Resumen para apurados
- Unos 300 chicos de escuelas de tenis presenciaron el entrenamiento de la selección argentina de Copa Davis este jueves en Neuquén, previo a la serie ante Turquía.
- El evento marca la llegada histórica del torneo a la Patagonia. En el estadio Ruca Che, las 3.000 entradas disponibles para el fin de semana se agotaron en menos de media hora.
- La dirigencia neuquina busca aprovechar este hito para potenciar el desarrollo del tenis formativo e integrar más clubes del interior provincial a las competencias federadas.
En Neuquén ya se respira aroma a Copa Davis. Está en el aire la sensación de que algo histórico está por suceder en la provincia y no es para menos: por primera vez, la competencia desembarcó en la Patagonia. En ese contexto, durante el tercer día de entrenamientos del seleccionado argentino, el emblemático y renovado Ruca Che terminó de vestirse para la ocasión.
La cancha estaba preparada. Los equipos de Argentina y Turquía, también, ultimando detalles para disputar la serie correspondiente al Grupo Mundial I, que otorgará un lugar en los Qualifiers del próximo año. Pero este jueves comenzó a aparecer la pieza que todavía faltaba para completar la escena: la gente.
Sí, esa misma que agotó las cerca de 3.000 entradas disponibles en menos de media hora empezó a hacerse sentir alrededor del estadio. “A los 22 o 25 minutos ya se habían agotado. Realmente sorprendieron las ganas de comprar entradas y de concurrir al espectáculo”, contó a LA GACETA Pablo Pilotto, presidente de la Federación Neuquina de Tenis. El fenómeno llegó a tal punto que todavía sigue recibiendo mensajes de personas que buscan una localidad. “Es una locura linda”, resumió.
Y una pequeña muestra de esa efervescencia apareció durante el entrenamiento argentino. Mientras Francisco Cerúndolo y Thiago Tirante dialogaban con la prensa, afuera esperaban cerca de 300 chicos de distintas escuelas asociadas a la Federación. Raquetas en mano en algunos casos y con el entusiasmo a flor de piel en todos, aguardaban su turno para ingresar y observar desde unos pocos metros a varios de los jugadores que habitualmente siguen por televisión.
De a poco fueron ocupando una de las tribunas del Ruca Che. Antes de entrar les habían pedido silencio para no alterar el entrenamiento y durante los primeros minutos cumplieron la consigna casi al pie de la letra. Pero había demasiado entusiasmo contenido. Cuando Cerúndolo y Tirante empezaron a acelerar el peloteo, los aplausos y los primeros gritos de aliento quebraron inevitablemente la quietud.
Los dos jugaron un “mini” partido después de la entrada en calor y permitieron observar algunas de las características de una cancha que también será protagonista durante el fin de semana. Pese a tratarse de una superficie de cemento indoor, en teoría rápida, la pelota viajaba más lenta de lo esperado, tal como Tirante había advertido minutos antes.
Cerúndolo buscó imponer la potencia de su derecha, mientras que Tirante volvió a exhibir dos de las armas con las que pretende convencer a Javier Frana: el saque y la velocidad de piernas. El platense busca quedarse con el lugar de segundo singlista detrás de “Fran”, una de las principales incógnitas que resolverá el capitán.
En la tribuna, sin embargo, importaban bastante menos esas especulaciones. Para los chicos, aquello tenía otro significado. Los tenistas que acostumbraban a mirar detrás de una pantalla estaban ahora a apenas unos metros. Y para muchos podía tratarse de la única oportunidad de verlos durante esta visita: las entradas volaron y no todos podrán regresar sábado y domingo.
“Es un sueño poder ver a los jugadores tan de cerca. Me encanta ver tenis. Vine especialmente a ver a Mariano Navone”, contó Lucas Sánchez, que compite en la categoría Sub-14 de la provincia.
Y no fue el único. Cuando llegó el turno de “La Nave”, quedó claro que era uno de los preferidos de la joven tribuna. El oriundo de 9 de Julio recibió algunos de los aplausos más fuertes y respondió a cada muestra de cariño con una sonrisa.
Del otro lado de la red lo esperaba Juan Manuel La Serna, el joven sparring convocado especialmente por Frana para que el equipo pudiera entrenarse ante un zurdo y reproducir algunas de las características de Yanki Erel (305° del ranking mundial), uno de los singlistas de Turquía. Navone afrontó el ensayo con intensidad y convirtió cada intercambio en un pequeño espectáculo para los chicos, que acompañaron desde las gradas.
Lo mejor quedó para el final. Una vez terminado el entrenamiento, Navone y el resto del equipo argentino caminaron hacia la tribuna. Los metros que durante la práctica habían separado a jugadores y chicos desaparecieron por un rato entre saludos, fotos y sonrisas. Antes de retirarse, el plantel posó frente a ellos para inmortalizar una jornada que difícilmente pase inadvertida para quienes empiezan a recorrer su propio camino con una raqueta.
Ahí aparece también uno de los desafíos que se plantea el tenis neuquino. La provincia cuenta actualmente con 13 clubes afiliados y durante este año incorporó instituciones del interior, pese a las enormes distancias que separan a algunas ciudades. Pero la intención es aprovechar la llegada de la Davis como algo más que un acontecimiento excepcional.
Quizás por eso la escena de este jueves adquirió un significado mayor. Después volvió a entrenarse Turquía y el Ruca Che comenzó lentamente a vaciarse. El conjunto visitante aprovechó sus minutos de cancha para seguir ajustando detalles, mientras los chicos emprendían el regreso después de una tarde distinta.
La agenda
Este viernes, desde las 11.45, se realizará el sorteo que determinará el orden de los partidos. La serie comenzará el sábado a las 12 con los dos singles y continuará el domingo, desde las 11, con el dobles y los encuentros individuales restantes. TyC Sports televisará la competencia.







