28 Julio 2005 Seguir en 
LONDRES.- En operativos separados, la policía británica arrestó en un barrio de Birmingham (centro de Inglaterra) a uno de los presuntos atacantes del 21-J, y a otros tres sospechosos, a un kilómetro de allí. Mientras, la investigación se aceleraba ayer vertiginosamente con nuevos registros de viviendas en Londres. Centenares de agentes de Scotland Yard y de los servicios secretos buscan afanosamente a los otros hombres que hace seis días trataron de activar bombas en tres vagones del metro y en un ómnibus.
El apresado en Birmingham es Yasin Hassan Omar, el somalí de 24 años que había sido identificado como el que intentó hacer estallar una bomba en la estación de metro de Warren Street, en el norte de Londres. Al momento de su arresto, en horas de la madrugada, el individuo se hallaba solo, dijo un vocero policial. Fue necesario utilizar una pistola Taser, un arma que emite descargas eléctricas, para reducirlo, añadió. El sospechoso, que llegó a Gran Bretaña en 1992 y tiene un permiso de residencia ilimitado, se encuentra en una comisaría del centro de Londres.
El apuro
La policía pidió a la población que permanezca alerta y que comunique inmediatamente cualquier dato útil que permita aprehender a los otros autores del 21-J. A medida que pasan los días, crece el temor de que estos individuos cometan un nuevo atentado. Uno de los buscados es Muktar Said Ibrahim, de 27 años, británico oriundo de Eritrea, cuya fotografía es difundida a diario por los medios televisivos. Los otros dos no han sido identificados.
Scotland Yard eludió comentar versiones de que había 16 bombas sin estallar en un automóvil abandonado, que habría utilizado Shehzad Tanweer, uno de los kamikazes del 7-J, que dejaron 56 muertos. De confirmarse, esto permite pensar que los terroristas habían previsto cometer una masacre de mayor envergadura o varias olas de atentados.
A 20 días de la masacre en Londres, y a 6 días después de los ataques fallidos, el nerviosismo es palpable en Londres, que volvió a vivir ayer el pánico por una serie de falsas alarmas de bomba. (AFP-NA)
El apresado en Birmingham es Yasin Hassan Omar, el somalí de 24 años que había sido identificado como el que intentó hacer estallar una bomba en la estación de metro de Warren Street, en el norte de Londres. Al momento de su arresto, en horas de la madrugada, el individuo se hallaba solo, dijo un vocero policial. Fue necesario utilizar una pistola Taser, un arma que emite descargas eléctricas, para reducirlo, añadió. El sospechoso, que llegó a Gran Bretaña en 1992 y tiene un permiso de residencia ilimitado, se encuentra en una comisaría del centro de Londres.
El apuro
La policía pidió a la población que permanezca alerta y que comunique inmediatamente cualquier dato útil que permita aprehender a los otros autores del 21-J. A medida que pasan los días, crece el temor de que estos individuos cometan un nuevo atentado. Uno de los buscados es Muktar Said Ibrahim, de 27 años, británico oriundo de Eritrea, cuya fotografía es difundida a diario por los medios televisivos. Los otros dos no han sido identificados.
Scotland Yard eludió comentar versiones de que había 16 bombas sin estallar en un automóvil abandonado, que habría utilizado Shehzad Tanweer, uno de los kamikazes del 7-J, que dejaron 56 muertos. De confirmarse, esto permite pensar que los terroristas habían previsto cometer una masacre de mayor envergadura o varias olas de atentados.
A 20 días de la masacre en Londres, y a 6 días después de los ataques fallidos, el nerviosismo es palpable en Londres, que volvió a vivir ayer el pánico por una serie de falsas alarmas de bomba. (AFP-NA)







