La visita inoportuna

Las relaciones con Estados Unidos mantienen por acuerdo de ambas partes una suerte de tolerancia.

26 Julio 2005
BUENOS AIRES.- La Cumbre de las Américas, prevista para la semana siguiente de las elecciones en Mar del Plata, se está convirtiendo ya en un regalo políticamente muy perturbador para el presidente Kirchner, pues la custodia de su colega George B. Bush se pronostica como una operación aeronaval que excede los problemas del protocolo. Las primeras informaciones de Washington consignan que el presidente de Estados Unidos tendrá un séquito de seguridad civil y otro castrense que exceden largamente las previsiones de la ley 25.880, sancionada en abril, por más que en el Gobierno se esté asegurando ya que no es así. Esa norma establece excepciones para el ingreso de personal militar cuando se trata de ceremonial, más el operativo aeronaval y terrestre que se calcula en la Casa Blanca es muy superior al de otras ocasiones de viajes de Bush, a causa de la creciente amenaza del terrorismo internacional que lo tiene por blanco. Las primeras reacciones se están produciendo en el Congreso, donde la oposición pretende la presencia del canciller Rafael Bielsa y del ministro de Defensa, José Pampuro. Visitas a la Cámara de Diputados que probablemente no se producirán, pues la izquierda parlamentaria carece del número necesario para promover una interpelación y el peronismo es, para esas cosas, uno solo.

No sólo Mar del Plata
La Cancillería conoce ya que sin el marco de custodia previsto por Washington, el presidente norteamericano no viajará a Mar del Plata, en cuyo caso la Cumbre de las Américas correría el riesgo de fracasar y de convertirse en un testimonio de diferencias con el gobierno de Bush que el presidente Kirchner no desea.
El problema más difícil de resolver ahora consiste en determinar qué hará el oficialismo en la etapa más crítica de la campaña electoral para que eso no ocurra, frente a los ataques que le vendrán seguramente de una izquierda y centro izquierda muy activos. Una de las preocupaciones mayores en el entorno presidencial es ya que el problema de seguridad no puede limitarse al área de Mar del Plata, pues el terrorismo está demostrando que actúa cada vez sobre áreas más amplias e indefinidas, argumento este que la oposición parlamentaria está dispuesta a utilizar.
Todavía no se conoce cuándo será la primera reunión del comando de ambos países para organizar la seguridad, que integra el jefe del gabinete del vicecanciller Jorge Taiana, también como Bielsa candidato kirchnerista a diputado nacional. Las relaciones con Estados Unidos mantienen por acuerdo de ambas partes una suerte de tolerancia de la Casa Blanca por el doble discurso con que se manejan en Buenos Aires frente a la fuerte oposición antinorteamericana, pero ese acuerdo tácito puede ser superado si el viaje de Bush no cuenta con el estricto marco de seguridad calculado en Washington. (De nuestra Sucursal)

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