13 Julio 2002 Seguir en 
SANTIAGO.- Los efectos expansionistas de la nueva reducción de la tasa bancaria dispuesta en Chile, la quinta en lo que va del año, serán pocos si persiste el panorama externo adverso, advirtieron analistas. El ministro de Hacienda, Nicolás Eyzaguirre, defendió el ajuste del interés del dinero. Es cierto que la tasa baja no resuelve el desempleo ni la incertidumbre, pero es una señal para la confianza chilena, comentó. Sin embargo, economistas independientes estiman necesario que se tomen medidas adicionales. El escenario internacional es cada vez más adverso, dijo un observador en relación con la incertidumbre sobre las economías de Brasil y de Argentina y sus contagios recesivos en el continente, a lo que se suma la inestabilidad del mercado de Estados Unidos.
Este año, aprovechando una baja inflación, el Banco Central redujo la tasa rectora en 325 puntos de base, hasta el actual 3,25% nominal desde el 6,5% de enero, buscando reactivar la demanda interna e impulsar el crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI). La inflación, en 12 meses, es del 2%, y el acumulado de enero a junio alcanza apenas al 0,8%. Este bajo nivel, más el reducido traspaso de la depreciación del tipo de cambio a los precios, anticipa que la inflación anual sería de entre el 2 y el 3%. Sin embargo, la previsión generalizada anticipa que el PBI se expandirá no más del 2,5% en 2002.
Animo de los exportadores
Chile luce actualmente una baja calificación internacional de riesgo país (apenas 195 puntos, contra 6.757 de Argentina), pero sus embarques al país trasandino y a Brasil tienden a la baja, a la par que sufre una drástica reducción de la inversión externa directa desde 2001. Los exportadores celebraron la ligera caída del peso tras la reducción de la tasa bancaria, pero analistas advirtieron sobre presiones inflacionarias si la depreciación persiste. El peso se cotizaba a 697 por dólar, frente a 696,50 del jueves.
La mayor preocupación para el empresariado chileno es hoy la fuga de capitales desde la región a otros mercados. (AFP)
Este año, aprovechando una baja inflación, el Banco Central redujo la tasa rectora en 325 puntos de base, hasta el actual 3,25% nominal desde el 6,5% de enero, buscando reactivar la demanda interna e impulsar el crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI). La inflación, en 12 meses, es del 2%, y el acumulado de enero a junio alcanza apenas al 0,8%. Este bajo nivel, más el reducido traspaso de la depreciación del tipo de cambio a los precios, anticipa que la inflación anual sería de entre el 2 y el 3%. Sin embargo, la previsión generalizada anticipa que el PBI se expandirá no más del 2,5% en 2002.
Animo de los exportadores
Chile luce actualmente una baja calificación internacional de riesgo país (apenas 195 puntos, contra 6.757 de Argentina), pero sus embarques al país trasandino y a Brasil tienden a la baja, a la par que sufre una drástica reducción de la inversión externa directa desde 2001. Los exportadores celebraron la ligera caída del peso tras la reducción de la tasa bancaria, pero analistas advirtieron sobre presiones inflacionarias si la depreciación persiste. El peso se cotizaba a 697 por dólar, frente a 696,50 del jueves.
La mayor preocupación para el empresariado chileno es hoy la fuga de capitales desde la región a otros mercados. (AFP)







