Buenos Aires.- La utilización de la Casa Rosada para filmar, durante la mañana y la tarde del sábado, escenas de la película "Imagining Argentina" en las que intervino el actor español Antonio Banderas, alteró en Plaza de Mayo y sus alrededores la habitual calma de los sábados, tan distinta del ajetreo propio de los días hábiles.
Enterados por los medios de que el intérprete de "La máscara del Zorro" iba a rodar en la sede del Poder Ejecutivo argentino, no pocos curiosos se acercaron a Balcarce 50; sobre todo curiosas, en cuya admiración por la estampa del andaluz no hizo mella que por requerimientos de su personaje él use ahora una entrecana barba, que para varones porteños consultados "lo hace más viejo".
El interés por ver de cerca a Banderas (o al menos la tarea de filmación) debe haber sido la causa de que Agustina, una de las hijas del presidente Eduardo Duhalde, ingresara a media tarde a Casa de Gobierno junto con unas amigas, aunque sólo llegó hasta metros del sitio donde se trabajaba, donde recibió explicaciones del jefe de producción acerca de la secuencia en preparación.
Al bullicio en derredor de la Casa Rosada contribuyó la instalación frente a ella -en la calle Balcarce, y desde las cinco de la madrugada- de una veintena de camiones y trailers que forman parte del equipamiento de la película, aparataje que es normal para un rodaje europeo o estadounidense de mediano porte pero que suena colosal para los estándares argentinos.
Por las dudas, previendo la concurrencia de demasiada gente ajena al rodaje, la Policía colocó en la vereda de la plaza sobre la calle Balcarce sus típicos vallados, con lo que el lugar recuperó parte de la fisonomía de tantas jornadas agitadas como las que últimamente se viven con frecuencia en ese sitio histórico.
El registro de escenas en la Casa Rosada fue autorizado por resolución que firmó el secretario general de la Presidencia, Aníbal Fernández, y que indicó que la filmación no generará erogación presupuestaria alguna y que el rodaje está autorizado por 30 días a partir del 15 de julio de 2002. (TELAM)
Enterados por los medios de que el intérprete de "La máscara del Zorro" iba a rodar en la sede del Poder Ejecutivo argentino, no pocos curiosos se acercaron a Balcarce 50; sobre todo curiosas, en cuya admiración por la estampa del andaluz no hizo mella que por requerimientos de su personaje él use ahora una entrecana barba, que para varones porteños consultados "lo hace más viejo".
El interés por ver de cerca a Banderas (o al menos la tarea de filmación) debe haber sido la causa de que Agustina, una de las hijas del presidente Eduardo Duhalde, ingresara a media tarde a Casa de Gobierno junto con unas amigas, aunque sólo llegó hasta metros del sitio donde se trabajaba, donde recibió explicaciones del jefe de producción acerca de la secuencia en preparación.
Al bullicio en derredor de la Casa Rosada contribuyó la instalación frente a ella -en la calle Balcarce, y desde las cinco de la madrugada- de una veintena de camiones y trailers que forman parte del equipamiento de la película, aparataje que es normal para un rodaje europeo o estadounidense de mediano porte pero que suena colosal para los estándares argentinos.
Por las dudas, previendo la concurrencia de demasiada gente ajena al rodaje, la Policía colocó en la vereda de la plaza sobre la calle Balcarce sus típicos vallados, con lo que el lugar recuperó parte de la fisonomía de tantas jornadas agitadas como las que últimamente se viven con frecuencia en ese sitio histórico.
El registro de escenas en la Casa Rosada fue autorizado por resolución que firmó el secretario general de la Presidencia, Aníbal Fernández, y que indicó que la filmación no generará erogación presupuestaria alguna y que el rodaje está autorizado por 30 días a partir del 15 de julio de 2002. (TELAM)







