14 Julio 2002 Seguir en 
MADRID.- España envió refuerzos navales a la zona de la Isla de Perejil (Leila en árabe), ubicada a unos 10 km del enclave español de Ceuta (sur), mientras espera una respuesta oficial de Marruecos a su pedido de que retire los soldados que desembarcaron el jueves en este islote. En los cuarteles de Ceuta y de Melilla -con 3.500 hombres cada uno- se dispuso el refuerzo de las guardias y el estado de alerta.
El gobierno de Rabat reencendió una vieja disputa territorial con Madrid al instalar tropas en este islote bajo control de España, cuya soberanía reclama Marruecos desde hace 40 años. La Liga Arabe expresó su apoyo a Marruecos, uno de sus países miembro. En tanto, por pedido de España, el presidente de la Comisión de la Unión Europea (UE), el italiano Romano Prodi, se comunicó con el primer ministro de Marruecos, Abderrahmane Youssoufi, de quien recibió la promesa de llegar a una rápida solución del conflicto.
Presencia en las costas
Una fragata zarpó rumbo a Ceuta y dos corbetas en dirección de Melilla, dos enclaves españoles del norte de Marruecos. La "Navarra", con 170 marineros, 25 suboficiales y 14 oficiales, llegó a la costa de Ceuta, en cuyas inmediaciones se encuentra Perejil. Las corbetas "Infanta Elena" y "Cazadora" zarparon rumbo a Melilla. Ambas cuentan con una dotación de 115 marineros, 17 suboficiales y 12 oficiales. Simultáneamente, cuatro helicópteros, dos en cada ciudad autónoma -Ceuta y Melilla-, seguían patrullando la zona.
Además, Madrid decidió reforzar la presencia militar en sus pequeños cuarteles permanentes, que en general cuentan con entre 30 y 50 hombres, instalados en algunas islas bajo soberanía española frente a las costas marroquíes, como las Chafarinas, el peñón de Al Hoceima, y el peñón de Vélez de la Gomera. Mientras, tres patrulleros españoles permanecen en cercanías de la Isla de Perejil.
Posición irreductible
Marruecos afirma que la Isla de Perejil -de 13,5 hectáreas de superficie- está bajo su soberanía desde que en 1956 concluyó el protectorado español, y asegura que de ahora en adelante habrá una presencia militar marroquí permanente en ese islote. El vocero del gobierno marroquí, Mohamed Achaari, confirmó la instalación de un puesto de vigilancia permanente para luchar más eficazmente contra el tráfico de emigrantes y el terrorismo. Asimismo, estimó desproporcionada la reacción de España, que considera la negativa de Marruecos de retirar a sus soldados del islote como una ruptura unilateral del statu quo hispano-marroquí. En el último año, las relaciones entre Rabat y Madrid sufrieron sucesivas crisis, particularmente debido a desacuerdos sobre el Sahara Occidental, la inmigración clandestina y la pesca. (DPA)
Los marroquíes celebraron el casamiento del monarca
RABAT.- En medio de la disputa territorial con España, Marruecos celebró el matrimonio del rey Mohamed VI con festividades públicas que rompieron con la tradición y mostraron a una monarquía musulmana deseosa de modernización. A diferencia de sus predecesores, el soberano autorizó la publicación de la foto de su joven esposa, la ingeniera informática Salma Bennani, dando inicio a una nueva era para las mujeres en una sociedad dominada por los hombres. Sin embargo, conforme a la tradición, la joven no apareció en las ceremonias del viernes.
El rey, vestido con las tradicionales ropas blancas y fez rojo, recibió a los invitados en compañía de su pequeño hermano, el príncipe Moulay Rachid. Entre las numerosas personalidades invitadas figuraban el ex presidente de EE.UU, Bill Clinton, su hija Chelsea, Seif al-Islam, hijo del líder libio Muammar Khadafi, y el canciller afgano, Abdullah Abdullah.
