30 Julio 2005 Seguir en 
Bagdad.- Al menos 25 iraquíes murieron ayer en un atentado suicida contra una oficina de reclutamiento cerca de Mosul, en el norte de Irak y cerca de la frontera con Siria. Más de 30 heridos, algunos de ellos de gravedad, dejó este hecho reivindicado por el grupo que lidera el jordano Abu Mussab Al Zarkawi, supuesto jefe de Al Qaeda en Irak. Este grupo se atribuyó los peores atentados y secuestros de los últimos meses en este país del Golfo Pérsico, ocupado desde 2003 por una coalición liderada por Estados Unidos.
Además, en un bombardeo aéreo estadounidense cerca de la ciudad de Haditha, el oeste de Irak, murieron cuatro iraquíes y cinco sirios, que poco antes habían atacado con granadas de mortero una patrulla conjunta iraquí-estadounidense. Dos infantes de marina fallecieron en el enfrentamiento.
En medio de la creciente actividad de la resistencia, que obstaculiza el proceso institucional en Irak, se supo que la reconstrucción de este país azotado por los bombardeos estadounidenses y por los atentados contra las instalaciones petroleras se ve ampliamente obstaculizada por los elevados costos en seguridad. Según informes recibidos por el Congreso de EE.UU., más de la tercera parte del dinero destinado a proyectos de suministro de agua, de electricidad y de asistencia médica, es derivado a la seguridad. Además, la GAO denunció que las empresas contratadas por el Pentágono desvían millones de dólares en sobresueldos que llegan a los U$S 35.000 mensuales. (dpa)
Además, en un bombardeo aéreo estadounidense cerca de la ciudad de Haditha, el oeste de Irak, murieron cuatro iraquíes y cinco sirios, que poco antes habían atacado con granadas de mortero una patrulla conjunta iraquí-estadounidense. Dos infantes de marina fallecieron en el enfrentamiento.
En medio de la creciente actividad de la resistencia, que obstaculiza el proceso institucional en Irak, se supo que la reconstrucción de este país azotado por los bombardeos estadounidenses y por los atentados contra las instalaciones petroleras se ve ampliamente obstaculizada por los elevados costos en seguridad. Según informes recibidos por el Congreso de EE.UU., más de la tercera parte del dinero destinado a proyectos de suministro de agua, de electricidad y de asistencia médica, es derivado a la seguridad. Además, la GAO denunció que las empresas contratadas por el Pentágono desvían millones de dólares en sobresueldos que llegan a los U$S 35.000 mensuales. (dpa)







