“Lo disfruto de una manera diferente”: Cerúndolo explicó a LA GACETA qué siente al jugar la Copa Davis

En conferencia de prensa, el número uno argentino respondió una consulta de este medio y habló sobre la energía que le genera competir en equipo y representar a la Argentina.

EN LA PREVIA. Francisco Cerúndolo y Thiago Tirante brindaron una conferencia de prensa antes de entrenarse en el Ruca Che, donde Argentina se prepara para la serie ante Turquía.
EN LA PREVIA. Francisco Cerúndolo y Thiago Tirante brindaron una conferencia de prensa antes de entrenarse en el Ruca Che, donde Argentina se prepara para la serie ante Turquía. Foto: Diego Caminos
Por Diego Caminos Hace 55 Min

Resumen para apurados

  • Francisco Cerúndolo lidera al equipo argentino de tenis en Neuquén antes del cruce de Copa Davis frente a Turquía para clasificar a los Qualifiers del próximo año.
  • La serie marcará el regreso de Argentina como local tras dos años y medio, siendo la primera vez histórica que la competencia se disputa en la Patagonia.
  • Un triunfo ante Turquía asegurará el pase a los Qualifiers de 2025, consolidando a Cerúndolo como referente nacional en un formato colectivo que potencia su rendimiento.
Resumen generado con IA

La raqueta número uno del país ingresó a la conferencia de prensa con una sonrisa de oreja a oreja. A Francisco Cerúndolo parecen sentarle bien este tipo de competencias. Cuando representa a la Argentina en la Copa Davis o a su equipo en la Laver Cup, da la sensación de disfrutar todavía más de su tenis, convivir mejor con los errores y potenciarse a partir de lo que sucede alrededor suyo.

Por eso, apenas se sentó frente a los periodistas en una de las salas del Ruca Che, lo admitió ante la consulta de este medio. “Estas competiciones me gustan mucho, las disfruto. A lo largo del año jugamos muchos torneos individuales, estamos solos con nuestros equipos; entonces, estar una semana acá todos juntos, compartiendo con rivales, amigos y colegas, se disfruta de una manera diferente. Me da energía y mucha alegría”, respondió “Fran” a LA GACETA.

El bonaerense, ubicado en el puesto 23° del ranking mundial, se prepara para ocupar el lugar de primer singlista argentino en la serie contra Turquía, por el Grupo Mundial I, que entregará un boleto directo a los Qualifiers del año próximo. La eliminatoria se disputará entre sábado y domingo en Neuquén y tendrá, además, un componente histórico: será la primera Copa Davis que se juegue en la Patagonia y marcará el regreso de Argentina como local después de dos años y medio.

“Después, cuando uno compite, trata de dar lo máximo por el país, porque más allá de que uno solo sale a la cancha, está jugando por algo más, no solamente para uno mismo como durante todo el año. Creo que a mí y a todos mis compañeros nos da un plus extra salir a la cancha sabiendo que hay un equipo apoyándote y un equipo detrás”, agregó Cerúndolo.

La presión de ser favorito

Ese respaldo colectivo también será importante para afrontar una serie en la que Argentina llega con una condición difícil de esquivar: la de favorita. La diferencia de ranking entre ambos equipos es considerable, pero Cerúndolo sabe que la Copa Davis suele desafiar cualquier lógica previa y que, una vez que comienza el partido, los números pierden buena parte de su peso.

“Respecto al favoritismo, estamos acostumbrados porque pasa durante todo el año. Hay partidos en los que a uno le toca ser el que tiene las de ganar y otras veces el rival tiene mejor ranking. Sabemos que tenemos una responsabilidad, pero al final, cuando entrás a la cancha, es mano a mano, uno contra uno, y tenés que ser mejor que el otro durante esas horas de partido”, explicó.

Esa responsabilidad también trae aparejada una cuota de tensión. Sin embargo, el número uno argentino no pretende escaparle. Entiende que aprender a convivir con ella forma parte del oficio. “Presión hay siempre. En todos los partidos hay un poco de presión y de nervios. Salís a la cancha con dudas sobre cómo va a estar todo y es algo que, con el tiempo, uno va aprendiendo a manejar y a convivir con eso”, señaló.

En Neuquén habrá, además, un componente diferente. Después de dos años y medio sin disputar una serie en el país, Argentina volverá a sentir el respaldo de su público. Cerúndolo pretende aprovechar ese contexto como impulso y no transformarlo en una carga. “Estamos jugando en casa, con nuestra gente, y eso también es un plus para nosotros. Fueron muy pocas las series que nos tocaron acá durante los últimos cinco o seis años y queremos aprovecharlo desde el lado positivo: que sea un empujón, conectar con la gente y no transformarlo en una presión por el hecho de jugar acá y sentir que tenemos que ganar”, afirmó.

El camino hasta ser el número uno argentino

Esa responsabilidad tampoco le resulta del todo ajena. Cerúndolo ocupa desde hace tiempo un lugar que durante buena parte de su infancia ni siquiera imaginaba. Hoy es el número uno del tenis argentino, aunque su ascenso estuvo lejos de responder al recorrido de un juvenil señalado desde temprano como la próxima gran figura.

“Si me lo decías de chico, no lo imaginaba. Nunca fui ni cerca de ser uno de los mejores de mi país”, reconoció. El objetivo apareció recién cuando comenzó a acercarse a la cima nacional. “En un momento me vi muy cerca de ser número dos de Argentina y dije: ‘Quiero lograrlo, quiero ser el mejor de mi país en lo que hago’. Me tocó conseguirlo por primera vez en 2023 y es un privilegio porque tenemos un país tremendamente competitivo, con muchísimos jugadores y una historia increíble en el tenis”.

Ese lugar también incrementó las expectativas a su alrededor. Cerúndolo no lo desconoce, aunque procura no convertirlo en una obsesión. “Obviamente hay una responsabilidad. La gente, por estar ahí arriba, capaz te exige o te pone un poco más de presión que al resto. Pero me siento un privilegiado”, dijo.

Por eso, en vísperas de otra Copa Davis y con buena parte de las miradas depositadas sobre él, su objetivo vuelve a ser mucho más sencillo de formular que de ejecutar: concentrarse en aquello que puede controlar. “Trato de enfocarme más en mi ranking que en ser el número uno argentino. Busco mejorar mi juego y mi persona día a día, porque creo que eso después me va a llevar a tener mejores resultados y seguir avanzando”, concluyó.

Quizás ahí también esté una de las razones por las que Cerúndolo parece encontrar una versión distinta de sí mismo cuando juega en equipo. Durante casi todo el calendario, el tenis lo obliga a pensar en singular. Esta semana, en cambio, podrá hacerlo en plural. Y, por lo que transmite desde que llegó a Neuquén, ese cambio parece sentarle particularmente bien.

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