Resumen para apurados
- El Hipódromo de Tucumán albergará el 24 de septiembre la 71.ª edición del Gran Premio Batalla de Tucumán, con entrada gratuita y jinetes de élite nacional e internacional.
- Bajo una nueva gerencia que acondicionó la pista, la carrera reunirá a figuras como el brasileño Jorge Ricardo y destacados jockeys y fondistas de todo el país.
- La organización prevé más de 20.000 asistentes y el sorteo de un auto, en el marco de un plan para revitalizar el hipódromo como espacio deportivo y social de la región.
Septiembre tiene un aroma diferente para quienes viven el turf. El calendario empieza a acercarse al 24 y en el hipódromo tucumano la cuenta regresiva ya está en marcha. No se trata solamente de preparar una carrera. Se trata de poner en escena una de las grandes fiestas deportivas de la provincia. El Gran Premio “Batalla de Tucumán”, que este año celebrará su edición número 71, comienza a ocupar todos los espacios y genera una expectativa que trasciende largamente los límites de la pista.
La tradicional competencia será el plato principal de una jornada que promete tener carácter internacional. Los mejores caballos fondistas del NOA buscarán un lugar en los 2.200 metros de la prueba, mientras que la organización espera también la llegada de ejemplares provenientes de Buenos Aires, Córdoba y Mendoza. A eso se suma un ingrediente de enorme jerarquía: ya está confirmada la presencia de los jinetes brasileños Jorge Ricardo y Altair Domingos.
Ricardo no necesita demasiadas presentaciones. Es una verdadera leyenda de la fusta y el jockey con más triunfos de la historia. Domingos, por su parte, también llegará con una extensa trayectoria internacional. Ambos se sumarán a figuras consagradas del turf argentino como Gustavo Calvente, Pedro “Chilila”Robles, Osvaldo “Fleco” Alderete y Wilson Moreyra, todos ganadores de Grandes Premios de Grupo I.
La combinación promete una competencia de alto nivel, pero el “Batalla” no se reduce a lo que sucederá durante esos minutos en la pista. El nuevo gerente del circo hípico local, Marcelo Moreno, entiende que la fecha puede marcar un punto de partida para una nueva etapa. “Es muy emocionante para nosotros. Estamos trabajando desde julio que empezó nuestra gestión, potenciando todo esto. El Gran Premio es algo muy importante para el turf nacional y para la provincia. Estamos hablando de uno de los hipódromos más importantes del interior del país”, destacó Moreno.
Uno de los principales objetivos de la nueva gestión estuvo puesto en la pista, que fue sometida a distintos trabajos de acondicionamiento con la intención de presentar el escenario en las mejores condiciones posibles para una carrera de semejante jerarquía.
“Se trabajó muy fuerte en la pista. Se puso mucho énfasis en esa gestión, con expertos en la materia, con los intendentes y con los jockeys, que nos informaban dónde estaban deteriorados los lugares. Eso fue mejorando con máquinas especiales y personal dedicado a esa tarea”, explicó el gerente.
“No hay dudas de que siempre nos preparamos de la mejor forma para recibir a caballos y jinetes consagrados. Hay una enorme expectativa en todo el ambiente turfístico. Como siempre lo hacemos, los trabajadores del hipódromo pondremos lo mejor para que se viva una gran fiesta y el circo hípico luzca espléndido”, dijo Walter Díaz, intentendente del hipódromo.
Pero habrá más. Moreno confirmó una de las grandes sorpresas que se preparan para el 24: se sorteará un automóvil entre el público, además de otros premios. La iniciativa apunta a convertir la jornada en una verdadera celebración popular y a convocar a una multitud. “Vamos a sortear un auto y muchos premios más durante esa jornada. Esperamos una concurrencia masiva, de más de 20.000 personas”, anunció.
El operativo también tendrá una dimensión acorde con esa expectativa. Se prevén cuatro ingresos peatonales, mientras que el acceso vehicular estará concentrado por avenida Benjamín Aráoz. Habrá un esquema especial de circulación, presencia policial, ambulancias y carpas de salud.
La apuesta, según Moreno, no termina en la jornada del “Batalla”. El funcionario habló de proyectos a corto, mediano y largo plazo y de recuperar al hipódromo como un espacio con mayor presencia social y deportiva. En ese sentido, destacó las visitas de escuelas y las actividades destinadas a mostrar cómo funciona el mundo del turf, desde la alimentación de los caballos hasta la tarea de los jockeys. “Es un monstruo dormido que realmente puede potenciar y visibilizar temas de deporte y de actividades generales”, resumió.
Desde otro lugar, pero con la misma ilusión, Walter Maximiliano Marrades espera el 24 de septiembre. El jockey tucumano conoce perfectamente lo que significa el “Batalla”: lo ganó en 2012 con Incurable Rebel, después de haberse formado en la escuela de aprendices del hipódromo y de construir una carrera que también lo llevó a competir durante varias temporadas en Buenos Aires y a radicarse alunos años en Dubai.
Para Marrades, el “Batalla” no se prepara en septiembre. Se prepara durante toda la vida. “Uno se prepara todo el año para eso, casi toda la vida, porque cuando uno arranca siempre sueña con llegar a correr esa carrera”, contó. Y explicó que, a medida que se acerca septiembre, cambia hasta el ánimo de quienes forman parte del ambiente. “Los propietarios, los jockeys, los peones, todos nos ponemos en un modo muy especial, porque nos ilusionamos mucho con estas fiesta”, sostuvo.
El experimentado jockey conoce muy la sensación de llegar a la meta primero. Ganar el “Batalla”, explicó, es mucho más que una victoria. “Sentís como que has logrado lo que tanto has soñado. Después de tantos sacrificios, tantos años, 20 años de trabajo, de aspiraciones y de sueños, cuando lo realizás te sentís un poco realizado y feliz de la vida”, confesó.
Este año, además, la competencia será especialmente exigente para los jockeys locales. La llegada de Ricardo y Domingos, sumada a la presencia de destacados profesionales argentinos, elevará todavía más la vara. “Es una competencia muy dura para nosotros, porque ellos están participando en el primer nivel y vienen para acá. Los propietarios y todos se ilusionan con que les corran algún caballo”, reconoció Marrades.
Mientras los caballos comienzan a buscar su lugar y los jockeys esperan asegurarse una monta, en el hipódromo ya se trabaja para que todo esté listo. La pista, la seguridad, los accesos, los premios y las sorpresas forman parte de una puesta en escena que pretende estar a la altura de la historia.
El “Batalla” todavía no se corrió, pero ya empezó a vivirse. Porque en Tucumán septiembre tiene una tradición que se renueva cada año: cuando la primavera se acerca, los caballos aceleran sus preparativos, los jockeys renuevan sus sueños y el hipódromo comienza a llenarse de expectativa. El 24 de septiembre, una vez más, la pista será el lugar donde esa ilusión deberá transformarse en una victoria.










