Lo mejor ocurrió en casa

Luego del foro de la ONU.

17 Septiembre 2005
Por Angel Anaya

BUENOS AIRES.- El retorno de Kirchner y de su numerosa comitiva del foro de la ONU tuvo una agenda de expectativas diversas, mas no de resultados concretos, como probablemente ocurre con la gran mayoría de quienes concurrieron a la cumbre política más numerosa de la historia. Dicho ello con la salvedad de algún secreto encuentro que las crónicas sobre el terreno no consignan. Sí quedan, empero, en nuestro caso, las preocupaciones ya anticipadas sobre la dificultad para transparentar las situaciones de los contratos de servicios públicos, a los que se ha sumado el de Aerolíneas Argentinas, con preocupantes contradicciones entre las opiniones negociadoras del Presidente y del canciller Bielsa, y, por otra parte, del secretario y del subsecretario de Transporte, amenazadoras de la continuidad del contrato. Paradójicamente, en un gobierno fuertemente centralizado en el Presidente, son frecuentes esas disparidades entre los voceros. En este caso, no debe eludirse que el subsecretario Ricardo Cirelli, quien reclama "reargentinizar Aerolíneas Argentinas" -ahora concesionada a la española Marsans-, fue quien condujo con anterioridad la Asociación del Personal Técnico Aeronáutico (APTA), resistente a esa privatización en el pasado.
El secretario Ricardo Jaime y Cirelli se preparaban a viajar a Madrid, pero una negociación directa de Kirchner y de Bielsa con el jefe del gobierno español, José Luís Rodríguez Zapatero, moderó la posibilidad de un conflicto mayor ante los desacuerdos presupuestarios de AA.
Si bien el ruido político estuvo en el foro de la ONU, las noticias trascendentes se produjeron en Buenos Aires, justificando de paso que el ministro Roberto Lavagna no fuera parte de la comitiva presidencial, como lo fue el de Planeamiento, Julio de Vido. El jefe de Economía huye de todo lo que pueda oler a campaña electoral, pero el informe del Indec echó la luz sobre él, juntamente con los comentarios sobre el desarrollo fiscal y de la economía, a cargo de especialistas independientes de prestigio. Especialmente, por el anuncio de que el PBI haya llegado prácticamente al mismo nivel de 1998, cuando se insinuó la crisis: $ 313.213. Por otra parte, la inversión creció en relación con igual período del año anterior, 24,4%, referencia que ha sorprendido en la city. Sin embargo, el pronóstico del Palacio de Hacienda para 2006, lo mismo que las referencias del nuevo Presupuesto, pronostican un crecimiento menor de la economía, aunque inferior al de las consultoras más conocidas. De cualquier manera, también son coincidentes los juicios que apuntan al fin de ese proceso creciente si el Gobierno no consigue asegurar con claridad el mediano y el largo plazo. Es decir que perdura todavía un horizonte difuso por causa del contexto político presente, donde el equipo económico parece, por momentos, un navegante solitario. (De nuestra Sucursal)

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