16 Junio 2005 Seguir en 
PERDIDA DE AGUA
En la capital se están repavimentando algunas calles del microcentro y del Barrio Norte. Al menos en este último sector es frecuente encontrarse con roturas en las cañerías subterráneas. Cuando la SAT repara esas pérdidas rompe el pavimento y, solucionada la falla, se parcha el asfalto. Debe haber roturas que permiten que el líquido se pierda en las napas y, recién cuando el daño es más grande, aflora a la superficie. La empresa distribuidora tienen aparatos que detectan las fugas del agua. ¿No sería conveniente que antes de pavimentar una cuadra se analice primero el estado de las cañerías? Es un despropósito que a un pavimento nuevo al poco tiempo se lo empiece a llenar de parches, lo cual atenta contra su vida útil. Estas obras de pavimentación son promocionadas por el gobierno para "una mejor calidad de vida". El mejor aporte que le pueden ofrecer al contribuyente es el ahorro. Es por ello que las obras públicas deben concretarse para que perduren en el tiempo.
Carlos Alberto del Pino
Laprida 642
S.M. de Tucumán
CONCURSO
El concurso "Canto & Fama" es un ejemplo digno de imitar. Es bueno saber que aún quedan personas que brindan su dinero y su tiempo para trabajar por la juventud tucumana, para que esta ocupe su tiempo en tareas beneficiosas, como es el canto. De esta manera se los rescata de la calle, de las adiciones y de sus consecuencias. Pero mientras hay gente que hace esto, hay otros que tiran por el suelo todo este trabajo. ¿Cómo? No les dan explicaciones a los jóvenes que son eliminados y no saben valorar nuestras tradiciones. Es más, pareciera que cantar folclore es un paso a la descalificación; se valora más lo extranjero, el cantar en otros idiomas. Si esta tendencia continúa, ¿que deseos tendrán los jóvenes en defender lo nuestro? ¿O es pura casualidad que todos los que cantaron folclore fueron descalificados? Tengamos cuidado con lo que hacemos, puede que después sea tarde para arrepentirnos. ¿Qué futuro tiene un país que no conoce ni defiende sus raíces? ¡Adelante jóvenes, no bajen los brazos y defiendan sus ideales!
Norma Noemí Pérez
y muchas firmas más
Delfín Gallo 575 (1º "C")
S.M. de Tucumán
RASTRAS CAÑERAS
Los dueños de rastras cañeras no se conforman con pertenecer a la única provincia en donde pueden circular con sus vehículos viejos, en lamentables condiciones y casi siempre sin seguro. Ni siquiera se conforman con hacerlo por donde quieran, sean caminos vecinales, rutas provinciales o nacionales. Además de todo eso, quieren hacerlo cuando quieran y a la hora que les venga en gana. En los próximos meses 400 tucumanos se estrellarán contra una rastra cañera ¿Será usted, su pariente o su amigo? ¿Seré yo? ¿Sabrán ellos o sus dirigentes, abanderados de la decadencia del campo, lo que significa la muerte? ¿Sabrán lo que significa que un niño no verá nunca más a su padre, que no jugará con él, que no crecerá con él? ¿Sabrán lo que significa para una madre ver morir a su hijo, a quien le dedicó sus últimos años? No, no lo saben y probablemente no les importa porque, como siempre, defienden sus propios intereses, por cierto sólo económicos y mezquinos ¿Sabrán acaso lo que significa la vida? Esta no es una pelea entre cañeros y funcionarios; es mucho más que eso. Es una buena oportunidad para preguntarnos si el crecimiento de unos puede darse sin el sufrimiento de otros; para decidir si Tucumán podrá aspirar al futuro o si seguirá rigiendo la ley de la selva. Un problema difícil sólo puede tener una solución drástica y ella debe ser: "no a las rastras cañeras, a ninguna hora". Para los familiares de las víctimas esa es nuestra lucha, para que nuestros seres queridos no hayan muerto en vano.
Regino Ricardo Racedo
reginoriracedo@hotmail.com
DIA DE LA BANDERA
Faltan pocos días para el 20 de Junio, día en que celebramos la creación de nuestra enseña patria. Nos alegra verla flamear en los más altos mástiles cuando un argentino gana un certamen o dignamente nos representa en especial en el terreno del deporte. Los tucumanos estamos dando una llamativa muestra de participación en los actos patrios y qué mejor oportunidad para que en esta fecha embanderemos los edificios, los comercios, las escuelas, nuestras casas y nuestros vehículos, para que todos sepan de nuestro orgullo de ser argentinos. ¡Vamos argentinos! Seamos un país libre y soberano.
