La Rural y sus peligros

Ni Kirchner ni Lavagna estarán en el acto inaugural de la muestra.

30 Julio 2005
Por Angel Anaya

BUENOS AIRES.- Hasta último momento las autoridades de la Sociedad Rural estuvieron preguntándose sobre quiénes representarán al Gobierno en la inauguración de la exposición anual internacional del campo y su industria, que se celebrará a mediodía de hoy. Por lo pronto y al cierre de estas notas, ya se conocía que no estarán el presidente Kirchner ni el ministro de Economía; tampoco el secretario de Agricultura, quien tiene problemas de salud. El dato no es menudo si se lo relaciona con el hecho de que el sector agropecuario es la más importante fuente de recursos del fisco, a través de las más elevadas retenciones, que alcanzan hasta el 23,5%. En el pasado, la gran muestra era relacionada con la oligarquía por el populismo vernáculo, pero esa referencia es hoy tan anacrónica como la de los estancieros con residencias en París, pues la riqueza del campo se distribuye mayormente en sociedades anónimas y cooperativas, y las estancias más lujosas que ornamentan la pampa húmeda, se alquilan a los turistas como residencias hoteleras. En realidad, lo que en el Gobierno teme no es que se lo relacione en el año electoral con aquella casta social extinguida, sino alguna suerte de protesta por la elevada carga impositiva que contribuye mayormente a las inversiones públicas que se anuncian en los actos de campaña. Durante las recientes semanas, la presión ruralista para reducir las retenciones no prosperó y, por lo contrario, la conducción económica las elevó en el caso de productos lecheros.

También el FMI
Inclusive el Fondo Monetario reiteró entre sus condicionamientos para un acuerdo el problema de las retenciones, cuya magnitud y naturaleza no se condicen con una economía en crecimiento. El organismo multilateral tuvo por ello una respuesta política severa por parte de Kirchner en su tribuna política de Campana, cuando llegó a afirmar que su pretensión de desendeudar al país con el FMI sigue vigente. Claro que la intención es que ello se haga en no menos de tres años, es decir, más allá de su actual mandato, proyecto de retirada que es bien visto por parte de numerosos especialistas y que no implica el abandono del organismo que opera como garante de confianza ante la comunidad financiera internacional. Son numerosos los países miembro del Fondo que no están endeudados con el mismo, mas, por cierto, si lo hacen con otras fuentes de préstamos deberán pagar casi el doble de interés. Piensan el Presidente y el ministro Lavagna, temerosos de reacciones en la muestra rural, que sin deber al organismo multinacional este no podría imponerle condiciones al país. Pero como es muy sabido, sólo el tiempo dirá si las políticas públicas seguirán o no siendo breves entre nosotros. (De nuestra Sucursal)

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