Todo parece indicar que las elecciones de diputados nacionales y de convencionales constituyentes serán unificadas para el domingo 23 de octubre próximo. Al menos ese es el criterio que prevalece entre los asesores del gobernador José Alperovich. La estrategia no sólo está pensada para seguir atomizando a la oposición, sino también para que los intereses reeleccionistas del mandatario no choquen con los intereses del peronismo, conducido por Fernando Juri.
Con una lista casi consensuada y avalada por la Casa Rosada, el justicialismo sólo encontrará espacios en la nómina a convencionales constituyentes que se encargarán de reformar la Carta Magna provincial. El mandatario aspira a quedarse en el poder por mucho tiempo, pero Juri no cesa en su intento por conducir la provincia a partir de 2007. Tal vez esa sea la próxima batalla interna del PJ.
Lo inmediato obliga al número uno y dos de la Provincia a tomar decisiones trascendentales para sostener la vida política de los poderes que conducen. La decisión respecto de un aumento salarial a los empleados públicos juega contra reloj. Este fin de semana podría alumbrar una propuesta oficial para atender los reclamos de los sindicalistas. Es posible que el Poder Ejecutivo termine anunciando un aumento del 20% sobre el salario básico de los empleados de la administración pública. Traducido en cifras, el reajuste salarial sería a un promedio de $ 50 por agente, bajo la figura de un aporte remunerativo no bonificable. Es decir que el Estado reconocería las cargas previsionales para sus empleados, pero no más allá de ese monto, con una erogación anual inferior a los $ 72 millones calculados por el Ministerio de Economía.
¿Por qué hay celeridad en la Casa de Gobierno para llegar a un acuerdo con los gremios? El miércoles 22, en la Capital Federal, comenzará a delinearse el cronograma de actividades que cumpliría el presidente Néstor Kirchner en su visita para encabezar los actos del Día de la Independencia en Tucumán. Desde la Casa Rosada preguntan, con insistencia, sobre la situación social en la provincia. Aún recuerdan la experiencia 2004, con tumultos en la plaza Independencia. En este aspecto, Alperovich mantiene la idea de que Kirchner salga al balcón de la sede del Poder Ejecutivo para dar un discurso y anunciar obras para Tucumán.
El ahorro presupuestario
Los incrementos salariales significarán para lo que resta del año un gasto extra de entre $ 30 millones y $ 40 millones para toda la estructura estatal. Sin embargo, el impacto del mayor gasto no será el mismo en los distintos poderes. En el Ejecutivo se mantiene la idea de obtener un ahorro del 15% en el Presupuesto general y que rondaría los $ 150 millones. Para lograr ese resultado, se desaceleraría la inyección de partidas destinadas a obras públicas, pero con financiamiento provincial.
En el Gobierno esperan que la construcción del complejo habitacional Lomas del Tafí, con recursos nacionales, compense la disminución del ritmo de trabajos públicos provinciales. En el Poder Judicial no habría inconvenientes con el debate salarial, ya que la mayoría de sus empleados está por encima del mínimo de $ 630 acordado por el Consejo del Salario. Las luces amarillas se encienden, sin embargo, en la Legislatura. Alertado por los problemas presupuestarios que tuvo la Cámara hace casi un año, el vicegobernador decidió disminuir en un 35% el gasto en personal. En la Casa de Gobierno juran y perjuran de que sus funcionarios no aconsejaron el recorte impulsado por Juri. Sin embargo, varios colaboradores de Alperovich dejaron en claro que no habrá ampliación de partidas presupuestarias si el gasto parlamentario crece.
Se vienen tiempos de definiciones políticas, fiscales e institucionales.







