29 Julio 2005 Seguir en 
LONDRES.- La decisión del Ejército Republicano Irlandés (IRA), de poner fin a su lucha armada de varias décadas contra la autoridad británica, fue celebrada por Gran Bretaña, Irlanda del Norte y Estados Unidos. "El liderazgo de Oglaigh nah Eireann (IRA) ordenó formalmente un cese en la campaña armada", dice el comunicado del IRA, que especifica que la medida se ponía en vigencia a partir de las 15 de ayer (hora local). Sin embargo, tanto el gobierno irlandés como el británico subrayaron la importancia de una verificación independiente, que garantice que el IRA abandona unilateralmente las armas.
Esta reacción pone en evidencia la cautela con que fue recibido el anuncio. Más escéptico se mostró el presidente del partido más importante de las filas protestantes, Ian Paisley. "No han anunciado el final de sus actividades criminales con un volumen de ventas millonario", dijo el clérigo en alusión al IRA como organización mafiosa.
"Sólo sentimos desprecio hacia su intento de glorificar y justificar sus campañas asesinas", declaró el líder del radical Partido Unionista Democrático (DUP). En lo referente al carácter mafioso de la guerrilla católica formulado por Paisley, cabe señalar que los miembros del IRA también recibieron instrucciones de no implicarse en otras actividades delictivas, como el contrabando de bienes, blanqueo de dinero, robos o castigos corporales contra los miembros de la comunidad católica, de la que aún se consideran su legítima policía.
También sir Reg Empey, el nuevo presidente de los Unionistas del Ulster (Irlanda del Norte) y sucesor del premio Nobel de la Paz, David Trimbe, reaccionó con escepticismo al anuncio. "Después de quemarse los dedos tantas veces, la gente desconfía", señaló. Por el contario, el primer ministro irlandés, Bertie Ahern, habló de un acontecimiento histórico y afirmó sentirse "muy feliz" con el anuncio. "Espero que podamos mirar hacia un futuro de paz y prosperidad basado en la confianza mutua, y en la reconciliación definitiva", declaró.
La gran oportunidad
Ayer, en una conferencia de prensa celebrada en un hotel de Dublín, el presidente del Sinn Fein (brazo político del IRA), Gerry Adams, dijo que la declaración del IRA representa una gran oportunidad para alcanzar paz y justicia en la isla. Asimismo, Adams reclamó al gobierno británico el tratamiento urgente de cuestiones pendientes del acuerdo de paz del Viernes Santo (1998), como la desmilitarización de la provincia y la transferencia de poderes de Londres a Belfast en materia de Justicia e Interior.
En abril, Adams pidió a la guerrilla que se transformara en un movimiento político. El IRA no dijo en su comunicado que se disolvía, como exigen los partidos protestantes norirlandeses de línea dura. El conflicto armado estalló en la década de 1960 y dejó más de 3.000 muertos. El IRA está acusado por 1.800 asesinatos. (DPA-Especial)
ANALISIS
Callejón sin salida
Por Christoph Driessen
Belfast.- El IRA ya había prometido en varias ocasiones la paz y el desarme. ¿Por qué lo ha hecho precisamente ahora? En febrero decía que el primer ministro Tony Blair había acabado con su paciencia. La respuesta es que el IRA se encuentra en un callejón sin salida. Y nadie ha contribuido más a esta situación que la lucha contra los padrinos del IRA que seis modestas mujeres iniciaron por cuenta propia. La prometida y las cinco hermanas de Robert McCartney, asesinado en Belfast por gente del IRA, mostraron con su campaña mediática la verdadera cara de la autodenominada fuerza protectora de los católicos. Muchos donantes norteamericanos se distanciaron entonces del IRA. De repente, la Casa Blanca les cerró la puerta a los líderes del Sinn Fein. A ello se sumó otro hecho: en las elecciones parlamentarias británicas de mayo, el partido protestante moderado de David Trimble cayó hasta el fondo. Según el Nobel de la Paz, que durante tanto tiempo trabajó con el presidente del Sinn Fein, Gerry Adams, este hecho supuso el fin de su carrera política.
