Resumen para apurados
- Este lunes, Flybondi solicitó en la Justicia Comercial argentina el concurso preventivo para renegociar sus deudas y evitar la quiebra ante una severa crisis financiera.
- Con 57 días sin volar, la empresa acumula embargos y deudas fiscales, comerciales y laborales, además de reclamos de 700 extrabajadores por indemnizaciones impagas.
- La compañía buscará acordar con sus acreedores un plan de pagos para retomar operaciones; de no lograr las mayorías legales requeridas, podría enfrentar la quiebra definitiva.
Después de 57 días sin operar vuelos, Flybondi se presentó en concurso preventivo de acreedores. Este lunes se realizó el sorteo para determinar el juzgado que tendrá a su cargo el expediente, que quedó radicado en el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N° 24, a cargo del juez Guillermo Mario Pesaresi, con la Secretaría N° 47, a cargo de Santiago Medina.
La presentación fue realizada por el estudio Grispo y corresponde a FB Líneas Aéreas S.A., la sociedad que opera la marca Flybondi. La compañía atraviesa una situación financiera compleja, con deudas fiscales, comerciales y laborales, además de embargos y reclamos de proveedores y pasajeros.
El concurso preventivo permite concentrar los reclamos de los acreedores en un proceso judicial y establecer un mecanismo para negociar las deudas acumuladas. Pero la presentación no significa que Flybondi haya quebrado.
Qué significa que Flybondi haya pedido el concurso preventivo
El concurso preventivo es un proceso judicial al que puede recurrir una empresa que atraviesa dificultades para cumplir regularmente con sus obligaciones.
Su objetivo es permitir que la compañía reorganice sus deudas y continúe con su actividad, en lugar de avanzar directamente hacia una liquidación.
Las obligaciones contraídas antes de la apertura del concurso quedan sometidas a un proceso de verificación. Los acreedores deben presentarse en el expediente para que sus créditos sean reconocidos y, posteriormente, la empresa debe formular una propuesta de acuerdo.
Esa propuesta puede incluir quitas, esperas, cuotas u otras formas de reestructuración, según las características de cada caso.
El objetivo final es alcanzar un acuerdo entre la empresa y sus acreedores que permita reorganizar el pasivo y sostener la actividad.
Concurso preventivo y quiebra: cuál es la diferencia
La principal diferencia está en la finalidad de cada procedimiento.
El concurso preventivo busca evitar la quiebra mediante una reorganización de las deudas. La empresa mantiene, en principio, la administración de sus bienes y puede continuar desarrollando su actividad.
La quiebra, en cambio, tiene como finalidad principal la liquidación del patrimonio del deudor y la distribución de los fondos obtenidos entre los acreedores, de acuerdo con las preferencias establecidas por la legislación.
Ambos procedimientos están regulados por la Ley de Concursos y Quiebras 24.522.
Por eso, que Flybondi haya solicitado el concurso preventivo no significa que la empresa esté quebrada. Se trata justamente de una herramienta judicial destinada a intentar superar una situación de insolvencia sin llegar a la liquidación.
Qué pasa con los acreedores de Flybondi
Uno de los efectos centrales del concurso es que los acreedores pasan a formar parte de un proceso colectivo.
En lugar de avanzar individualmente contra el patrimonio de la empresa, los reclamos quedan sujetos a las reglas del expediente concursal. Los créditos anteriores deberán ser verificados y reconocidos dentro del proceso.
Esto no significa que las deudas desaparezcan. Los acreedores mantienen sus derechos, pero deben someter sus créditos al procedimiento establecido por la Justicia.
El concurso busca justamente ordenar todos esos reclamos dentro de un mismo proceso y permitir que la empresa negocie una solución colectiva.
Qué pasa con las deudas que Flybondi genere después
El concurso distingue entre las deudas anteriores y las obligaciones que surjan durante el proceso.
Las obligaciones anteriores a la apertura quedan comprendidas en el procedimiento concursal y deberán atravesar las etapas de verificación y eventual reestructuración.
Las obligaciones posteriores, en cambio, deben ser atendidas conforme a las reglas correspondientes. El concurso no implica que la empresa pueda dejar de pagar indefinidamente los gastos necesarios para continuar funcionando.
