20 Julio 2002 Seguir en 
Cinco personas fueron detenidas por su presunta vinculación con robos ocurridos en los últimos tiempos en Monteros, al tiempo que logró recuperarse todo el botín que habían obtenido en sus incursiones.Una de las víctimas de los atracos, el médico Rodolfo Martínez Auguste, fue, en un principio, uno de los acusados por el homicidio de la psicopedagoga Lilia Gambarte, ocurrido el 21 de junio pasado.
Justamente, mientras el médico se encontraba detenido, desconocidos entraron a su casa y literalmente la desvalijaron. Cuando Martínez Auguste recuperó su libertad -no había pruebas en su contra y después se encontró a los verdaderos responsables- llegó a su casa y la encontró casi vacía.
La otra víctima fue Jorge Novotny, propietario de una empresa de venta y reparación de teléfonos celulares, ubicada en el barrio Belgrano, en Monteros. Este hombre fue quien mantuvo una discusión con el jefe de la comisaría de esa ciudad, Luis Vargas, por lo que resultó detenido. Novotny se quejaba -lo mismo que otros vecinos- por la falta de seguridad en la zona, aunque luego se retractó de sus declaraciones.
Efectivos de la Brigada Oeste, al mando del subcomisario Antonio Ramón Quinteros y supervisados por el jefe de la Regional Oeste, Guillermo del Lugo, comenzaron a investigar y se dieron con que los mismos hombres habían cometido ambos hechos.
Llegaron a esa conclusión a partir del testimonio de personas que vieron a los delincuentes en el momento en que entraban a la casa del médico y al comercio de Novotny para robar.
Allanamientos
Con los elementos de prueba obtenidos, el juez de Feria del Centro Judicial de Concepción, José Alfredo Garzia, a pedido del fiscal Raúl Fermoselle, libró órdenes de allanamiento y detención contra los sospechosos.
Así fueron arrestadas cinco personas, entre ellos dos hombres conocidos como "Pelao" y "Pelé", quienes ya tenían antecedentes policiales, según la información oficial. En sus casas se encontraron los elementos que le habían robado a Martínez Auguste -electrodomésticos y ropa- y a Novotny -teléfonos celulares, sobre todo-. Todos quedaron a disposición de la Justicia y fueron enviados a la cárcel.
Justamente, mientras el médico se encontraba detenido, desconocidos entraron a su casa y literalmente la desvalijaron. Cuando Martínez Auguste recuperó su libertad -no había pruebas en su contra y después se encontró a los verdaderos responsables- llegó a su casa y la encontró casi vacía.
La otra víctima fue Jorge Novotny, propietario de una empresa de venta y reparación de teléfonos celulares, ubicada en el barrio Belgrano, en Monteros. Este hombre fue quien mantuvo una discusión con el jefe de la comisaría de esa ciudad, Luis Vargas, por lo que resultó detenido. Novotny se quejaba -lo mismo que otros vecinos- por la falta de seguridad en la zona, aunque luego se retractó de sus declaraciones.
Efectivos de la Brigada Oeste, al mando del subcomisario Antonio Ramón Quinteros y supervisados por el jefe de la Regional Oeste, Guillermo del Lugo, comenzaron a investigar y se dieron con que los mismos hombres habían cometido ambos hechos.
Llegaron a esa conclusión a partir del testimonio de personas que vieron a los delincuentes en el momento en que entraban a la casa del médico y al comercio de Novotny para robar.
Allanamientos
Con los elementos de prueba obtenidos, el juez de Feria del Centro Judicial de Concepción, José Alfredo Garzia, a pedido del fiscal Raúl Fermoselle, libró órdenes de allanamiento y detención contra los sospechosos.
Así fueron arrestadas cinco personas, entre ellos dos hombres conocidos como "Pelao" y "Pelé", quienes ya tenían antecedentes policiales, según la información oficial. En sus casas se encontraron los elementos que le habían robado a Martínez Auguste -electrodomésticos y ropa- y a Novotny -teléfonos celulares, sobre todo-. Todos quedaron a disposición de la Justicia y fueron enviados a la cárcel.







