Doce civiles vigilan con la Policía las calles de Monteros

Beneficiarios de planes sociales recibieron un curso y salieron a patrullar. Los vecinos no están muy conformes con la novedad.

DE PARADA. Javier Acevedo dijo que está satisfecho con trabajar en algo útil. No le dieron ni armas ni medios de comunicación.
DE PARADA. Javier Acevedo dijo que está satisfecho con trabajar en algo útil. No le dieron ni armas ni medios de comunicación.
20 Julio 2002
CONCEPCION.- Doce vigilantes, beneficiarios de planes Trabajar, comenzaron el jueves a cumplir tareas relacionadas con la seguridad en el municipio de Monteros. Es el primer grupo favorecido con el plan Jefes y Jefas de Hogar Desocupados que en el interior tucumano se integra a un proyecto de trabajo. La labor de los custodias es coordinada por la comisaría local y en los próximos días se incorporarán a ella más personas, según se informó.
Por ahora el operativo es desplegado en los barrios Modelo e Ibatín -hay personas destinadas a cada uno- y se proyecta ampliarlo a los 30 sectores de esa ciudad. Los vecinos no están demasiado satisfechos con la medida ideada por jefes de distintas áreas de la Unidad Regional Oeste (URO). "Nos sentimos acompañados, pero no seguros", coincidieron.
"Nosotros le hemos pedido al Gobierno más efectivos uniformados para que patrullen todo el municipio. En estos momentos es imposible vivir en este clima de inseguridad. Esto, de noche, es una cueva de lobos", sostuvo Asunción Zerrizuela de Medina, presidenta del Centro Vecinal del barrio Ibatín. Precisamente esta institución realizó anoche una marcha por calles de Monteros con el propósito de insistir en su reclamo de mayor seguridad.
En la ocasión entregaron notas con petitorios a la Municipalidad, al Concejo Deliberante y a la comisaría local. "Consideramos que el tema de la seguridad involucra varias cuestiones, no está supeditada simplemente a la labor de la Policía. Por ejemplo, la escuela de esta zona tiene en su frente matorrales; los chicos no tienen veredas para transitar cuando van a clase; la iluminación pública es deficiente e incluso el paso de la ruta 38 es una amenaza constante para la vida de quienes tenemos que ir al microcentro", dijo la dirigente. "No alcanza con la presencia de estos jóvenes en las esquinas para mejorar la seguridad", afirmó otro vecino. Desde la muerte de la psicopedagoga Lilian Gambarte -ocurrida el mes pasado durante un asalto-, los habitantes del barrio Ibatín, como otros de esa ciudad, viven una verdadera psicosis. "No queremos otra Lilian en Monteros", exigió Javiera Romano, del barrio Modelo.

Desarmados
La labor de los nuevos guardianes, entre ellos tres mujeres, es simple, y se extiende de 8 a 12 y de 16 a 20. "Tenemos que observar todos los movimientos de esta zona, y si advertimos cosas raras o sospechosas tenemos que comunicarlas inmediatamente a la comisaría", comentó Javier Acevedo, uno de los vigilantes instalado en el barrio Ibatín. El hombre no dispone de ningún tipo de arma ni de aparatos de comunicación, de modo que, que ante cualquier emergencia, tiene que apelar al teléfono de algún vecino para llamar a la Policía. Para cumplir la función de vigilante, Javier -al igual que sus compañeros de trabajo- previamente recibió una charla de instrucción por parte de efectivos de la comisaría local. "Soy beneficiario del plan Jefes y Jefas de Hogar Desocupados y estoy satisfecho con poder trabajar en algo, con ser útil a la comunidad", dijo. "Hasta ahora cobraba sin hacer nada", advirtió.
Por ahora la labor de los flamantes custodios se viene desplegando sin novedades. En el centro de coordinación de planes laborales de Monteros se informó que al operativo de seguridad se irán incorporando más personas en la medida en que se vayan ampliando las planillas de inscripción de beneficiarios. El subcomisario Luis Vargas, jefe de la comisaría de esa ciudad, tiene previsto cubrir la ciudad con alrededor de 300 vigilantes. (C)

Tamaño texto
Comentarios