus y los autos estacionados en doble fila, entre otros inconvenientes, hacen que el cruce de la calle se transforme, para los transeúntes, en un peligro mayúsculo. El problema se agrava si se tiene en cuenta que en el lugar funcionan dos colegios y numerosos consultorios de médicos, de bioquímicos y de otras especialidades, a los que asiste una importante cantidad de personas, tanto mayores como de edad escolar.
Los vecinos se preguntan, también, por qué las autoridades permiten que haya estacionamiento pagado en esa cuadra, en donde, además de la congestión citada, hay numerosas paradas de autos y de transportes escolares. Ahora -agrega la queja- se ha instalado un semáforo en cada esquina, lo que -suponen- va a acentuar aún más el caos vehicular y de gente en esa zona.
La vecindad le reclama a las autoridades de la Municipalidad que tomen las medidas que entiendan necesarias para que la tranquilidad retorne al lugar y el caos no continúe magnificándose.
Los vecinos se preguntan, también, por qué las autoridades permiten que haya estacionamiento pagado en esa cuadra, en donde, además de la congestión citada, hay numerosas paradas de autos y de transportes escolares. Ahora -agrega la queja- se ha instalado un semáforo en cada esquina, lo que -suponen- va a acentuar aún más el caos vehicular y de gente en esa zona.
La vecindad le reclama a las autoridades de la Municipalidad que tomen las medidas que entiendan necesarias para que la tranquilidad retorne al lugar y el caos no continúe magnificándose.







