Resumen para apurados
- Argentina y EE.UU. lanzaron este miércoles en Nueva York el Corredor Andes-Atlántico para financiar con U$S 7.000 millones obras clave de energía y transporte.
- El entendimiento incluye propuestas del EXIM Bank para el proyecto de GNL de YPF y busca resolver cuellos de botella logísticos uniendo Vaca Muerta con los puertos.
- La iniciativa afianza la alianza geopolítica bilateral, fortalece las cadenas de minerales críticos frente a China y requerirá la aprobación final de cada inversión.
Argentina y Estados Unidos anunciaron este miércoles el lanzamiento del “Corredor Andes-Atlántico”, una iniciativa que busca conectar las zonas mineras del noroeste argentino y Vaca Muerta con los puertos del Atlántico mediante inversiones en ferrocarriles, ductos, energía, puertos e infraestructura digital. El entendimiento contempla herramientas de financiamiento estadounidense por hasta U$S7.000 millones hacia 2027.
El anuncio se realizó durante el foro sobre cadenas de suministro, energía e infraestructura en el consulado argentino en Nueva York. El canciller Pablo Quirno y el subsecretario de Estado norteamericano, Christopher Landau, encabezaron la presentación.
La cooperación tendrá una próxima instancia en octubre: Landau viajará a la Argentina para reunirse con representantes del sector público y privado e impulsar proyectos vinculados con el corredor.
Para Washington, la iniciativa “profundiza la integración económica entre Estados Unidos y la Argentina” y conecta a los inversores con oportunidades en los sectores energético, minero, de infraestructura y tecnológico del país, según señaló el Departamento de Estado.
El financiamiento para el proyecto de GNL de YPF
El gobierno norteamericano presentó la iniciativa como la primera asociación para un corredor global de infraestructura e inversión en el hemisferio occidental, que se suma a los de otras regiones. El objetivo es ampliar las oportunidades para sus empresas y fortalecer las cadenas de suministro de minerales críticos y energía, incluidos el litio, el cobre, el petróleo y el gas, de los que la Argentina tiene amplios recursos.
La novedad más concreta figura en el capítulo energético: el Export-Import Bank de Estados Unidos (EXIM) presentó a Argentina LNG una propuesta de financiamiento de largo plazo por hasta U$s6000 millones.
Los fondos se destinarían a la compra de bienes y servicios estadounidenses para desarrollar la infraestructura y la producción. El crédito todavía no está aprobado: la propuesta es indicativa y no vinculante, y su eventual otorgamiento requiere la aprobación final del directorio de EXIM, consignó el diario La Nación.
YPF desarrolla el proyecto junto con la italiana Eni y XRG, de Emiratos Árabes Unidos. La primera fase prevé dos unidades flotantes de licuefacción frente a Río Negro, con capacidad conjunta de 12 millones de toneladas anuales de GNL y el inicio de operaciones proyectado para 2031.
Hasta entonces, los socios estiman invertir U$S29.000 millones: unos U$S24.000 millones en ductos, instalaciones portuarias, plantas de procesamiento y unidades de licuefacción, y otros U$A5.000 millones en desarrollar el gas que las abastecerá. La inversión calculada para toda la vida del proyecto asciende a U$S51.000 millones. En el anuncio en el consulado estuvo el presidente y CEO de la compañía, Horacio Marín.
“Invertir en Argentina es fortalecer la seguridad económica de Estados Unidos. Los beneficios se alcanzan a ambos países. La maquinaria estadounidense puede ampliar nuestra capacidad instalada y generar empleos calificados en su país de origen”, dijo Quirno en la presentación.
A continuación habló Landau, quien señaló que en la administración Trump están “muy enfocados en la diplomacia económica”. “Una de nuestras herramientas más importantes es el EXIM, y estamos utilizando esos instrumentos de forma decidida”, dijo.
Qué obras contempla el Corredor Andes-Atlántico
El documento también destacó la adjudicación a un consorcio integrado por la estadounidense Pumpco, Bonatti y Contreras Hermanos de un contrato superior a U$S10.00 millones para el sistema de ductos de exportación, sujeto a la decisión final de inversión del proyecto.
El compromiso por U$S7.000 millones no equivale a un único préstamo. EXIM y la Argentina firmaron un marco de cooperación denominado U.S.-Argentina Build the Future Framework para proveer financiamiento a proyectos que impulsen el corredor hasta 2027.
El corredor apunta a aliviar los cuellos de botella que hoy dificultan el transporte de gas, petróleo, cobre, litio y otros productos hacia los puertos y mercados internacionales. La iniciativa también se inserta en una red de corredores económicos que impulsa Estados Unidos en otras regiones, entre ellos los de Lobito, en África, y Luzón, en Filipinas.
El listado de obras también incluye la concesión de la línea de alta tensión AMBA I, estimada en U$S800 millones y respaldada por una garantía del Banco Interamericano de Desarrollo (BID); proyectos ferroviarios de cargas vinculados con las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza; conexiones de carga desde Vaca Muerta hasta Bahía Blanca, y obras relacionadas con puertos e Hidrovía. El documento reúne iniciativas en distintas etapas y no asigna financiamiento estadounidense específico a cada una.
En infraestructura digital, menciona la próxima concesión para ampliar y modernizar la red de fibra óptica de Arsat, para cuya primera etapa el BID aporta un préstamo de U$S49 millones. También señala la adquisición de seis millones de usuarios de telecomunicaciones en la Argentina por parte de la empresa estadounidense Metrotel y enumera posibles inversiones en cables submarinos, centros de datos y conectividad satelital.
El viaje de Landau formará parte de una agenda más amplia durante octubre. Una delegación de funcionarios del Departamento de Estado, EXIM y DFC recorrerá Buenos Aires, Jujuy y Salta para identificar proyectos y avanzar en posibles operaciones. Ambos gobiernos preparan, además, encuentros para acercar a empresas estadounidenses a las concesiones y oportunidades de inversión locales.
El Departamento de Estado adelantó que utilizará sus herramientas de financiamiento y su red comercial para impulsar proyectos que cumplan estándares internacionales e incorporen “tecnología confiable”. El documento también plantea excluir a actores que no operen según las reglas de mercado, una referencia que refleja el interés estratégico de Washington por las cadenas de suministro de la región, en medio de la pulseada con China.
Para el Gobierno, el anuncio ofrece respaldo político y estratégico de la Casa Blanca y una posible fuente de financiamiento para obras que considera necesarias para aumentar las exportaciones. Los desembolsos efectivos dependerán ahora de que cada proyecto cierre sus contratos, condiciones crediticias y decisiones de inversión.







