18 Julio 2002 Seguir en 
LOS ANGELES, EE.UU. - Funcionarios policiales advirtieron este miércoles que un asesino en serie podría andar suelto en California (oeste), tras el hallazgo en un bosque del cadáver de una niña que fue secuestrada mientras jugaba frente a su casa.
Agentes del FBI y de la Policía afirmaron que creen que el asesino de Samantha Runnion, de 5 años y secuestrada el lunes, dejó el cadáver como una siniestra "tarjeta de presentación". "Creemos, basados en el perfil del FBI sobre este individuo, que quería que encontráramos el cuerpo", dijo el jefe de la Policía de Orange, Mike Carona.
El cadáver, que presentaba laceraciones y señales de abuso sexual, fue hallado el martes en un barranco cerca de una carretera en el condado de Orange, a 120 km del hogar de la niña en Stanton, al este de Los Angeles.
El asesino fue descripto como un hombre latino de entre 25 y 40 años. Podría atacar de nuevo en 24 horas, dijo el jefe policial. Carona advirtió al hombre que "no duerma, no coma, porque iremos por usted".
Antes del hallazgo la televisión emitió imágenes de la madre de Samantha rogándole a su secuestrador que la dejara libre. La niña fue secuestrada frente a su casa, mientras jugaba con una amiga, y el hombre se la llevó mientras esta gritaba y lo pateaba.
El agente del FBI Richard García, expresó que el hecho de que el cadáver no haya sido sepultado y fuese abandonado en un lugar tan obvio indica que el asesino quiere enviar un mensaje a los residentes: "Estoy aquí, regresaré". El secuestro de Samantha es el tercero en el oeste de EE.UU. en cinco meses. (AFP)
Agentes del FBI y de la Policía afirmaron que creen que el asesino de Samantha Runnion, de 5 años y secuestrada el lunes, dejó el cadáver como una siniestra "tarjeta de presentación". "Creemos, basados en el perfil del FBI sobre este individuo, que quería que encontráramos el cuerpo", dijo el jefe de la Policía de Orange, Mike Carona.
El cadáver, que presentaba laceraciones y señales de abuso sexual, fue hallado el martes en un barranco cerca de una carretera en el condado de Orange, a 120 km del hogar de la niña en Stanton, al este de Los Angeles.
El asesino fue descripto como un hombre latino de entre 25 y 40 años. Podría atacar de nuevo en 24 horas, dijo el jefe policial. Carona advirtió al hombre que "no duerma, no coma, porque iremos por usted".
Antes del hallazgo la televisión emitió imágenes de la madre de Samantha rogándole a su secuestrador que la dejara libre. La niña fue secuestrada frente a su casa, mientras jugaba con una amiga, y el hombre se la llevó mientras esta gritaba y lo pateaba.
El agente del FBI Richard García, expresó que el hecho de que el cadáver no haya sido sepultado y fuese abandonado en un lugar tan obvio indica que el asesino quiere enviar un mensaje a los residentes: "Estoy aquí, regresaré". El secuestro de Samantha es el tercero en el oeste de EE.UU. en cinco meses. (AFP)







