El Minella, un gigante en pausa: entre promesas millonarias y un deterioro que no se detiene

A más de diez meses de haber sido concesionado a un grupo privado con el compromiso de invertir hasta 40 millones de dólares, el estadio mundialista de Mar del Plata no muestra reformas estructurales a la vista. Tribuna techada clausurada, chapas que crujen con el viento y la incertidumbre que rodea a un escenario histórico.

SIN CAMBIOS. El José María Minella continúa deteriorándose, a pesar de los anuncios de obras y refacciones.
SIN CAMBIOS. El José María Minella continúa deteriorándose, a pesar de los anuncios de obras y refacciones.
Por Diego Caminos Hace 1 Hs

Resumen para apurados

  • A diez meses de ser concesionado a Minella Stadium S.A. para su rescate, el estadio José María Minella de Mar del Plata continúa deteriorado y sin obras visibles.
  • La concesión a 30 años prometió 40 millones de dólares para revertir la clausura de 2021, aunque la empresa afirma haber invertido tres millones en tareas no visibles.
  • Con el objetivo privado de relanzarlo en 2027, la Justicia investiga el contrato por presunta administración fraudulenta ante crecientes dudas sobre su concreción.
Resumen generado con IA

Hay algo paradójico en la primera impresión que provoca el José María Minella. Después de escuchar durante días historias sobre deterioro, clausuras y abandono, encontrarse frente al estadio genera una sensación ambigua. Es enorme, impone y todavía conserva la escala de un escenario mundialista. Alcanza con recorrer sus tribunas para imaginar lo que alguna vez fue y, también, todo lo que podría volver a ser.

Pero esa imponencia convive con señales difíciles de ignorar. Butacas despintadas, sucias o rotas; estructuras oxidadas; torres de iluminación corroídas; humedad, pintura descascarada y una pantalla que permaneció apagada durante el partido entre Aldosivi y Atlético. La tribuna techada, clausurada para el público desde septiembre de 2021 por problemas estructurales, ofrece quizás la imagen más contundente: las ráfagas de viento hacían crujir chapas y sectores del techo mientras periodistas locales y visitantes comentaban con preocupación el estado de las cabinas.

La escena adquiere otra dimensión por un dato central: el estadio ya no está gestionado directamente por la Municipalidad. Desde el 5 de noviembre de 2025, Minella Stadium S.A. tiene a su cargo el complejo mediante una concesión que se presentó precisamente como la posibilidad de revertir años de deterioro. Más de 10 meses después, sin embargo, dentro del Minella no se advierten las grandes obras anunciadas como parte de su recuperación.

El quiebre

La concesión fue el desenlace de un problema que llevaba años acumulándose, aunque Cristian Serio, director del documental "El Minella, la historia del estadio", marca una diferencia importante entre las distintas etapas de administración municipal. Según la tesis que desarrolla en el documental, desde la municipalización del estadio en 1979 hasta 2019 las sucesivas gestiones lograron sostenerlo dentro de sus posibilidades y, pese a las limitaciones presupuestarias y distintos inconvenientes, el recinto continuó funcionando gracias también al trabajo de sus empleados.

DETERIORO. La situación del estadio mundialista es cada vez peor. DETERIORO. La situación del estadio mundialista es cada vez peor.

Para el director, el quiebre definitivo comenzó a partir de 2019, cuando se profundizó el deterioro y se redujeron los recursos destinados a su mantenimiento. “La clausura de la tribuna techada fue la excusa para empezar a investigar por qué se había llegado a esa situación”, explicó. En su interpretación, ese proceso terminó instalando la idea de que el municipio ya no podía sostener ni recuperar por sí mismo una estructura de semejante magnitud.

Antes de recurrir al capital privado apareció incluso la posibilidad de alcanzar un acuerdo con AFA para convertir al Minella en una especie de casa de la selección argentina. Esa alternativa no prosperó y el municipio terminó avanzando con una concesión que incluyó también al Polideportivo Islas Malvinas y los espacios comunes del Parque Municipal de los Deportes. Minella Stadium, originalmente conformada por el grupo brasileño Revee y la firma argentina Pro Enter, fue la única oferente.

La promesa privada

El contrato contempla 30 años, con posibilidad de extenderse otros 10, y el proyecto incluyó inversiones por hasta 40 millones de dólares. La recuperación del complejo era la principal promesa detrás del cambio de gestión. Por eso, la ausencia de transformaciones visibles más de 10 meses después aparece hoy como uno de los mayores interrogantes de la concesión.

“Está peor que antes”, resumió Mariano Suárez, periodista de Canal 8 de Mar del Plata, que siguió de cerca todo el proceso. Serio llegó prácticamente a la misma conclusión: “No hicieron absolutamente ninguna obra”. Ambos señalan el deterioro de las instalaciones, los problemas de iluminación y la falta de intervenciones estructurales. En una recorrida por el estadio tampoco se observaban obreros, materiales, andamios ni sectores intervenidos que permitieran advertir el inicio de una remodelación de gran magnitud.

La empresa sostiene otra posición. En un comunicado difundido el 27 de marzo y reproducido por el diario La Capital de Mar del Plata, Minella Stadium aseguró que viene realizando trabajos vinculados con el mantenimiento y la elaboración del proyecto ejecutivo, además de intervenciones que, según explicó, “no siempre” resultan visibles.

DESCUIDO. Todas las instalaciones del estadio denotan una alarmante falta de mantenimiento. DESCUIDO. Todas las instalaciones del estadio denotan una alarmante falta de mantenimiento.

También informó inversiones cercanas a los tres millones de dólares destinadas a la puesta en marcha, reparaciones iniciales, mantenimiento y funcionamiento del complejo, y planteó como objetivo que el estadio vuelva a recibir grandes acontecimientos a partir de enero de 2027.

Bajo la lupa

El proceso, además, quedó bajo la lupa judicial. Según informó el mismo medio, en junio el fiscal federal general Juan Manuel Pettigiani presentó una denuncia y pidió investigar la posible comisión de administración fraudulenta agravada en perjuicio de la administración pública e incumplimiento de los deberes de funcionario público.

En julio, la Justicia admitió a la ONG Mirada Ciudadana como particular damnificado en el expediente y, en agosto, la organización amplió su presentación con nuevos cuestionamientos al proceso licitatorio y a la situación financiera de la concesionaria.

Mientras tanto, el Minella conserva buena parte de su imponencia y, justamente por eso, su presente genera todavía más contraste. Durante años, el deterioro fue uno de los argumentos para sostener que el municipio ya no podía mantener una estructura de semejante magnitud y la concesión privada apareció como la alternativa para recuperarla.

El estadio cambió de administración y tiene una inversión millonaria prometida, pero, más de 10 meses después, la transformación anunciada para empezar a sacarlo del abandono todavía no se ve. Ese es, por ahora, el gran interrogante que rodea al gigante mundialista de Mar del Plata.

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