MEXICO DF.- La sensual estrella estadounidense Britney Spears enloqueció el sábado a sus fanáticos mexicanos, con un espectacular concierto que incluyó desde elevadores hasta lluvia artificial en el escenario, en víspera de la culminación de su gira mundial 2002.
A pesar de un retraso de 40 minutos, los gritos de sus seguidores inundaron el lugar cuando la llamada princesa del pop apareció en el escenario con un diminuto camisón blanco y una lámpara en la mano, mientras explicaba como dormida que todo se trataba de un sueño.Acto seguido y ante el asombro de unas 50.000 personas reunidas en el Foro Sol, en el oriente de la Ciudad de México, Spears desapareció y emergió en pocos segundos de una plataforma que se elevó al ritmo de la famosa canción "Oops, I did it again", y que mostró a la cantante frente a su público.
Fuegos artificiales
En medio de fuegos artificiales, la cantante lució su esbelto cuerpo con un atuendo en piel color negro que contrastaba con el iluminado escenario lleno de rayos láser y nubes de humo.
"¡Hola!", dijo es español, "¿Cómo se sienten?", completó en inglés, causando el delirio de jóvenes y adultos.
La artista se apoyó en el escenario con ocho bailarines e igual número de cambios de vestuario que incluyeron desde un ajustado traje dorado hasta un elegante vestido blanco y sensuales tops, abrigos y ajustados pantalones y faldas.
Uno de los momentos que más impactó al público fue cuando Spears apareció vestida de bailarina en medio de una gigantesca caja musical para iniciar un popurrí que incluyó éxitos como "Lucky", canción para la que se cambió y utilizó un abrigo blanco que por dentro traía estampada la bandera estadounidense.
Spears, quien se dijo sorprendida por la calidez del público mexicano, compartió con sus fanáticos una canción escrita por ella y que interpretó sentada en un banco colocado en medio del enorme escenario.
Emocionados por la presencia de la diva adolescente, algunos de sus seguidores dijeron olvidar el escándalo que levantó Spears en México por una seña obscena que hizo con un dedo de su mano y que mostró ante una cámara a su llegada al país, el 23 de julio. Spears, de 20 años, cerró en medio del delirio del público el primero de los dos conciertos que dará en México con "Baby one more time", tema que la lanzó a la fama en 1998.
En medio de una lluvia artificial, vestida como vaquerita y sobre una plataforma que recorrió todo el escenario, Spears terminó la canción colgada de una cuerda que daba el efecto de que la artista volaba mientras se acercaba a una compuerta en el piso por donde desapareció mientras dijo: "es sólo un sueño". (Reuter)
A pesar de un retraso de 40 minutos, los gritos de sus seguidores inundaron el lugar cuando la llamada princesa del pop apareció en el escenario con un diminuto camisón blanco y una lámpara en la mano, mientras explicaba como dormida que todo se trataba de un sueño.Acto seguido y ante el asombro de unas 50.000 personas reunidas en el Foro Sol, en el oriente de la Ciudad de México, Spears desapareció y emergió en pocos segundos de una plataforma que se elevó al ritmo de la famosa canción "Oops, I did it again", y que mostró a la cantante frente a su público.
Fuegos artificiales
En medio de fuegos artificiales, la cantante lució su esbelto cuerpo con un atuendo en piel color negro que contrastaba con el iluminado escenario lleno de rayos láser y nubes de humo.
"¡Hola!", dijo es español, "¿Cómo se sienten?", completó en inglés, causando el delirio de jóvenes y adultos.
La artista se apoyó en el escenario con ocho bailarines e igual número de cambios de vestuario que incluyeron desde un ajustado traje dorado hasta un elegante vestido blanco y sensuales tops, abrigos y ajustados pantalones y faldas.
Uno de los momentos que más impactó al público fue cuando Spears apareció vestida de bailarina en medio de una gigantesca caja musical para iniciar un popurrí que incluyó éxitos como "Lucky", canción para la que se cambió y utilizó un abrigo blanco que por dentro traía estampada la bandera estadounidense.
Spears, quien se dijo sorprendida por la calidez del público mexicano, compartió con sus fanáticos una canción escrita por ella y que interpretó sentada en un banco colocado en medio del enorme escenario.
Emocionados por la presencia de la diva adolescente, algunos de sus seguidores dijeron olvidar el escándalo que levantó Spears en México por una seña obscena que hizo con un dedo de su mano y que mostró ante una cámara a su llegada al país, el 23 de julio. Spears, de 20 años, cerró en medio del delirio del público el primero de los dos conciertos que dará en México con "Baby one more time", tema que la lanzó a la fama en 1998.
En medio de una lluvia artificial, vestida como vaquerita y sobre una plataforma que recorrió todo el escenario, Spears terminó la canción colgada de una cuerda que daba el efecto de que la artista volaba mientras se acercaba a una compuerta en el piso por donde desapareció mientras dijo: "es sólo un sueño". (Reuter)







