Buscan pistas del atentado al colegio

Una bomba explotó en un edificio ubicado en Mendoza al 100. Provocó daños en el local, aunque no hubo víctimas. Hay tres sospechosos.

ALTO PODER DESTRUCTIVO. El aula en la que se produjo el estallido sólo tenía muebles y no se utilizaba.
ALTO PODER DESTRUCTIVO. El aula en la que se produjo el estallido sólo tenía muebles y no se utilizaba.
20 Julio 2002
"Yo estaba en mi casa con amigos, charlando, cuando escuchamos la explosión. Pensé ?qué macana, qué habrá pasado?, y 20 minutos después me llamaron para avisarme lo que había pasado", dijo Cristina Soldati, una de las dueñas del colegio Suizo, de Mendoza 149, situado a tres cuadras de la vivienda de la mujer, en el que en los primeros minutos de ayer estalló una bomba.
A la 1.35, una gran cantidad de pólvora negra prensada reventó en una esquina de una de las aulas que da hacia la calle Mendoza, según confirmó a LA GACETA el subcomisario Daniel Lobo, jefe de Bomberos.
Son dos las hipótesis que la Policía maneja sobre el violento atentado. Una apunta a la posibilidad de que se haya tratado de un aviso de prestamistas, y la otra que se trate de problemas societarios y familiares. Las dos posibilidades fueron descartadas de plano por los propietarios, quienes afirmaron desconocer cuál fue el motivo del ataque.
"Vimos una camioneta sospechosa que paró dos veces acá enfrente, y en la tercera explotó todo. Justo me había dado vuelta para buscar un disco, y vi el resplandor de la luz. No sabía qué pasaba, pero me tiré al piso", relató Juan Cobos, operador de FM Láser, una radio que está ubicada justo enfrente del colegio y que por la onda expansiva sufrió la rotura de los vidrios del estudio, que da a la calle.
Otro testigo, que prefirió no dar sus datos por temor, dijo que la camioneta era una Renault Kangoo gris perlada. También señaló que en una de las oportunidades vio bajar a uno de los dos hombres que estaban en el interior, y que tras el estallido volvió a parar allí.
Esos datos, trascendentales para la investigación, llevaron a ubicar un vehículo con la patente que el testigo anotó, pero descubrieron que se trataba de un Chevrolet Corsa que nada tuvo que ver en la maniobra. Ese dato terminó de demostrar que se trataría de verdaderos especialistas, y en los archivos de la Policía figuran muy pocos nombres.
En ellos, que en la mayor parte de los casos están vinculados a prestamistas, está centrada la investigación, según comentó a LA GACETA la Policía. Cristina Soldati, miembro de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH), comentó que no recibieron amenazas de ningún tipo, y que no encuentra motivos para lo ocurrido. El aula del 8º año donde estalló la bomba estaba sin uso desde junio, pero había varios muebles. La explosión hizo que volara el techo, que las rejas se desacomodaran y que las paredes se agrietaran. También sufrieron los daños de la onda expansiva los vidrios del ex sanatorio Ados y de la guardería ubicada junto a la radio. "Yo estaba tomando mate cuando los vidrios reventaron y empezaron a sonar las alarmas de los autos", relató Luis Herrera, encargado de la cochera cuya oficina está a unos 50 metros del colegio.

Una de las incógnitas
Aún se desconoce por donde tiraron la bomba -serían al menos dos kilos de pólvora-. Los investigadores descreen que haya sido por el frente, ya que los muebles que están ahí habrían dificultado el tiro, en caso de que la hubieran arrojado desde la ventana, que además tiene rejas. Por eso, no se descarta que los atacantes hayan entrado por el fondo o por el costado, y luego de poner la bomba, la hicieron estallar utilizando una mecha común, que se consume totalmente. El artefacto podría haberse fabricado, incluso, juntando la pólvora de varias bombas de estruendo.
El caso está en manos del fiscal Horacio Villalba y del secretario Ernesto Baaclini.

