29 Julio 2005 Seguir en 
LONDRES.- Mientras en Londres se producían ayer nuevas detenciones de sospechosos de haber participado en los atentados del 21-J, la cadena estadounidense CNN informó que Haroon Aswat, presunto cerebro de los ataques suicidas del 7-J en en la capital británica, había sido detenido en Zambia. El informe, que citó a funcionarios de Estados Unidos y de Zambia, dijo que se estaba negociando quién tendría acceso a Aswat, que también es requerido en Estados Unidos. Según CNN, Aswat intentó instalar un campo de entrenamiento terrorista en Bly, Oregon.
Llamados al celular
Este paquistaní nacido en Gran Bretaña hace unos 31 años, presuntamente jugó algún papel en la organización de los cuatro atentados suicidas en Londres del 7 de julio, que dejaron 56 muertos. Según los informes de prensa, la búsqueda de este sospechoso se intensificó después de que se supo que su teléfono celular había recibido hasta 20 llamadas de los cuatro suicidas londinenses, antes de los ataques. Según funcionarios estadounidenses citados por CNN, Aswat estaba al alcance de sus agentes secretos un mes antes de los atentados en Londres, pero sus contrapartes británicos no les permitieron detenerlo. Otras fuentes indicaron que Aswat había sido vigilado en Sudáfrica.
Ola de miedo
A tres semanas de los atentados, y una semana después de una segunda serie de ataques similares fallidos, las fuerzas de seguridad británicas están desbordadas. Ayer se efectuó el mayor despliegue de la historia para tranquilizar a los usuarios del metro londinense y prevenir nuevos ataques. La policía británica sostiene que hay otras células capacitadas para atacar. Ayer continuaba el interrogatorio del somalí Yasin Hassan Omar, detenido el miércoles en Birmingham, que sería uno de los atacantes del 21-J. Ninguno de los nueve arrestados ayer responde a las señas de los tres sospechosos vinculados al 21-J. (Reuter-AFP-NA)
Nuevo roce diplomático con Brasil
Brasilia.- Brasil rechazó un informe del gobierno británico que señala que el brasileño Jean Charles Menezes, muerto a quemarropa por la policía británica hace una semana, tenía su visa vencida en Londres. "Sin entrar en el mérito de esa información, el gobierno brasileño considera que en nada altera la responsabilidad de las autoridades británicas por la muerte trágica de un ciudadano brasileño inocente y pacífico", dice la Cancillería en un comunicado.
Los restos de Menezes, el electricista de 27 años acribillado por error por la policía en Londres, llegaron ayer a Brasil en un vuelo comercial procedente de la capital británica, y serán sepultados hoy en su pueblo natal de Gonzaga, en el Estado de Minas Gerais, en el este del país.
El secretario de Exterior británico, Jack Straw, envió ayer una carta a su par de Brasil, Celso Amorim, en la que expresa dudas sobre las condiciones migratorias del joven electricista, de 27 años, muerto de siete disparos en la cabeza y uno en la espalda por policías que lo confundieron con un terrorista. Según el gobierno británico, la visa de Menezes, que residía en Londres desde hacía tres años, estaba vencida desde 2003. Pero la Cancillería brasileña sostiene que esa información contraría los informes que habían sido recibidos hasta ahora por parte de las autoridades británicas. "La nueva información no debe tener ninguna influencia en las investigaciones sobre la tragedia o sobre las medidas que el gobierno británico deberá tomar -como la reparación a la familia de Menezes-, las cuales serán seguidas atentamente por el gobierno de Brasil", agrega. (Télam-SNI-Reuter)
Llamados al celular
Este paquistaní nacido en Gran Bretaña hace unos 31 años, presuntamente jugó algún papel en la organización de los cuatro atentados suicidas en Londres del 7 de julio, que dejaron 56 muertos. Según los informes de prensa, la búsqueda de este sospechoso se intensificó después de que se supo que su teléfono celular había recibido hasta 20 llamadas de los cuatro suicidas londinenses, antes de los ataques. Según funcionarios estadounidenses citados por CNN, Aswat estaba al alcance de sus agentes secretos un mes antes de los atentados en Londres, pero sus contrapartes británicos no les permitieron detenerlo. Otras fuentes indicaron que Aswat había sido vigilado en Sudáfrica.
Ola de miedo
A tres semanas de los atentados, y una semana después de una segunda serie de ataques similares fallidos, las fuerzas de seguridad británicas están desbordadas. Ayer se efectuó el mayor despliegue de la historia para tranquilizar a los usuarios del metro londinense y prevenir nuevos ataques. La policía británica sostiene que hay otras células capacitadas para atacar. Ayer continuaba el interrogatorio del somalí Yasin Hassan Omar, detenido el miércoles en Birmingham, que sería uno de los atacantes del 21-J. Ninguno de los nueve arrestados ayer responde a las señas de los tres sospechosos vinculados al 21-J. (Reuter-AFP-NA)
Nuevo roce diplomático con Brasil
Brasilia.- Brasil rechazó un informe del gobierno británico que señala que el brasileño Jean Charles Menezes, muerto a quemarropa por la policía británica hace una semana, tenía su visa vencida en Londres. "Sin entrar en el mérito de esa información, el gobierno brasileño considera que en nada altera la responsabilidad de las autoridades británicas por la muerte trágica de un ciudadano brasileño inocente y pacífico", dice la Cancillería en un comunicado.
Los restos de Menezes, el electricista de 27 años acribillado por error por la policía en Londres, llegaron ayer a Brasil en un vuelo comercial procedente de la capital británica, y serán sepultados hoy en su pueblo natal de Gonzaga, en el Estado de Minas Gerais, en el este del país.
El secretario de Exterior británico, Jack Straw, envió ayer una carta a su par de Brasil, Celso Amorim, en la que expresa dudas sobre las condiciones migratorias del joven electricista, de 27 años, muerto de siete disparos en la cabeza y uno en la espalda por policías que lo confundieron con un terrorista. Según el gobierno británico, la visa de Menezes, que residía en Londres desde hacía tres años, estaba vencida desde 2003. Pero la Cancillería brasileña sostiene que esa información contraría los informes que habían sido recibidos hasta ahora por parte de las autoridades británicas. "La nueva información no debe tener ninguna influencia en las investigaciones sobre la tragedia o sobre las medidas que el gobierno británico deberá tomar -como la reparación a la familia de Menezes-, las cuales serán seguidas atentamente por el gobierno de Brasil", agrega. (Télam-SNI-Reuter)







