17 Julio 2002 Seguir en 
"Entrá si querés, salí si podés". A una cuadra del barrio Seoc III, la leyenda pintada en una pared refleja la peligrosidad de la zona. Asaltos, ataques violentos, robos y "sogueos" son parte de la rutina de las 182 familias que desde octubre del año pasado habitan el barrio.
El mayor problema de los vecinos de Warnes al 800, cerca del cementerio del Norte, es el aislamiento. Los ómnibus no entran desde hace un mes, y remiseros, taxistas y mensajeros en moto sólo lo hacen de día.
"Hasta diciembre entraba un ?chanchito? de la línea 5, pero por cómo están las calles y por los asaltos que sufrían ya no entran", dijo Susana Sánchez.
Santiago Deraco trabaja a la tarde, y su esposa, a la mañana. Todos los días a las 7 carga a su pequeño hijo y sale a acompañarla a tomar el ómnibus en la avenida Juan B. Justo a la altura del 2.400. Su casa, que está enrejada completamente, está permanente custodiada por dos bravos perros que mantiene encadenados "para que se hagan malos", explicó.
Armados
"Muchos vecinos están armados, porque desde diciembre que la Policía no viene por acá; siempre dicen que no tienen dinero para el combustible", comentó Sergio Coronel. Una mujer, que pidió que no se revelara su nombre, decidió no atender más en su almacén luego de que sufrió un violento asalto y otros dos robos en su casa. "Los repartidores no entran porque los asaltan, así que muchas veces faltan leche, cigarrillos o gaseosas", dijo la mujer.
Coronel contó que un vecino suyo fue asaltado en el trayecto que deben hacer caminando, y que fue atacado a cadenazos.
Ellos cuentan unos cinco robos de motos a vecinos en 10 meses; una decena de bicicletas, cuatro casas desvalijadas completamente y un sinnúmero de robos de ropa que dejan tendida en las sogas. Además, se produjeron varios asaltos a mano armada en casas y a gente que caminaba.
El "río" Warnes
La calle Warnes, llamada "río Warnes" por los vecinos, debería estar pavimentada -los vecinos dicen que se demoró la entrega de las casas porque el Instituto de la Vivienda esperaba hacerlo- y ni siquiera el basurero ingresa. Les entregan los residuos a changarines que les cobran unas monedas por llevárselos vaya a saber a dónde.
En las 190 viviendas del barrio (182 están ocupadas) hay sólo un teléfono. Un vecino, antes de la debacle económica de diciembre, logró instalar una línea satelital, puesto que la empresa no llegó hasta allí con su tendido.
"Muchos están empezando a vender la transferencia porque así no se puede vivir. Estamos cansados de pedir que nos solucionen los problemas, que cumplan con sus promesas, pero hasta ahora no nos dan bolilla", dijo finalmente Coronel. Los vecinos piensan en cortar la avenida Juan B. Justo si no llegan pronto las soluciones.
El mayor problema de los vecinos de Warnes al 800, cerca del cementerio del Norte, es el aislamiento. Los ómnibus no entran desde hace un mes, y remiseros, taxistas y mensajeros en moto sólo lo hacen de día.
"Hasta diciembre entraba un ?chanchito? de la línea 5, pero por cómo están las calles y por los asaltos que sufrían ya no entran", dijo Susana Sánchez.
Santiago Deraco trabaja a la tarde, y su esposa, a la mañana. Todos los días a las 7 carga a su pequeño hijo y sale a acompañarla a tomar el ómnibus en la avenida Juan B. Justo a la altura del 2.400. Su casa, que está enrejada completamente, está permanente custodiada por dos bravos perros que mantiene encadenados "para que se hagan malos", explicó.
Armados
"Muchos vecinos están armados, porque desde diciembre que la Policía no viene por acá; siempre dicen que no tienen dinero para el combustible", comentó Sergio Coronel. Una mujer, que pidió que no se revelara su nombre, decidió no atender más en su almacén luego de que sufrió un violento asalto y otros dos robos en su casa. "Los repartidores no entran porque los asaltan, así que muchas veces faltan leche, cigarrillos o gaseosas", dijo la mujer.
Coronel contó que un vecino suyo fue asaltado en el trayecto que deben hacer caminando, y que fue atacado a cadenazos.
Ellos cuentan unos cinco robos de motos a vecinos en 10 meses; una decena de bicicletas, cuatro casas desvalijadas completamente y un sinnúmero de robos de ropa que dejan tendida en las sogas. Además, se produjeron varios asaltos a mano armada en casas y a gente que caminaba.
El "río" Warnes
La calle Warnes, llamada "río Warnes" por los vecinos, debería estar pavimentada -los vecinos dicen que se demoró la entrega de las casas porque el Instituto de la Vivienda esperaba hacerlo- y ni siquiera el basurero ingresa. Les entregan los residuos a changarines que les cobran unas monedas por llevárselos vaya a saber a dónde.
En las 190 viviendas del barrio (182 están ocupadas) hay sólo un teléfono. Un vecino, antes de la debacle económica de diciembre, logró instalar una línea satelital, puesto que la empresa no llegó hasta allí con su tendido.
"Muchos están empezando a vender la transferencia porque así no se puede vivir. Estamos cansados de pedir que nos solucionen los problemas, que cumplan con sus promesas, pero hasta ahora no nos dan bolilla", dijo finalmente Coronel. Los vecinos piensan en cortar la avenida Juan B. Justo si no llegan pronto las soluciones.