Ahora, la fuerza protestante más relevante es la del pastor radical Ian Paisley, que jamás formaría un gobierno regional con Adams mientras este aún disponga de un ejército. Pero, dado que Adams y su jefe negociador Martin McGuinness quieren verse nuevamente bien posicionados y, como saben que los electores no desean por nada en el mundo un regreso a los viejos tiempos en Irlanda del Norte, les han puesto la pistola en el pecho a sus amigos del IRA. (DPA)
Esta reacción pone en evidencia la cautela con que fue recibido el anuncio. Más escéptico se mostró el presidente del partido más importante de las filas protestantes, Ian Paisley. "No han anunciado el final de sus actividades criminales con un volumen de ventas millonario", dijo el clérigo en alusión al IRA como organización mafiosa.
"Sólo sentimos desprecio hacia su intento de glorificar y justificar sus campañas asesinas", declaró el líder del radical Partido Unionista Democrático (DUP). En lo referente al carácter mafioso de la guerrilla católica formulado por Paisley, cabe señalar que los miembros del IRA también recibieron instrucciones de no implicarse en otras actividades delictivas, como el contrabando de bienes, blanqueo de dinero, robos o castigos corporales contra los miembros de la comunidad católica, de la que aún se consideran su legítima policía.
También sir Reg Empey, el nuevo presidente de los Unionistas del Ulster (Irlanda del Norte) y sucesor del premio Nobel de la Paz, David Trimbe, reaccionó con escepticismo al anuncio. "Después de quemarse los dedos tantas veces, la gente desconfía", señaló. Por el contario, el primer ministro irlandés, Bertie Ahern, habló de un acontecimiento histórico y afirmó sentirse "muy feliz" con el anuncio. "Espero que podamos mirar hacia un futuro de paz y prosperidad basado en la confianza mutua, y en la reconciliación definitiva", declaró.
La gran oportunidad
Ayer, en una conferencia de prensa celebrada en un hotel de Dublín, el presidente del Sinn Fein (brazo político del IRA), Gerry Adams, dijo que la declaración del IRA representa una gran oportunidad para alcanzar paz y justicia en la isla. Asimismo, Adams reclamó al gobierno británico el tratamiento urgente de cuestiones pendientes del acuerdo de paz del Viernes Santo (1998), como la desmilitarización de la provincia y la transferencia de poderes de Londres a Belfast en materia de Justicia e Interior.
En abril, Adams pidió a la guerrilla que se transformara en un movimiento político. El IRA no dijo en su comunicado que se disolvía, como exigen los partidos protestantes norirlandeses de línea dura. El conflicto armado estalló en la década de 1960 y dejó más de 3.000 muertos. El IRA está acusado por 1.800 asesinatos. (DPA-Especial)
ANALISIS
Callejón sin salida
Por Christoph Driessen
Belfast.- El IRA ya había prometido en varias ocasiones la paz y el desarme. ¿Por qué lo ha hecho precisamente ahora? En febrero decía que el primer ministro Tony Blair había acabado con su paciencia. La respuesta es que el IRA se encuentra en un callejón sin salida. Y nadie ha contribuido más a esta situación que la lucha contra los padrinos del IRA que seis modestas mujeres iniciaron por cuenta propia. La prometida y las cinco hermanas de Robert McCartney, asesinado en Belfast por gente del IRA, mostraron con su campaña mediática la verdadera cara de la autodenominada fuerza protectora de los católicos. Muchos donantes norteamericanos se distanciaron entonces del IRA. De repente, la Casa Blanca les cerró la puerta a los líderes del Sinn Fein. A ello se sumó otro hecho: en las elecciones parlamentarias británicas de mayo, el partido protestante moderado de David Trimble cayó hasta el fondo. Según el Nobel de la Paz, que durante tanto tiempo trabajó con el presidente del Sinn Fein, Gerry Adams, este hecho supuso el fin de su carrera política.
Ahora, la fuerza protestante más relevante es la del pastor radical Ian Paisley, que jamás formaría un gobierno regional con Adams mientras este aún disponga de un ejército. Pero, dado que Adams y su jefe negociador Martin McGuinness quieren verse nuevamente bien posicionados y, como saben que los electores no desean por nada en el mundo un regreso a los viejos tiempos en Irlanda del Norte, les han puesto la pistola en el pecho a sus amigos del IRA. (DPA)







