19 Julio 2002 Seguir en 
Tafí Viejo parece estar sumida en una de las peores olas de inseguridad de su historia. Al menos eso dicen muchos de sus vecinos, que están organizándose para reclamar seguridad o para tomar medidas de fuerza, si es que no obtienen respuestas.
"La inseguridad es intolerable, y da la impresión de que muchas veces la Policía deja algunas zonas liberadas", afirmó Rosa Tejeda, dueña de un supermercado del barrio de Cristo Obrero que sufrió dos asaltos este año. En febrero, la mujer fue golpeada por los asaltantes; terminó en el hospital y durante dos meses tuvo que movilizarse con muletas.
Tejeda sufrió el último asalto hace dos semanas. "A la Policía le dimos nombre y dirección de los ladrones, pero fueron recién ahora porque las fuerzas vivas empezaron a moverse y mi marido les dijo en la cara que ellos estaban ?prendidos?", agregó.
Ramón Villafañe, de un lubricentro ubicado en avenida Perú primera cuadra, dijo que la semana pasada un empleado del local fue abordado por cuatro delincuentes que circulaban en moto justo cuando cerraba el local. "Le pidieron plata pero les dijo que se la había llevado el dueño, que es mi hermano", comentó.Justo apareció un bombero, que quiso detener a los delincuentes. Hubo un forcejeo y los maleantes hicieron varios disparos al aire antes de huir en moto.
Vestidos con uniformes
En esa misma zona, un comerciante fue asaltado por tercera vez el miércoles a la noche. Tres personas lo siguieron hasta su casa, en Mendoza y 9 de Julio, y cuando iba a entrar lo encañonaron y le quitaron el dinero; lo mismo le sucedió a su esposa, que lo acompañaba. Los delincuentes, que circulaban en motos de alta cilindrada, vestían uniformes similares a los de las agencias de seguridad. "Da miedo dejar salir a los chicos a la noche; nosotros mismos nos encerramos y ya no salimos a tomar café", agregó Trejo. Anoche, quienes conforman las fuerzas vivas de Tafí Viejo se reunieron para discutir qué hacer.
"La inseguridad es intolerable, y da la impresión de que muchas veces la Policía deja algunas zonas liberadas", afirmó Rosa Tejeda, dueña de un supermercado del barrio de Cristo Obrero que sufrió dos asaltos este año. En febrero, la mujer fue golpeada por los asaltantes; terminó en el hospital y durante dos meses tuvo que movilizarse con muletas.
Tejeda sufrió el último asalto hace dos semanas. "A la Policía le dimos nombre y dirección de los ladrones, pero fueron recién ahora porque las fuerzas vivas empezaron a moverse y mi marido les dijo en la cara que ellos estaban ?prendidos?", agregó.
Ramón Villafañe, de un lubricentro ubicado en avenida Perú primera cuadra, dijo que la semana pasada un empleado del local fue abordado por cuatro delincuentes que circulaban en moto justo cuando cerraba el local. "Le pidieron plata pero les dijo que se la había llevado el dueño, que es mi hermano", comentó.Justo apareció un bombero, que quiso detener a los delincuentes. Hubo un forcejeo y los maleantes hicieron varios disparos al aire antes de huir en moto.
Vestidos con uniformes
En esa misma zona, un comerciante fue asaltado por tercera vez el miércoles a la noche. Tres personas lo siguieron hasta su casa, en Mendoza y 9 de Julio, y cuando iba a entrar lo encañonaron y le quitaron el dinero; lo mismo le sucedió a su esposa, que lo acompañaba. Los delincuentes, que circulaban en motos de alta cilindrada, vestían uniformes similares a los de las agencias de seguridad. "Da miedo dejar salir a los chicos a la noche; nosotros mismos nos encerramos y ya no salimos a tomar café", agregó Trejo. Anoche, quienes conforman las fuerzas vivas de Tafí Viejo se reunieron para discutir qué hacer.







