Al dique La Aguadita le quedan tan sólo el nombre y el recuerdo. Es tétrica la imagen que presenta en la actualidad. Su represa está muerta, colmada de barro y de arena, y en ella crecieron gigantescos árboles y malezas. Este es el producto de la desidia de todos los gobernantes que pasaron desde su inauguración, a fines de 1899. Por todo esto le pido al gobernador José Alperovich que, a través de la Secretaría de Obras Públicas, tome los recaudos necesarios para recuperar esta obra, como se hizo con el dique La Higuerita. Hago extensiva esta inquietud a los legisladores de la provincia para que gestionen y consigan los recursos económicos que se precisarán para rehabilitar la represa, que es patrimonio de todos los tucumanos.
Raúl Alberto Herrera
Ruta 305
Granja Modelo (Tucumán)
MEZQUINDADES
Nuevamente aparecieron las campañas políticas que sólo traen desconcierto y zozobra. Los políticos no se ponen de acuerdo en sus discursos. Los males del país siguen sin solucionarse. La vida pasa y cada vez nos hundimos más, pese a las bonanzas económicas que se pregonan. Los que más tienen, más quieren; y los otros, los indigentes, los que no tienen para sobrevivir, son lacras sociales y humanas. Los políticos siguen con jugosas dietas. Los altos miembros de los otros dos poderes no les van en zaga. Se dilapidan los dineros del Estado con numerosos gastos superfluos. Todo porque cuando se envilecen las conciencias, se distorsionan las conductas. Para colmo, se está preparando una nueva camada de "salvadores de la patria" (Castells, Nina Peloso, Pitrola, etcétera) que son, simplemente, audaces trepadores y vulgares traficantes de la fe humana. San Martín, Belgrano, Sarmiento, Alberdi no fueron egresados de la Universidad de Harvard o del Boston College, de Nueva York; sin embargo, con su sabiduría nos legaron el país que merecimos y en donde -por desgracia- siempre fuimos castigados por las mezquindades del ser humano. Sólo los hombres con valores morales transitarán el camino de la verdad, en el que, al final, hallarán la luz de la esperanza.
Miguel Angel López
Bolivia 3.030
S. M. de Tucumán
INSEGURIDAD
Los vecinos de la calle Muñecas al 600 están de liga. Se registran roturas de vidrieras y sustracción de celulares; ventanillas de autos que son destrozadas en horas de la noche y robo de objetos de su interior. Expectantes estaban por la inauguración de un súper, ubicado en esa arteria. Pero a las 7 de la mañana hay un ruido infernal, lo mismo que a la siesta, porque utilizan las veredas y las rompen con los carros de mercaderías que depositan sus cargas en el galpón que el comercio tiene enfrente. Los empleados, montados en sus motos, que emiten un ruido ensordecedor, transitan a contramano y por la vereda, para tomar la calle Corrientes, sin respetar ni siquiera a los niños que juegan en ella. La famosa Policía Urbana brilla por su ausencia, sobre todo durante las horas de la noche. Nostalgia me traen las otroras visitas felices a familiares de la zona norte y los paseos por la plaza Urquiza.
Daniel Aguirre
San José de Calasanz
Villa Carmela - Casa 91
S. M. de Tucumán
GOBIERNO DE DOMATO
Los argumentos esgrimidos y las citas numéricas del lector Olmos no alcanzan para justificar el desamparo de que fue objeto el jubilado durante la gestión Domato. Este ocasional defensor del ex gobernador -por la veracidad de lo expresado en mi carta anterior- ha carecido de argumentos para rebatir lo consignado en ella. Se vale de la mentira para colocar en un pedestal a este representante del pueblo de Tucumán. ¿Puede ser un visionario y procurar una sociedad más justa quien, con singular ligereza, pisoteó la dignidad de los jubilados? Hay un principio jurídico que expresa: "ley pareja no es rigurosa". Si Domato hubiese buscado una sociedad más justa -dentro la cual se encuentra la clase pasiva-, debió haber aplicado ese principio en la distribución de los fondos del Estado.
Jesús Francisco Torres
Av. Aconquija 1.174
Yerba Buena-Tucumán
UTOPIA
Siento y pienso que honrar la vida es la primordial proyección que busca el hombre a través de sus invenciones científicas y técnicas, y no la miseria espiritual y material, consecuencia del no acomodamiento a un nuevo modelo de vida que se debiera instaurar. Quienes modelan la economía tienen que buscar una salida maravillosa y simple dentro de su complejidad, como sería reducir el trabajo de todas las personas a seis horas. Esto llevaría a la necesidad de mano de obra en algunos casos y al doble turno. Además, terminaríamos con la desocupación, con los hospitales y consultorios repletos de enfermos de estrés y con las villas miseria. También aumentaría la producción y, en consecuencia, la demanda. En definitiva, aprendamos a honrar la vida como Dios manda, con un tiempo y un espacio para cada necesidad. ¿Utopía? Por Dios, claro que no.
Juana Sadir de Asfoura
Salta 520
S. M. de Tucumán
SUBSIDIO DE SALUD
Soy afiliado del Subsidio de Salud. Desde hace más de 20 años me siento discriminado, ya que en Amaicha del Valle y sus alrededores, donde hay unos 600 afiliados titulares -casi 1.000 personas, si se suman a los miembros de las familias-, carecemos del descuento que nos corresponde en las compras de remedios. ¿Será que nosotros no nos enfermamos o que nuestra plata no vale? Hasta hace unos años tuvimos una farmacia que nos hacía la quita. Esta funciona en Santa María, Catamarca, a 20 kilómetros de Amaicha. Solicito a las autoridades que se sensibilicen y que den una pronta solución a este reclamo. Espero que no sea necesario que cortemos la ruta atravesando a nuestros hijos, como los cañeros lo hicieron con sus carros, para que escuchen nuestro pedido.
Juan Carlos Juárez
juanca_jcj@hot mail.com
MAXIMA
"Si no se hace justicia en todos los órdenes de la vida, no habrá salida nunca", José Alperovich (LA GACETA 16/06 página 3). Hasta hoy la seguimos esperando. La firma una jubilada padeciente.
Nora de la Colina
Balcarce 585
S. M. de Tucumán







