Resumen para apurados
- Boca venció 3-2 a Racing en Rosario y avanzó a semifinales de la Copa Argentina gracias a tres goles de cabeza de Enner Valencia tras remontar un 0-2 adverso.
- Racing dominaba 2-0 con goles de Lodico y Martínez, pero los cambios tácticos en Boca permitieron aprovechar el juego aéreo sobre el final para igualar y ganar el cruce.
- La clasificación posiciona a Boca en la pelea por el título en semifinales, mientras que Racing suma una dura frustración al no saber administrar su ventaja en la copa.
Boca encontró una manera de ganar un partido que durante más de una hora parecía pertenecerle a Racing. Sólo necesitó detectar dónde estaba la grieta; y la encontró arriba, en el área, donde Enner Valencia convirtió cada centro en una amenaza y terminó transformando un 0-2 en un 3 a 2 que metió al “Xeneize” en las semifinales de la Copa Argentina.
La paradoja es que Boca había empezado manejando más la pelota y durante buena parte del primer tiempo tuvo la iniciativa, pero Racing fue más peligroso cuando consiguió llevar el partido al terreno que más le convenía: la pelota parada y las transiciones. Y el gol olímpico de Gastón Lodico fue una muestra perfecta de eso porque la “Academia” encontró una acción inesperada y golpeó.
Boca tuvo alguna posibilidad para empatar, como el remate de Leonel Flores que obligó a Facundo Cambeses a una buena intervención, pero no consiguió transformar su mayor posesión en situaciones claras. Racing, en cambio, cada vez que encontró una pelota detenida consiguió inquietar. El 1 a 0 con el que se fue al descanso parecía premiar esa capacidad para lastimar en momentos puntuales. Y apenas comenzó el segundo tiempo llegó el golpe que parecía definitivo.
Boca defendió mal un córner, Racing aprovechó la desatención y Adrián Martínez puso el 2 a 0. En un partido de eliminación directa, con poco más de 40 minutos por delante, la ventaja parecía enorme.
Pero Rodolfo Arruabarrena movió el banco, y mandó a la cancha a Valencia y Sebastián Villa. Y el ecuatoriano modificó el partido casi de inmediato.
A los 72 minutos, marcó el descuento. Ocho minutos después, tras un centro de Villa, ganó de arriba y estableció el 2 a 2.
Racing había pasado de tener el partido en sus manos a quedar obligado a resistir. Y ahí apareció la otra gran diferencia del partido: la gestión de la ventaja.
Con el 2 a 0, Racing tuvo la posibilidad de administrar los tiempos, bajar el ritmo, obligar a Boca a jugar lejos del arco de Cambeses y aprovechar los espacios que necesariamente iba a dejar el rival. Pero el equipo de Vojvoda terminó demasiado cerca de su propio arco. Boca empezó a acumular centros, segundas jugadas y presencia ofensiva, y la “Academia” ya no encontraba la salida que había tenido durante buena parte del partido.
Los cambios también muestran esa diferencia de sensaciones. Racing buscó proteger la ventaja con las entradas de Matías Kranevitter y Driden Campo Deusa, mientras Boca siguió incorporando jugadores para atacar. El partido empezó a jugarse cada vez más cerca del área de Racing.
Y en el último minuto de juego apareció otra vez Valencia.
Centro de Carlos Palacios y el ecuatoriano volvió a ganar de cabeza. Triplete para el 3 a 2. Una remontada que parecía improbable después del segundo gol de Racing y que terminó explicando, en buena medida, la lógica de la Copa Argentina: un equipo puede controlar el partido durante largos pasajes, pero si no sabe cerrar una eliminatoria, queda expuesto a una sola secuencia.
Boca no necesitó ser contundente cuando encontró el camino para sellar su pasaje. Racing fue mejor durante buena parte de la noche, pero dejó de serlo cuando el partido empezó a exigir defender una ventaja, manejar la presión y sostener el resultado.
Mientras tanto, Valencia hizo el resto. Tres cabezazos, tres goles y una clasificación que Boca difícilmente hubiera imaginado cuando estaba 0-2.
La “Academia” tuvo la clasificación en las manos, pero el “Xeneize” encontró tres veces la cabeza de su delantero y encontró, también, la semifinal.








