Vivieron 27 años en un terreno de la madre, construyeron una casa y deberán irse: cobrarán $21 millones
La pareja se instaló en el fondo de la propiedad de la madre del hombre en 1999 y después intentó quedarse con el terreno por usucapión. La Justicia de Neuquén rechazó el reclamo, pero reconoció el dinero que habían invertido en la construcción de la vivienda.
Resumen para apurados
- La Justicia de Neuquén ordenó a una pareja desalojar el terreno de la madre tras 27 años, pero dictaminó que la mujer debe indemnizarlos con $21 millones por la casa construida.
- La pareja se instaló en 1999 con permiso materno para evitar alquilar. Al deteriorarse la relación, intentaron quedarse el lote por usucapión, reclamo desestimado por la Justicia.
- El fallo sienta jurisprudencia sobre ocupaciones familiares: la mera tolerancia no otorga propiedad por usucapión, pero obliga a compensar las mejoras e inversiones realizadas.
Durante casi tres décadas, una pareja construyó su hogar en el fondo de un terreno familiar, donde se había instalado con autorización de la propietaria. Sin embargo, lo que comenzó como una ayuda para que pudieran vivir sin pagar alquiler terminó en un conflicto judicial: la madre reclamó la devolución del inmueble y la Justicia resolvió que debían retirarse, aunque también dispuso una compensación económica de más de $21 millones por la casa que levantaron.
El caso se originó en Neuquén y tuvo como protagonistas al hijo de la dueña del terreno y a su esposa. Ambos llegaron a la propiedad en 1999 y, con el paso de los años, construyeron una vivienda y realizaron distintas mejoras con recursos propios.
Cuando la relación familiar se deterioró, la propietaria inició una demanda para recuperar el sector ocupado. La pareja, por su parte, sostuvo que el tiempo transcurrido y las obras realizadas les daban derecho a quedarse con el inmueble.
La Justicia finalmente reconoció la titularidad de la madre, pero también consideró que la inversión realizada por el matrimonio debía ser compensada.
El acuerdo familiar que terminó en los tribunales
Según se expuso durante el proceso, la mujer había permitido que su hijo y su nuera se instalaran en la parte trasera de su propiedad para ayudarlos económicamente y evitarles el gasto de un alquiler.
El terreno estaba prácticamente sin construir cuando llegaron. La pareja afirmó que contrató trabajadores, levantó la casa y pagó las mejoras necesarias para convertir el espacio en su vivienda.
Durante más de 20 años permanecieron en el lugar y tuvieron servicios a su nombre. Sin embargo, esos antecedentes no fueron suficientes para que pudieran obtener el reconocimiento legal de la propiedad.
Cuando la madre reclamó la restitución del terreno, los ocupantes se opusieron y presentaron una demanda de usucapión. El planteo buscaba que se reconociera su derecho a convertirse en propietarios por el tiempo que habían vivido allí.
Por qué no pudieron quedarse con la propiedad
La usucapión es una figura jurídica que permite adquirir un inmueble mediante la posesión durante el plazo establecido por la ley, siempre que se acrediten los requisitos correspondientes.
En este caso, la pareja argumentó que había ocupado el terreno de manera pública y pacífica desde 1999 y que había realizado inversiones para construir su hogar.
Sin embargo, la jueza civil María Eliana Reynals consideró que la permanencia prolongada no alcanzaba para demostrar que los demandantes se habían comportado como propietarios frente a la titular del inmueble.
El elemento determinante fue el origen de la ocupación: la madre había autorizado que su hijo y su nuera se instalaran en el terreno. Por ese motivo, el hecho de haber vivido allí durante décadas no implicaba, por sí solo, que hubieran adquirido derechos de propiedad.
La Sala III de la Cámara de Apelaciones de Neuquén confirmó la decisión y ratificó que el inmueble debía ser restituido a su dueña.
La indemnización de más de $21 millones por la casa
Aunque rechazó el reclamo de usucapión, la Justicia hizo una distinción entre la propiedad del terreno y el dinero que la pareja había destinado a construir la vivienda.
Las pruebas incorporadas al expediente permitieron establecer que el hijo y su esposa habían financiado la construcción y realizado mejoras en el lugar. Por esa razón, se dispuso que la propietaria debía compensarlos económicamente.
El monto de la indemnización superó los $21 millones y fue determinado a partir de una valuación profesional realizada durante el juicio.
La resolución fue confirmada por las juezas Laura Marcela Serrano y Cecilia Pamphile, integrantes de la Cámara de Apelaciones. Además, se instó a las partes a colaborar para concretar tanto la devolución del inmueble como el cumplimiento de las obligaciones económicas.
De esta manera, la sentencia estableció dos consecuencias para el conflicto familiar: la madre recuperará el terreno y la pareja deberá abandonarlo, pero tendrá derecho a recibir una compensación por la inversión realizada en la vivienda.







