Polémica en la caravana: Rosario Central celebró su título con la foto de Verón en un ataúd

Miles de hinchas coparon el Monumento a la Bandera junto al plantel comandado por Ángel Di María tras la conquista del título. Los jugadores exhibieron un féretro con la imagen del presidente "Pincha", y hubo disturbios en las cercanías de la cancha de Newell's.

Polémica en la caravana: Rosario Central celebró su título con la foto de Verón en un ataúd
Hace 1 Hs

Resumen para apurados

  • El plantel de Rosario Central celebró en Rosario la Supercopa Internacional con polémicas burlas a Juan Sebastián Verón, tras vencer a Estudiantes en la final.
  • Liderados por Ángel Di María, los jugadores festejaron en caravana, mientras en las cercanías del estadio de Newell's se registraron disturbios que dispersó la policía.
  • El título reafirma el liderazgo deportivo de Di María, aunque las provocaciones a Estudiantes y los disturbios reavivan el debate sobre la violencia en el fútbol argentino.
Resumen generado con IA

Postergada por el temporal que azotó a la región en las jornadas previas, la caravana de Rosario Central desató una marea auriazul en las calles rosarinas para celebrar la obtención de la Supercopa Internacional. A bordo de un micro descapotado ploteado para la ocasión, los futbolistas recorrieron la ciudad escoltados por una multitud que colmó el Monumento a la Bandera entre bengalas, banderas y una atmósfera cargada de revancha. La tónica del festejo estuvo dominada por abiertas provocaciones hacia Estudiantes de La Plata y su presidente, Juan Sebastián Verón: futbolistas como Franco Ibarra y Gaspar Duarte exhibieron un ataúd de cartón con la leyenda “porteño llorón” y la sigla “EDLP QEPD” junto al rostro del dirigente, mientras que el defensor Gastón Ávila lució una remera con la imagen del mandatario platense sobre una bandera británica, en clara alusión al cruce dialéctico que se arrastra desde 2025 y a la posterior irrupción de Verón al campo de juego para increpar al árbitro Darío Herrera durante la final.

La celebración coronó el decimocuarto título oficial en la historia de la institución de Arroyito y tuvo como estandarte a Ángel Di María, figura determinante con su doblete en el partido definitorio. Con el trofeo en alto ante el fervor de la parcialidad canalla, el atacante ratificó su vigencia y su compromiso con el proyecto tras su regreso al fútbol argentino: “Todos me quieren retirar, pero no va a pasar; quería volver y quiero seguir ganando cosas”, remarcó el delantero en medio del éxtasis popular. Desde la intimidad del plantel, el guardameta Áxel Werner ponderó la magnitud de la gesta colectiva y elogió el aporte del ídolo rosarino, al tiempo que el director técnico Jorge Almirón optó por no subirse a la unidad descapotable para cederle el centro de la escena en exclusividad a sus dirigidos.

El despliegue de los festejos no estuvo exento de tensiones y derivó en focos de violencia. Durante el trayecto de la columna hacia la ribera, un grupo de simpatizantes circuló por las adyacencias de las instalaciones de Newell’s Old Boys en el Parque Independencia, desatando un violento enfrentamiento a pedradas entre parcialidades rivales que forzó la intervención de las fuerzas policiales mediante disparos de balas de goma para restablecer el orden.

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