Cierre la fábrica de fertilizantes Bunge: alertan por la pérdida de 250 puestos de trabajo

El cierre de la planta de la multinacional afecta a 110 empleados directos y a más de 100 trabajadores tercerizados e indirectos.

BUNGE en crisis: preocupación por los puestos de trabajo.
BUNGE en crisis: preocupación por los puestos de trabajo. DATAGREMIAL.COM

Resumen para apurados

  • Bunge cerró el 26 de octubre su planta de fertilizantes en Campana por problemas de rentabilidad y costos, afectando a unos 250 trabajadores directos e indirectos.
  • Tras cinco décadas de actividad, el cese ocurrió sorpresivamente durante una parada técnica, bloqueando el ingreso y notificando liquidaciones mediante un código QR.
  • La Legislatura provincial analiza alternativas ante el riesgo de que la industria nacional sea sustituida por importaciones chinas, agravando la crisis laboral local.
Resumen generado con IA

El cierre de la planta de fertilizantes de Bunge en Campana encendió la preocupación por su impacto en el empleo y la actividad industrial. Según las estimaciones del sindicato químico y petroquímico de Zárate-Campana, la decisión podría afectar a unos 250 trabajadores, entre personal contratado directamente por la compañía y empleados tercerizados. Ante este escenario, presentaron un proyecto en la Legislatura bonaerense para intentar encontrar una alternativa al cese de actividades.

La empresa comunicó el cierre el 26 de octubre, después de impedir el ingreso del personal del turno noche al establecimiento ubicado sobre la Ruta Nacional 9, a la altura del kilómetro 79,4. Los trabajadores denunciaron que se enteraron de la decisión sin previo aviso y que, posteriormente, recibieron indicaciones para iniciar los trámites de liquidación mediante un código QR.

Aunque Bunge informó que la medida alcanza a 110 empleados directos, el sindicato calcula que las consecuencias se extenderán a otros trabajadores vinculados con los servicios de seguridad, limpieza, mantenimiento y otras tareas tercerizadas. De esta manera, el conflicto podría comprometer alrededor de 250 puestos de trabajo.

El cierre de Bunge y el impacto en la producción nacional

La planta llevaba más de cinco décadas de actividad industrial y estaba especializada en la elaboración de fertilizantes líquidos, entre ellos tiosulfato de amonio y tiosulfato de potasio.

Desde la representación sindical señalaron que el ingreso de fertilizantes importados, los costos de los insumos y el precio de la energía incidieron en la decisión empresarial. Bunge, por su parte, justificó el cierre por una combinación de factores estructurales, como las limitaciones tecnológicas y de infraestructura del establecimiento, las dificultades de abastecimiento y los cambios en las condiciones del mercado.

La diputada bonaerense de Fuerza Patria, Soledad Alonso, presentó un proyecto en la Legislatura provincial para expresar su preocupación por el cierre y sus consecuencias sobre las familias de Campana y localidades cercanas.

"No puede resultar indiferente que trabajadores que desarrollaron sus tareas con normalidad reciban, al finalizar una jornada laboral, la noticia de que su fuente de ingresos podría desaparecer y que el establecimiento donde se desempeñaban dejaría de producir", sostuvo.

Alonso también cuestionó el impacto de la apertura comercial sobre la industria nacional y advirtió que la producción local podría ser reemplazada por fertilizantes importados, particularmente provenientes de China.

"No se trataría de un producto que deja de comercializarse ni de una demanda que desaparece, sino de producción nacional que sería sustituida por producción extranjera, dejando trabajadores argentinos sin empleo", afirmó.

Cómo se enteraron los trabajadores del cierre de la planta

El delegado general de la planta, Claudio Román, relató que los empleados no esperaban una decisión definitiva porque la empresa había planteado inicialmente una parada de mantenimiento vinculada con las dificultades para conseguir azufre, uno de los insumos necesarios para la producción.

"Como no tenían azufre, iban a hacer una parada de planta. En vez de hacerla en 12 horas, la iban a hacer en ocho, porque tenían tiempo. Tenían entre 60 y 90 días para conseguir un proveedor de azufre", explicó.

Sin embargo, mientras los trabajadores realizaban las reparaciones previstas, recibieron la noticia del cierre definitivo.

"Hicimos la parada de planta, estábamos reparando los equipos y, de un día para el otro, hicieron una reunión y de cero a cien vinieron a notificar que la planta no era rentable, que la planta cerraba", contó Román.

El delegado agregó que, durante esa reunión, los representantes de la compañía indicaron que debían iniciar los trámites de liquidación a través de un código QR. Después de comunicar la decisión, les impidieron continuar con sus tareas y colocaron un candado en el portón de acceso.

El conflicto abre interrogantes sobre el futuro de los trabajadores y el destino de una instalación industrial con más de 50 años de actividad en Campana. Mientras avanza el reclamo sindical y legislativo, la principal preocupación pasa por la pérdida de empleos y la continuidad de la producción nacional de fertilizantes.

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