Para Flybondi, este punto será especialmente relevante si busca retomar y sostener sus operaciones mientras intenta reorganizar su situación financiera.
Qué es una quiebra
La quiebra es un proceso diferente. Su finalidad principal es liquidar el patrimonio del deudor para obtener fondos y distribuirlos entre los acreedores de acuerdo con el orden de preferencias previsto por la ley.
Con la declaración de quiebra, el deudor pierde, como regla general, la administración y disposición de sus bienes. El proceso queda bajo el régimen de la Ley de Concursos y Quiebras y con intervención del síndico.
Los activos pueden ser realizados y el dinero obtenido se distribuye entre los acreedores según las reglas y privilegios correspondientes.
Sin embargo, la declaración de quiebra no implica necesariamente que una empresa deje de funcionar de manera inmediata. La legislación contempla determinados supuestos en los que la explotación puede continuar cuando resulte conveniente para conservar la empresa o facilitar la realización de los activos.
La diferencia fundamental es que en el concurso el eje está puesto en la reestructuración de las deudas, mientras que en la quiebra el objetivo central es la liquidación del patrimonio.
¿Por qué Flybondi pidió el concurso y no la quiebra?
La decisión de Flybondi implica que la compañía busca utilizar una herramienta legal para reorganizar su situación patrimonial y evitar una liquidación.
Esto no garantiza que el proceso termine con la continuidad de la empresa. Para que el concurso tenga éxito, Flybondi deberá atravesar las distintas etapas judiciales, determinar quiénes son sus acreedores, establecer cuáles son los créditos reconocidos y presentar una propuesta de acuerdo.
Además, deberá obtener las mayorías necesarias entre los acreedores para que el acuerdo pueda avanzar.
Por eso, el concurso no resuelve por sí mismo la crisis financiera. Permite ordenar el pasivo y generar un marco para negociar las deudas, pero la continuidad dependerá también de que la compañía pueda sostener su actividad y cumplir las obligaciones que genere en adelante.
¿El concurso preventivo puede terminar en quiebra?
Sí. El concurso preventivo no garantiza que una empresa evite definitivamente la quiebra.
Si la compañía no consigue las mayorías necesarias para alcanzar un acuerdo, si no cumple con determinadas condiciones del procedimiento o si posteriormente incumple el acuerdo alcanzado con los acreedores, pueden darse las condiciones previstas por la legislación para avanzar hacia una declaración de quiebra.
Por eso, el concurso representa una instancia para intentar preservar la empresa, pero su resultado dependerá de la situación patrimonial, de la viabilidad del negocio y de la posibilidad de alcanzar y cumplir un acuerdo con los acreedores.
Concurso preventivo y quiebra: las diferencias principales
Concurso preventivo:
Busca reorganizar las deudas.
Procura evitar la quiebra.
La empresa puede continuar desarrollando su actividad.
Los acreedores participan de un proceso colectivo.
Se busca alcanzar un acuerdo preventivo.
Quiebra:
Tiene como finalidad principal liquidar el patrimonio.
El deudor queda, como regla general, desapoderado de sus bienes.
Interviene el síndico.
Los activos pueden venderse para obtener fondos.
El producido se distribuye entre los acreedores según las reglas legales.
Qué puede pasar ahora con Flybondi
La presentación de Flybondi abre un proceso judicial que deberá atravesar distintas etapas antes de determinarse el resultado de la reestructuración de sus deudas.
El expediente deberá establecer quiénes son los acreedores de la compañía, qué créditos deben ser reconocidos y cuál será la propuesta para reorganizar las obligaciones.
Al mismo tiempo, la situación operativa será un factor clave. Flybondi lleva 57 días sin operar vuelos y enfrenta reclamos de distintos tipos de acreedores.
Por eso, el concurso preventivo no significa ni que Flybondi haya quebrado ni que su continuidad esté garantizada. Es el mecanismo judicial mediante el cual la compañía intentará reorganizar sus obligaciones y determinar si puede superar la crisis sin llegar a una liquidación.