Sirvientes con trajes blancos presentaron al monarca los regalos ofrecidos por las tribus de las 16 provincias. Es la primera vez que Marruecos organiza celebraciones públicas por la boda del monarca. Esto demuestra la determinación del rey de introducir cambios progresivos aunque respetando la cultura local, dijeron intelectuales marroquíes. (Reuter)
El gobierno de Rabat reencendió una vieja disputa territorial con Madrid al instalar tropas en este islote bajo control de España, cuya soberanía reclama Marruecos desde hace 40 años. La Liga Arabe expresó su apoyo a Marruecos, uno de sus países miembro. En tanto, por pedido de España, el presidente de la Comisión de la Unión Europea (UE), el italiano Romano Prodi, se comunicó con el primer ministro de Marruecos, Abderrahmane Youssoufi, de quien recibió la promesa de llegar a una rápida solución del conflicto.
Presencia en las costas
Una fragata zarpó rumbo a Ceuta y dos corbetas en dirección de Melilla, dos enclaves españoles del norte de Marruecos. La "Navarra", con 170 marineros, 25 suboficiales y 14 oficiales, llegó a la costa de Ceuta, en cuyas inmediaciones se encuentra Perejil. Las corbetas "Infanta Elena" y "Cazadora" zarparon rumbo a Melilla. Ambas cuentan con una dotación de 115 marineros, 17 suboficiales y 12 oficiales. Simultáneamente, cuatro helicópteros, dos en cada ciudad autónoma -Ceuta y Melilla-, seguían patrullando la zona.
Además, Madrid decidió reforzar la presencia militar en sus pequeños cuarteles permanentes, que en general cuentan con entre 30 y 50 hombres, instalados en algunas islas bajo soberanía española frente a las costas marroquíes, como las Chafarinas, el peñón de Al Hoceima, y el peñón de Vélez de la Gomera. Mientras, tres patrulleros españoles permanecen en cercanías de la Isla de Perejil.
Posición irreductible
Marruecos afirma que la Isla de Perejil -de 13,5 hectáreas de superficie- está bajo su soberanía desde que en 1956 concluyó el protectorado español, y asegura que de ahora en adelante habrá una presencia militar marroquí permanente en ese islote. El vocero del gobierno marroquí, Mohamed Achaari, confirmó la instalación de un puesto de vigilancia permanente para luchar más eficazmente contra el tráfico de emigrantes y el terrorismo. Asimismo, estimó desproporcionada la reacción de España, que considera la negativa de Marruecos de retirar a sus soldados del islote como una ruptura unilateral del statu quo hispano-marroquí. En el último año, las relaciones entre Rabat y Madrid sufrieron sucesivas crisis, particularmente debido a desacuerdos sobre el Sahara Occidental, la inmigración clandestina y la pesca. (DPA)
Los marroquíes celebraron el casamiento del monarca
RABAT.- En medio de la disputa territorial con España, Marruecos celebró el matrimonio del rey Mohamed VI con festividades públicas que rompieron con la tradición y mostraron a una monarquía musulmana deseosa de modernización. A diferencia de sus predecesores, el soberano autorizó la publicación de la foto de su joven esposa, la ingeniera informática Salma Bennani, dando inicio a una nueva era para las mujeres en una sociedad dominada por los hombres. Sin embargo, conforme a la tradición, la joven no apareció en las ceremonias del viernes.
El rey, vestido con las tradicionales ropas blancas y fez rojo, recibió a los invitados en compañía de su pequeño hermano, el príncipe Moulay Rachid. Entre las numerosas personalidades invitadas figuraban el ex presidente de EE.UU, Bill Clinton, su hija Chelsea, Seif al-Islam, hijo del líder libio Muammar Khadafi, y el canciller afgano, Abdullah Abdullah.
Sirvientes con trajes blancos presentaron al monarca los regalos ofrecidos por las tribus de las 16 provincias. Es la primera vez que Marruecos organiza celebraciones públicas por la boda del monarca. Esto demuestra la determinación del rey de introducir cambios progresivos aunque respetando la cultura local, dijeron intelectuales marroquíes. (Reuter)







