Las lluvias de octubre dibujan un panorama desigual en Tucumán. Mientras algunas localidades del pedemonte y del sur provincial acumulan cantidades importantes de agua, otros sectores de la llanura registran precipitaciones escasas. Los números de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc) muestran que, pese a la persistencia de las jornadas lluviosas, los registros todavía no superan los valores habituales en la mayor parte de los puntos relevados.
De las 42 localidades que analiza el área de Agrometeorología de la institución, 40 registraban acumulados inferiores al promedio de referencia para octubre, según explicó Lorena Soulé en declaraciones a LG Play, técnica del organismo. Las excepciones eran La Cocha y Lules, aunque con diferencias marcadas entre ambas.
En La Cocha se habían acumulado 58,5 milímetros, frente a un promedio mensual de 41,7 milímetros. El registro representaba un 40% más que el valor de referencia. En Lules, en cambio, los 54,4 milímetros acumulados apenas superaban el promedio de 53,1 milímetros, con una diferencia del 2%.
Las cifras también reflejan contrastes entre localidades cercanas o pertenecientes a distintas zonas productivas. Alpachiri, en el departamento Chicligasta, había recibido poco más de 85 milímetros, una cantidad considerable que, sin embargo, todavía representaba el 94% de su promedio histórico para el mes. En Santa Ana, departamento Río Chico, el acumulado superaba los 61 milímetros, frente a una referencia de 66 milímetros.
En el otro extremo, Benjamín Paz, en Trancas, apenas superaba el milímetro de lluvia, mientras que Monte Redondo, en Cruz Alta, registraba casi cinco milímetros. La cantidad de jornadas con precipitaciones también variaba: durante los primeros 13 o 14 días de octubre, algunas localidades habían tenido tres días de lluvia y otras, hasta 10.
Para entender las consecuencias de las lluvias no alcanza con observar los milímetros acumulados durante las últimas semanas. El estado previo del suelo también incide en la manera en que el agua se incorpora, se desplaza o termina generando anegamientos.
Desde el punto de vista productivo, octubre es un mes de transición hacia el período de mayores precipitaciones y temperaturas de la primavera y el verano. Según indicó Soulé, los suelos de numerosas localidades ya llegaban a esta etapa con una importante disponibilidad de agua, después de un período lluvioso durante febrero y marzo.
En algunos puntos de la provincia, recordó la especialista, las precipitaciones de aquellos meses superaron los promedios históricos. Incluso hubo jornadas en las que llovió en un solo día una cantidad equivalente a la esperada para todo el mes.
Esa situación ayuda a explicar por qué la intensidad de las nuevas tormentas merece tanta atención como el volumen total acumulado. “No es lo mismo que en un día lluevan 100 milímetros a que en un mes vos tengas los 100 milímetros”, señaló Soulé.
Las precipitaciones concentradas en períodos breves pueden favorecer el escurrimiento superficial, los anegamientos y las dificultades para absorber el agua. En cambio, cuando el mismo volumen se distribuye durante varias semanas, las condiciones para su incorporación al suelo pueden ser diferentes.
La técnica indicó que, en las localidades tomadas como referencia para el balance hidrológico -Monte Redondo, en el norte provincial, y Casas Viejas, en el sur-, los perfiles del suelo presentaban una buena disponibilidad de agua. Se trata de un indicador relevante para evaluar las condiciones hídricas, aunque no significa que todas las zonas de Tucumán se encuentren en la misma situación.
Próximos meses
La distribución irregular de las precipitaciones también obliga a mirar con cautela las comparaciones entre campañas. Soulé señaló que durante octubre del año pasado los acumulados habían sido normales o superiores a los normales en gran parte de la provincia, con registros por encima del promedio en departamentos como Cruz Alta y Burruyacú.
En cuanto al escenario climático, la especialista explicó que la campaña anterior transcurrió bajo condiciones neutrales y que actualmente la provincia se encuentra bajo la influencia de El Niño. Según las predicciones que mencionó, se espera un fenómeno de intensidad muy fuerte, aunque aclaró que la denominación técnica no es “Súper Niño”.
La Eeaoc no elabora pronósticos meteorológicos propios, puntualizó Soulé. De acuerdo con los pronósticos oficiales mencionados durante la entrevista, las jornadas lluviosas continuarían, pero los acumulados definitivos de octubre recién podrán evaluarse al cierre del mes.
La institución cuenta con estaciones convencionales equipadas con pluviómetros y con estaciones meteorológicas que registran variables como temperatura, radiación y precipitaciones. Además, trabaja junto con organismos como Defensa Civil y Recursos Hídricos en el análisis de información vinculada con las alertas.
Los registros permiten establecer una primera conclusión: las lluvias no se distribuyen de manera uniforme en Tucumán y los promedios mensuales, por sí solos, no describen todas las condiciones del terreno. Para comprender los efectos de las tormentas también hay que observar cuánto llueve, en cuánto tiempo cae el agua y con qué disponibilidad hídrica llega el suelo a cada nueva precipitación.











