06 Julio 2005 Seguir en 
Hasta nuestra redacción han llegado quejas sobre la cantidad de perros vagabundos que deambulan por la segunda cuadra de calle Congreso, es decir la peatonal de la Casa de la Independencia. La situación, si resulta deplorable siempre, lo es mucho más en la época turística en que nos encontramos, ya que, como se sabe, dicho sector está concurrido constantemente por forasteros que visitan nuestro máximo monumento histórico.
La ocasión es adecuada, al mismo tiempo, para llamar -por enésima vez- la atención respecto del agudo problema de los canes vagabundos, que se ha instalado en San Miguel de Tucumán desde hace ya varios años sin que se adopten medidas eficaces para neutralizarlo, a diferencia de lo que ocurre en todas las ciudades capitales del país.
Nos parece que es hora de que la Municipalidad tome, en este particular asunto, la intervención que le corresponde, y que obtenga resultados. No puede admitirse que quienes circulan por nuestras calles estén sometidos al riesgo de las mordeduras, al penoso espectáculo de los animales enfermos o a la desagradable secuela de falta de higiene que de todo esto deriva.
La ocasión es adecuada, al mismo tiempo, para llamar -por enésima vez- la atención respecto del agudo problema de los canes vagabundos, que se ha instalado en San Miguel de Tucumán desde hace ya varios años sin que se adopten medidas eficaces para neutralizarlo, a diferencia de lo que ocurre en todas las ciudades capitales del país.
Nos parece que es hora de que la Municipalidad tome, en este particular asunto, la intervención que le corresponde, y que obtenga resultados. No puede admitirse que quienes circulan por nuestras calles estén sometidos al riesgo de las mordeduras, al penoso espectáculo de los animales enfermos o a la desagradable secuela de falta de higiene que de todo esto deriva.