Francisco Amable Díaz
Pedro G. Sal 1.180
Barrio 20 de Junio
S.M. de Tucumán
TRANSITO
Transitar las calles de la ciudad significa comprobar el caos que produce la indisciplina generalizada de los conductores. Bicicletas, motos, carros, autos y colectivos son protagonistas de las más variadas infracciones. Cada uno se siente dueño de la ciudad. Todos los días la crónica policial informa de accidentes a veces fatales. Nadie se conmueve. Hasta se puso de moda el uso de celulares en los vehículos. Con una mano manejan y con la otra esgrimen la nueva arma. Muchos circulan con música ensordecedora. La Policía municipal se siente desbordada por más de 100.000 vehículos. Al volante de ellos casi siempre va un desaprensivo que ha perdido el respeto elemental que nos debemos todos los que usamos las calles y avenidas de la ciudad. Mientras impere la incultura y no se tome conciencia de que la ciudad es de todos y que el derecho de uno termina donde empieza el del otro, seguirán registrándose accidentes, muchos de ellos con víctimas fatales, quizás muchas más que las que puede producir cualquier tipo de enfermedad.
Hugo César Navarro
Av. F. de Aguirre 1.582
S.M. de Tucumán
EL INFIERNO
Leí que nuestro Presidente dijo: "la Argentina vive en el infierno" (25/05). Me gustó la aseveración por lo realista; sólo aceptando cómo estamos podremos ir tomando de a poco las medidas necesarias para estar mejor en el siglo XXI. Como toda metáfora, es muy rica. En un burdo análisis semiótico se me ocurrió que despierta resonancias de otros dos lugares posibles: el purgatorio y el paraíso. Ahora bien: si estamos en el infierno, será porque algo malo habremos hecho. Pero, si Dios nos perdona y en adelante hacemos buena letra, calculo que en unos 20 años llegaremos al purgatorio y, luego de otras dos décadas en él, nuestros nietos vivirán en un país-paraíso. Admito que mi visión es optimista, pero si todos apechugamos codo a codo saldremos "casi" a flote en 20 años y, como dijo Gardel, eso no es nada. Sería conveniente blandir un lema que nos una y que nos dé ánimo. El que sugiero es: "hay que pasar el infierno".
José E. Santillán
Lizondo Borda 1.137
S.M. de Tucumán
En la capital se están repavimentando algunas calles del microcentro y del Barrio Norte. Al menos en este último sector es frecuente encontrarse con roturas en las cañerías subterráneas. Cuando la SAT repara esas pérdidas rompe el pavimento y, solucionada la falla, se parcha el asfalto. Debe haber roturas que permiten que el líquido se pierda en las napas y, recién cuando el daño es más grande, aflora a la superficie. La empresa distribuidora tienen aparatos que detectan las fugas del agua. ¿No sería conveniente que antes de pavimentar una cuadra se analice primero el estado de las cañerías? Es un despropósito que a un pavimento nuevo al poco tiempo se lo empiece a llenar de parches, lo cual atenta contra su vida útil. Estas obras de pavimentación son promocionadas por el gobierno para "una mejor calidad de vida". El mejor aporte que le pueden ofrecer al contribuyente es el ahorro. Es por ello que las obras públicas deben concretarse para que perduren en el tiempo.
Carlos Alberto del Pino
Laprida 642
S.M. de Tucumán
CONCURSO
El concurso "Canto & Fama" es un ejemplo digno de imitar. Es bueno saber que aún quedan personas que brindan su dinero y su tiempo para trabajar por la juventud tucumana, para que esta ocupe su tiempo en tareas beneficiosas, como es el canto. De esta manera se los rescata de la calle, de las adiciones y de sus consecuencias. Pero mientras hay gente que hace esto, hay otros que tiran por el suelo todo este trabajo. ¿Cómo? No les dan explicaciones a los jóvenes que son eliminados y no saben valorar nuestras tradiciones. Es más, pareciera que cantar folclore es un paso a la descalificación; se valora más lo extranjero, el cantar en otros idiomas. Si esta tendencia continúa, ¿que deseos tendrán los jóvenes en defender lo nuestro? ¿O es pura casualidad que todos los que cantaron folclore fueron descalificados? Tengamos cuidado con lo que hacemos, puede que después sea tarde para arrepentirnos. ¿Qué futuro tiene un país que no conoce ni defiende sus raíces? ¡Adelante jóvenes, no bajen los brazos y defiendan sus ideales!
