El Hipódromo cambió los galopes de los caballos por las sonrisas de los niños

Decenas de chicos disfrutaron de una función de cine y una jornada recreativa en una iniciativa solidaria que busca convertir al tradicional escenario hípico en un espacio de encuentro para toda la comunidad.

El Hipódromo cambió los galopes de los caballos por las sonrisas de los niños
23 Julio 2026

Antes de las competencias, de los pronósticos y de la pasión por los caballos, hubo tiempo para un gesto que dejó una huella. El Hipódromo de Tucumán abrió sus puertas con un objetivo muy distinto al habitual: recibir a decenas de niños del Centro de Cuidado Nutrición Infantil Madre de Los Vázquez para que disfrutaran de una función de cine durante las vacaciones de invierno. La iniciativa permitió mostrar una faceta poco conocida del turf tucumano, una que pone el foco en el compromiso social y en la integración con la comunidad.

Por algunas horas, el tradicional escenario hípico cambió el sonido de los galopes por las risas de los más pequeños. En un espacio especialmente acondicionado dentro del predio, los chicos compartieron una película, recibieron una vianda y vivieron una experiencia que, para muchos de ellos, era completamente nueva.

La propuesta nació por iniciativa de los trabajadores del Hipódromo, quienes mantienen un vínculo permanente con la fundación a través de distintas acciones solidarias. La idea encontró el respaldo de las autoridades, que decidieron poner a disposición las instalaciones para hacer posible una jornada diferente. “Muchos de estos niños nunca habían tenido la oportunidad de asistir a una función de cine. Los empleados acercaron la iniciativa y nosotros decidimos acompañarla, preparando un lugar adecuado dentro del predio para que pudieran disfrutar de esta experiencia”, contó Marcelo Moreno, gerente general del circo hípico de avenida Iineo Leguisamo.

El Centro de Cuidado Nutrición Infantil Madre de Los Vázquez desarrolla una importante tarea comunitaria en un barrio de la capital tucumana, brindando asistencia alimentaria, contención y actividades recreativas para niños en situación de vulnerabilidad. Aprovechando el receso escolar, el hipódromo buscó acercarles una propuesta distinta, transformando por un día un espacio asociado al deporte en un lugar de encuentro y recreación.

“La idea fue poner en funcionamiento toda la logística necesaria para brindarles un momento diferente. Es una experiencia que ya habíamos realizado anteriormente en otros ámbitos y que ahora quisimos traer al Hipódromo”, señaló Moreno.

La actividad forma parte de una política que la actual gestión pretende profundizar. El objetivo es que el hipódromo no sea únicamente un escenario para las competencias hípicas, sino también un espacio abierto a la comunidad.

“Queremos que el hipódromo también sea un lugar de encuentro y solidaridad. Nuestra intención es acompañar a quienes más lo necesitan, especialmente a niños que provienen de contextos vulnerables. Este es el camino que queremos seguir profundizando”, concluyó Moreno.

 Con acciones como esta, el turf tucumano demuestra que su verdadera meta no siempre está en el disco de llegada: muchas veces consiste en tender una mano y generar oportunidades para quienes más lo necesitan.

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