Un soldado con tonada tucumana luchó por la liberación

Benjamín Josset nació en La Ramada, pero decidió viajar para pelear con los aliados.

25 Agosto 2005
"¡La guerre est finie!", gritaba ilusionada la multitud mientras los soldados aliados entraban en París. Pero Benjamín Josset sólo escuchaba el tañido de las campanas de la centenaria catedral de Notre Dame. "Sentí que sonaban por un sueño personal que había empezado en mi pueblo", dijo al recordar el episodio este tucumano, nacido en La Ramada en el seno de una familia de origen francés, que vivió la experiencia de pelear por la liberación de París.
A los 16 años, Josset abandonó la provincia y, desde Buenos Aires, se embarcó rumbo a Europa para luchar contra los nazis, que acababan de ocupar la capital francesa. Al llegar a Glasgow (Gran Bretaña), tuvo que adulterar su edad, para que lo admitieran en las filas del ejército.Lo destinaron al norte de Africa, donde fue camarada de armas de numerosos españoles del derrotado ejército republicano. Ya incorporado a la mítica División Leclerc, participó del desembarco en Normandía. También con las tropas de Leclerc marchó hacia París y entró en la ciudad.
"Muchos afirman que fue un paseo, que la ciudad ya estaba ganada y que fue más que nada una fiesta. Se equivocan, no fue así. Nuestra división perdió 160 hombres en ese asalto final", puntualizó Josset en una entrevista publicada el año pasado, cuando fue condecorado al cumplirse 60 años de la liberación de París.
"Era una sensación extraña. Por un lado, el sueño cumplido, que se había iniciado en 1940; y, por otro, el sufrimiento de los civiles, las ruinas, el olor a muerte y el recuerdo de los compañeros fallecidos", reflexionó Josset al evocar las jornadas heroicas que terminaron con cuatro años de ocupación alemana en la capital francesa.

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