EXPLOSION EN LA NOCHE
ANGUSTIA.- "Estoy azorada, siento que me rompieron las ilusiones... Hace 8 años que estamos en este local y nunca pasó nada, ni siquiera un robo. No entiendo qué pasó porque no tenemos problemas con nadie", afirmó Cristina Soldati, una de las dueñas del colegio.

INCERTIDUMBRE.- Aunque los dueños del colegio Suizo dijeron que nunca recibieron amenazas, José Luis Argañaraz, locutor de la radio ubicada enfrente, afirmó que el año pasado los alumnos fueron desalojados tres veces por amenazas de bomba.

¿UN CHOQUE?.- "Pensé que era un choque, pero salí y vi que estaba todo lleno de vidrios. Nunca me había pasado algo así; pensé que podía haber gente muerta", dijo Alberto Salinas, encargado de una guardería ubicada al lado del colegio.

DERRUMBE.- Julia Cisneros vive justo al lado del colegio, y cuando se produjo el estallido estaba durmiendo. "Pensé que se derrumbaba un edificio o algo así... Esta es gente muy buena que nunca tuvo problemas", dijo en alusión a las autoridades del colegio.

Mayor seguridad para las escuelas
"Hasta aquí no podemos hablar de un problema de tinte político o racial. La Policía está trabajando para obtener pistas y encontrar a los culpables", indicó el secretario de Gobierno, Jorge García Mena, con respecto a la explosión de ayer.
El funcionario admitió que la investigación recién está comenzando, pero dijo que, por prevención, se han dispuesto nuevas medidas de seguridad en establecimientos escolares. "No podemos tomarlo como un hecho aislado", afirmó García Mena.
El edificio donde funciona el colegio pertenece a la familia de la concejala Marta de Ezcurra, quien rechazó que el atentado pueda haber tenido algo que ver con su persona, según una de las versiones que manejaba la Policía. "No creo ser una persona tan importante como para que me hagan algo así, pero además todo el mundo sabe dónde vivo y camino siempre por la calle. Así que si quisieran atacarme no lo harían haciendo explotar una bomba en ese edificio", afirmó la concejal. "Es deleznable que se vuelva con este tipo de ataques a épocas que no queremos recordar. Me solidarizo totalmente con los dueños del colegio, al cual le tengo un afecto muy grande", afirmó. También desde Ademunt (Agremiación de Docentes de Enseñanza Media de la Universidad Nacional Tucumán) y desde Sadop se repudió el atentado y se pidió a las autoridades su rápido esclarecimiento.

Dividieron en tres la investigación
Los informes preliminares indican que la bomba fue colocada en el aula y que no fue arrojada desde la ventana del frente; y que si bien la bomba era de fabricación casera su preparación estuvo en manos de especialistas.
Sin embargo, los motivos del ataque son toda una incógnita. "Sabemos que es un colegio con 10 años de vida, que no recibe subsidios del Estado, que no tiene problemas con alumnos o docentes, que no hace discriminaciones sociales o raciales... el único inconveniente que tiene es con la morosidad en el pago de las cuotas, pero eso no justifica un atentado así", comentó el comisario principal Roberto Palavecino, jefe de la seccional 1ª.
Por orden del Gobierno, la investigación policial se dividió en tres. Por un lado estarán Palavecino y sus hombres; por otro, efectivos de Seguridad Personal de Investigaciones al mando del comisario principal Rubén Brito, y por último los pesquisas del Departamento Informaciones (D2) supervisados por el comisario mayor Pedro Ledesma. Los policías, según trascendió, contarían ya con pistas sobre los autores del atentado, aunque prefirieron no adelantar detalles hasta no reunir las pruebas suficientes para solicitar detenciones y allanamientos.
Hasta ahora, los anteriores atentados con explosivos quedaron irresueltos y en el olvido.

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