Norma Noemí Pérez
y muchas firmas más
Delfín Gallo 575 (1º "C")
S.M. de Tucumán
RASTRAS CAÑERAS
Los dueños de rastras cañeras no se conforman con pertenecer a la única provincia en donde pueden circular con sus vehículos viejos, en lamentables condiciones y casi siempre sin seguro. Ni siquiera se conforman con hacerlo por donde quieran, sean caminos vecinales, rutas provinciales o nacionales. Además de todo eso, quieren hacerlo cuando quieran y a la hora que les venga en gana. En los próximos meses 400 tucumanos se estrellarán contra una rastra cañera ¿Será usted, su pariente o su amigo? ¿Seré yo? ¿Sabrán ellos o sus dirigentes, abanderados de la decadencia del campo, lo que significa la muerte? ¿Sabrán lo que significa que un niño no verá nunca más a su padre, que no jugará con él, que no crecerá con él? ¿Sabrán lo que significa para una madre ver morir a su hijo, a quien le dedicó sus últimos años? No, no lo saben y probablemente no les importa porque, como siempre, defienden sus propios intereses, por cierto sólo económicos y mezquinos ¿Sabrán acaso lo que significa la vida? Esta no es una pelea entre cañeros y funcionarios; es mucho más que eso. Es una buena oportunidad para preguntarnos si el crecimiento de unos puede darse sin el sufrimiento de otros; para decidir si Tucumán podrá aspirar al futuro o si seguirá rigiendo la ley de la selva. Un problema difícil sólo puede tener una solución drástica y ella debe ser: "no a las rastras cañeras, a ninguna hora". Para los familiares de las víctimas esa es nuestra lucha, para que nuestros seres queridos no hayan muerto en vano.
Regino Ricardo Racedo
reginoriracedo@hotmail.com
DIA DE LA BANDERA
Faltan pocos días para el 20 de Junio, día en que celebramos la creación de nuestra enseña patria. Nos alegra verla flamear en los más altos mástiles cuando un argentino gana un certamen o dignamente nos representa en especial en el terreno del deporte. Los tucumanos estamos dando una llamativa muestra de participación en los actos patrios y qué mejor oportunidad para que en esta fecha embanderemos los edificios, los comercios, las escuelas, nuestras casas y nuestros vehículos, para que todos sepan de nuestro orgullo de ser argentinos. ¡Vamos argentinos! Seamos un país libre y soberano.
Francisco Amable Díaz
Pedro G. Sal 1.180
Barrio 20 de Junio
S.M. de Tucumán
TRANSITO
Transitar las calles de la ciudad significa comprobar el caos que produce la indisciplina generalizada de los conductores. Bicicletas, motos, carros, autos y colectivos son protagonistas de las más variadas infracciones. Cada uno se siente dueño de la ciudad. Todos los días la crónica policial informa de accidentes a veces fatales. Nadie se conmueve. Hasta se puso de moda el uso de celulares en los vehículos. Con una mano manejan y con la otra esgrimen la nueva arma. Muchos circulan con música ensordecedora. La Policía municipal se siente desbordada por más de 100.000 vehículos. Al volante de ellos casi siempre va un desaprensivo que ha perdido el respeto elemental que nos debemos todos los que usamos las calles y avenidas de la ciudad. Mientras impere la incultura y no se tome conciencia de que la ciudad es de todos y que el derecho de uno termina donde empieza el del otro, seguirán registrándose accidentes, muchos de ellos con víctimas fatales, quizás muchas más que las que puede producir cualquier tipo de enfermedad.
Hugo César Navarro
Av. F. de Aguirre 1.582
S.M. de Tucumán
EL INFIERNO
Leí que nuestro Presidente dijo: "la Argentina vive en el infierno" (25/05). Me gustó la aseveración por lo realista; sólo aceptando cómo estamos podremos ir tomando de a poco las medidas necesarias para estar mejor en el siglo XXI. Como toda metáfora, es muy rica. En un burdo análisis semiótico se me ocurrió que despierta resonancias de otros dos lugares posibles: el purgatorio y el paraíso. Ahora bien: si estamos en el infierno, será porque algo malo habremos hecho. Pero, si Dios nos perdona y en adelante hacemos buena letra, calculo que en unos 20 años llegaremos al purgatorio y, luego de otras dos décadas en él, nuestros nietos vivirán en un país-paraíso. Admito que mi visión es optimista, pero si todos apechugamos codo a codo saldremos "casi" a flote en 20 años y, como dijo Gardel, eso no es nada. Sería conveniente blandir un lema que nos una y que nos dé ánimo. El que sugiero es: "hay que pasar el infierno".
José E. Santillán
Lizondo Borda 1.137
S.M. de Tucumán







