Necesidad de control

Abundan las infracciones en las calles de la capital tucumana.

29 Julio 2005
Hacia las 21 del miércoles, sobre calle 25 de Mayo al 700 se hallaban estacionados en doble fila cuatro taxis. Sus conductores conversaban, animadamente, al costado de los respectivos vehículos, mientras el tránsito debía circular en fila de a uno por el espacio restante de la calzada.
La anécdota ilustra sobre una situación por demás frecuente en nuestra capital. Si en las horas hábiles abundan las infracciones, ellas crecen de manera exponencial ni bien cesa la actividad del comercio en la ciudad. Se estaciona en doble fila y se cruzan los semáforos en rojo, precisamente porque existe una nítida conciencia de impunidad. Los infractores están seguros de que ninguna autoridad habrá de molestarlos por lo que hacen.
Nos parece que la única manera de modificar este comportamiento que desprecia así la ley, es disponer un sistema de control que sea realmente eficaz. Si no es posible que sigan los inspectores apostados en las esquinas, sí es posible que vehículos municipales recorran la ciudad, levantando las actas de infracción que correspondan.

Tamaño texto
Comentarios