31 Julio 2005 Seguir en 
BAGDAD.- En una nueva prueba de que la insurgencia en Irak se ha extendido por todo el país, dos guardias británicos del consulado del Reino Unido murieron ayer en un ataque suicida contra un convoy, en Basora, al sur del país. Otras cinco personas fallecieron en otro atentado similar en Bagdad contra una comisaría local. Además, se elevó a 44 la cifra de muertos por un atentado suicida cometido el viernes en un centro de reclutamiento militar en el noroeste del país.
La ola de violencia alcanzó al propio ex presidente Saddam Hussein, quien fue agredido por un individuo cuando se aprestaba a salir de una sede judicial donde se prepara un juicio por crímenes cometidos durante su gobierno. El hecho se produjo el jueves, cuando Saddam se aprestaba a dejar la sala judicial. “Un individuo se le abalanzó y lo golpeó, y el presidente de la Corte no hizo nada por separarlos”, denunció en Ammán uno de los abogados del ex mandatario iraquí. Por esta causa, Saddam boicoteará en el futuro al tribunal que lo juzgará por muertes masivas de kurdos y de chiítas.
El objetivo en Basora
El ataque al convoy diplomático ocurrió en una autopista cerca de Basora, y causó la muerte a dos empleados de una empresa británica encargada de la seguridad de la cancillería en la sureña ciudad portuaria. El Reino Unido posee 8.500 soldados en Irak, en su mayoría, acantonados en el sur del país. El cuartel general está en Basora, donde el Reino Unido tiene también un consulado general con 20 empleados. Anoche fue secuestrada la directora general del Ministerio de Salud iraquí, por hombres armados que irrumpieron en su domicilio de Bagdad. Ningún grupo reivindicó el secuestro de la funcionaria. Asimismo, ayer se hallaron los cuerpos, degollados, del director de Comunicaciones y de dos empleados del aeropuerto de Bagdad, secuestrados el miércoles. (Reuter-AFP-NA)
La ola de violencia alcanzó al propio ex presidente Saddam Hussein, quien fue agredido por un individuo cuando se aprestaba a salir de una sede judicial donde se prepara un juicio por crímenes cometidos durante su gobierno. El hecho se produjo el jueves, cuando Saddam se aprestaba a dejar la sala judicial. “Un individuo se le abalanzó y lo golpeó, y el presidente de la Corte no hizo nada por separarlos”, denunció en Ammán uno de los abogados del ex mandatario iraquí. Por esta causa, Saddam boicoteará en el futuro al tribunal que lo juzgará por muertes masivas de kurdos y de chiítas.
El objetivo en Basora
El ataque al convoy diplomático ocurrió en una autopista cerca de Basora, y causó la muerte a dos empleados de una empresa británica encargada de la seguridad de la cancillería en la sureña ciudad portuaria. El Reino Unido posee 8.500 soldados en Irak, en su mayoría, acantonados en el sur del país. El cuartel general está en Basora, donde el Reino Unido tiene también un consulado general con 20 empleados. Anoche fue secuestrada la directora general del Ministerio de Salud iraquí, por hombres armados que irrumpieron en su domicilio de Bagdad. Ningún grupo reivindicó el secuestro de la funcionaria. Asimismo, ayer se hallaron los cuerpos, degollados, del director de Comunicaciones y de dos empleados del aeropuerto de Bagdad, secuestrados el miércoles. (Reuter-AFP-NA)







