Stefano Di Carlo explotó contra el arbitraje tras el Superclásico: “Pedimos que Nicolás Ramírez no dirija más a River”
El presidente de River confirmó que el club presentó una nota formal para impedir que el árbitro vuelva a dirigir sus partidos. También cuestionó el funcionamiento del VAR, calificó la temporada como una “catástrofe” y defendió la inversión de 70 millones de dólares en refuerzos.
Resumen para apurados
- Tras perder con Boca en La Bombonera, el presidente de River, Stefano Di Carlo, pidió que el árbitro Nicolás Ramírez no dirija más al club por considerar tendenciosos sus fallos.
- River formalizó el pedido mediante una nota, mientras Di Carlo cuestionó al VAR y calificó la temporada de catástrofe pese a invertir 70 millones de dólares en el plantel.
- La directiva evaluará el proyecto deportivo a fin de año, mientras el duro reclamo profundiza la tensión institucional con el arbitraje y la AFA en el cierre del torneo.
La derrota frente a Boca en La Bombonera dejó heridas abiertas en River. Después de los cuestionamientos que surgieron inmediatamente después del Superclásico, el presidente del club, Stefano Di Carlo, rompió el silencio y apuntó directamente contra el arbitraje de Nicolás Ramírez, el funcionamiento del VAR y la conducción del fútbol argentino. Sin embargo, también reconoció las falencias deportivas del equipo y realizó una dura autocrítica sobre la temporada.
En una entrevista con F12, de ESPN, el dirigente confirmó que River presentó un reclamo formal para evitar que Ramírez vuelva a dirigir al conjunto de Núñez.
“Hemos pedido por nota que Ramírez no nos dirija más. No es ya este partido, son los superclásicos del 2024, el 2025 y el 2026”, expresó Di Carlo, quien calificó la actuación del juez como “un arbitraje desastroso”.
Además, fue todavía más contundente al cuestionar sus decisiones. “Además de un muy mal árbitro, es alguien que en mi opinión fue decididamente a complicar el partido”, sostuvo.
Las críticas de Di Carlo al VAR y la AFA
El presidente también cuestionó el manejo de la tecnología arbitral y sugirió que las decisiones perjudiciales para River forman parte de una problemática más amplia.
“Cuando los errores son siempre para el mismo lado, dejan de ser errores”, afirmó.
En ese sentido, aseguró que otros dirigentes comparten sus preocupaciones, aunque prefieren no expresarlas públicamente por temor a posibles consecuencias. “Es aleccionar desde lo arbitral para disciplinar dirigentes”, denunció.
Di Carlo también sostuvo que el punto de quiebre de sus reclamos se produjo con el polémico penal sancionado a Ángel Correa en cancha de Tigre.
La autocrítica por el rendimiento de River
Más allá de sus cuestionamientos arbitrales, el dirigente reconoció que el equipo tuvo una actuación muy pobre frente a Boca.
“Fue un partido gris. River no pateó al arco, eso es inapelable, no nos representa y hay mucha responsabilidad propia”, admitió.
Sin embargo, consideró que las decisiones arbitrales también pueden afectar emocionalmente a los futbolistas. Según explicó, sentirse perjudicados puede provocar desmoralización y pérdida de concentración.
Su balance general de la temporada tampoco dejó lugar para interpretaciones. “En términos de resultados, este año es muy negativo para River, es una catástrofe”, reconoció.
La defensa de los US$ 70 millones en refuerzos
Otro de los temas abordados fue la inversión realizada durante el mercado de pases. Di Carlo defendió los 70 millones de dólares destinados a incorporaciones y pidió evaluar los resultados dentro de un proceso de reconstrucción.
“Gastamos 70 millones, a todos les firmamos contrato por tres años y es la base del nuevo proyecto de fútbol de River”, explicó.
Además, recordó que salieron 17 jugadores de un plantel de 35 y llegaron nueve incorporaciones, de las cuales seis son consideradas titulares naturales. Según su análisis, el nuevo grupo lleva apenas 70 días jugando junto.
Finalmente, ratificó el respaldo institucional al plantel y al cuerpo técnico encabezado por Leonardo Ponzio, aunque aclaró que su continuidad será evaluada al finalizar el año.
“La conversación con Leo fue llegar a fin de año y ahí evaluar entre todas las posibilidades que haya”, señaló.
Mientras tanto, Di Carlo dejó en claro cuál será la exigencia inmediata para el equipo. “River tiene que dar la vida por este campeonato”, sentenció, en referencia al Torneo Clausura.







