Se filosofa por ahí -y no es para desdeñarlo- que, cuando en sesiones de familia y, sobre todo, en reuniones entre amigos, se vuelve a la carga con chistes viejos y con recuerdos repetitivos; cuando las risas son muchas y de altos decibeles (y se dan antes de una ingesta alcohólica); cuando se habla arrastrando las consonantes; cuando ciertos temas que merecen ser considerados con seriedad son marginados de plano o tomados en sorna, bueno, es probable que se esté ingresando en una incipiente decrepitud mental. Para evitar que el Alzheimer se incorpore ipso facto en nuestras vidas, lo ideal es seguir tratando de pensar, de leer, de informarse, de analizar y de dudar. También de discutir, de polemizar y de interrogar, aunque la sabiduría aquella de que permanecer en silencio no es incómodo tenga por ahí un valor fundamental. A diario se nos plantean distintas situaciones que es importante decodificarlas o medirlas con una dosis de humor para no caer en la confusión, en la desesperanza o en la paranoia.
Tomemos al azar apreciaciones diversas. Primero, una de Bernardo Neustadt: "en los semáforos veo a chicos que piden monedas o limpian vidrios de los autos o hacen de malabaristas, y pienso: ?y mañana delinquirán?". Otra, la del catedrático Domingo Cavallo, el hombre de la convertibilidad y del corralito: "creo que lo mío fue exitoso". Una más, escuchada por quien esto escribe, de una desconocida: "estoy cansada de que me roben peronistas y radicales. Quiero que venga gente nueva, que va a robarme también, pero que por lo menos sea gente ?bien?". Dan ganas de balearse en un rincón, como dice el tango. El veterano cómico Jorge Luz tenía una frase como muletilla, en la que remedaba a un andaluz, que podría desplegarse como un manto de piedad para ejemplos como los referidos: "¿vas a pegále? ¿vas a matále? ¡hay que dejále...!"
Conceptos que están vestidos, supuestamente, con un ropaje adulto y experimentado, pueden ser recogidos para incorporarlos a algún tratado sobre delirios. Y, en cambio, respecto de otros que llevan un tamiz gracioso, no es necesario hilar fino para sospechar que quieren tumbar la carga del prurito "de eso no se habla". Veamos lo que dice la médica y psicoanalista Sonia Abadi, una estudiosa del tango: "¿qué mujer no fantaseó alguna vez con cosas ?malas?? Ser una alternadora, por caso. El baile es de un nivel de sensualidad muy alto". Por otra parte, ¿qué adolescente no tiene un harén en su cabeza? Algún ultramontano tal vez replique que con esto se da rienda suelta a un juego promiscuo. De ninguna manera. Son manifestaciones y deseos fugaces que están implícitos en la condición humana. Habría que tomar precauciones, sí, con los indiferentes, o con personajes de gestos adustos y dedos índices amonestadores, porque -decían los griegos- el hombre es lo que oculta (violadores seriales, torturadores, abusadores, tratantes de blancas, terroristas, etc. pueden fabricar una imagen de monjes ascetas). Pasemos a otro ángulo: cuando ciertos boxeadores o futbolistas, a los que la sociedad o el Estado (o ambos a la vez) les anuló las chances de educarse, opinan como eruditos sobre cualquier tema y con el aval de cierto periodismo, los "cultos" son muy rápidos para condenar. Sin embargo, a los que la suerte los ayudó para tener acceso a ciertos estratos culturales, ¿les habrá conmovido que Borges haya sostenido que lo peor que hizo EE.UU. fue enseñarles a leer a los negros? ¿O que Heidegger se embanderara en una postura nazi? No es el objetivo descalificar a nadie. Tampoco ubicarnos sobre un plano peyorativo. Por otro lado, como afirmó alguien, no necesariamente un genio de la literatura o un genio de la filosofía tiene que ser un gran hombre. La pregunta es: ¿cómo pueden convivir en personas tan lúcidas sentimientos tan encontrados? Lo que resulta indiscutible es que cuestiones como las planteadas no hay que tomarlas muy a pecho. Nada suele ser más frustrante para un periodista que la interpretación fallida de su texto o la lectura literal de una ironía evidente. Amén, nada es para siempre. Y como dijo San Agustín: "ama y haz lo que quieras".
10 Julio 2005 Seguir en 
Por Luis Mario Sueldo







