Pese a los esfuerzos internacionales, aumentan el hambre y la mortalidad

Estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

22 Agosto 2005
GINEBRA.- La malnutrición y el índice de mortalidad infantil aumentaron en las regiones más afectadas de Asia y Africa pese a los esfuerzos de la comunidad internacional por remediar estos problemas, estimó el lunes la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La OMS recuerda que los ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) fijados por la ONU no serán alcanzados en 2015 si se mantienen las tendencias actuales.
"Aunque se realizaron progresos, hay muchos países -en particular los más desposeídos- que sufren un retraso en el plano de la salud", subrayó en un informe el director general de la OMS, Lee Jong-Wook.
El objetivo número uno fijado por la ONU, la reducción a la mitad del número de personas que pasan hambre, se encuentra lejos de ser alcanzado, en particular porque los países pobres sufren de problemas crónicos de abastecimiento de alimentos, según el informe.Entre 1990 y 2002, el número de personas que sufrieron desnutrición aumentó en 34 millones en Africa subsahariana y 15 millones en el sur de Asia.
Por otra parte, la proporción de niños desnutridos entre los menores de cinco años que viven en el sur, sudeste y este de Asia pasó de 6% a 9%, mientras que esta tasa varió muy poco en Africa y se sitúa en torno al 32%.Más de la mitad de los niños del sur de Asia sufren de malnutrición, mientras que el índice para los países en vías de desarrollo en 2003 se sitúa en un tercio.
"El crecimiento demográfico y una pobre productividad agrícola son las principales causas de la penuria alimentaria en estas regiones", según el informe.
"El hambre tiende a concentrarse en el rural donde viven los sin tierra o en entre los granjeros, cuyas parcelas son muy pequeñas para satisfacer sus propias necesidades", añade el texto.
Por otra parte, tampoco se cumplen los objetivos previstos para hacer disminuir la mortalidad infantil.
El índice de mortalidad infantil aumentó considerablemente en el sur de Asia entre 1999 y 2003, pasando de 90 a 126 muertes por cada 1.000 nacimientos.
"En la mayoría de países, se moderó la disminución de la mortalidad infantil porque los esfuerzos para reducir la malnutrición y asegurar una cobertura completa con intervenciones contra la diarrea, la neumonía y el paludismo fueron insuficientes", según el informe.
En el año 2000, la ONU impulsó la adopción de los ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio.
Se trata de erradicar la extrema pobreza y el hambre, lograr la educación primaria universal, promover la igualdad de género, reducir la mortalidad infantil, mejorar la salud materna, combatir el sida, la tuberculosis y el paludismo, entre otras enfermedades, asegurar el sostenimiento del medio ambiente y fomentar una asociación mundial para el desarrollo. (NA).

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