“A nosotros nos interesa la persona”: qué hará el Ministerio de Educación tras el disparo en la escuela

Susana Montaldo confirmó que el alumno no tenía antecedentes de problemas de conducta y que se definirá con los equipos cómo continuará su trayectoria escolar.

Por Ariane Armas Hace 1 Hs

Resumen para apurados

  • Tras el disparo de un alumno de 14 años en una escuela de Tucumán, la ministra de Educación provincial descartó requisas y priorizó la contención psicológica y familiar.
  • El incidente no dejó heridos. Las autoridades escolares señalaron que el estudiante no tenía antecedentes de mala conducta y que el disparo se habría efectuado por accidente.
  • El Estado tucumano definirá cómo continuará la trayectoria escolar del joven y enfatizó la responsabilidad de los adultos sobre el resguardo de armas en los hogares.
Resumen generado con IA

Un día después de que un adolescente de 14 años ingresara con un arma a la escuela secundaria Congreso de Tucumán y efectuara un disparo dentro de un aula, la ministra de Educación, Susana Montaldo, llegó a la institución para reunirse con los equipos que trabajan en el establecimiento. El objetivo, explicó, es acompañar a la comunidad educativa y, especialmente, abordar la situación del estudiante y su familia.

Montaldo confirmó que no hubo alumnos heridos y que el proyectil impactó contra una pared. Según relató, el adolescente manifestó que el disparo se le había escapado. “Es algo gravísimo que un alumno venga a la escuela con un arma”, señaló.

La ministra explicó que, inmediatamente después de detectada la situación, intervinieron el vicedirector, la supervisora, la directora y los equipos de orientación escolar. También señaló que profesionales que ya acompañan a la escuela trabajan sobre aspectos socioemocionales y de formación para la ciudadanía.

Uno de los datos que aportó la directora de la institución, Verónica Lupercio, fue que el adolescente no había presentado hasta ese momento señales que permitieran anticipar una situación de este tipo.

“No era un alumno que había manifestado ningún tipo de problemas, no tenía llamados de atención, tenía buena conducta. Nos ha sorprendido como a todos”, afirmó.

El adolescente no asistió a clases ese día. Montaldo explicó que había regresado a su casa después de las actuaciones policiales y que ahora se analizará cómo continuar con su acompañamiento. La ministra insistió en que no se busca estigmatizarlo, sino comprender qué ocurrió y trabajar con su familia.

“No pasa por revisar a los 400.000 alumnos”

Consultada sobre la posibilidad de implementar requisas en las escuelas, Montaldo fue tajante: “No, yo creo que no pasa por ahí. Imagínese, 400.000 alumnos revisar. No. Pasa en la familia”.

Para la ministra, una de las preguntas centrales es cómo un arma puede quedar al alcance de un niño o adolescente. “Tenemos que trabajar con la familia”, sostuvo, y pidió también recuperar espacios de diálogo con los jóvenes para poder detectar qué les sucede.

Más tarde profundizó esa mirada y señaló que existen familias en las que hay armas de manera legal, ya sea por autorización o por actividades deportivas, pero remarcó que eso no significa que deban estar al alcance de los menores.

“Cuando hay armas no tienen que estar al alcance de los niños y adolescentes. Entonces, este es el trabajo que hay que hacer con la familia”, afirmó.

El acompañamiento continuará

Montaldo informó que, además de los equipos propios del Ministerio de Educación, se articula con otras áreas del Estado. Mencionó al Ministerio de Desarrollo Social, cuyo equipo acompaña y articula con la familia, y al Ministerio de Seguridad.

En la escuela también intervienen asistentes sociales, trabajadores sociales, psicólogos y pedagogos que ya realizan tareas de acompañamiento. “A nosotros nos interesa la persona”, resumió la ministra al explicar por qué el abordaje no estará centrado solamente en la sanción.

Por el momento, la ministra indicó que no está definida una eventual medida disciplinaria para el estudiante. “Estamos trabajando, está acá el equipo con lo que vamos a trabajar, cuál va a ser la decisión”, dijo.

NORMALIDAD. Las clases no se suspendieron en ningún turno tras el incidente. LA GACETA/ Foto de Analía Jaramillo. NORMALIDAD. Las clases no se suspendieron en ningún turno tras el incidente. LA GACETA/ Foto de Analía Jaramillo.

Pese a la gravedad del episodio, la institución mantuvo las actividades escolares. Montaldo sostuvo que la escuela cuenta con un equipo que acompaña tanto a los estudiantes como a los docentes y remarcó que el objetivo es sostener la escolaridad.

La escuela tiene alrededor de 1.300 alumnos, una dimensión que, según la ministra, plantea desafíos adicionales para el trabajo cotidiano de convivencia y acompañamiento.

La directora Verónica Lupercio, por su parte, explicó que los protocolos fueron activados inmediatamente después del episodio y que se contactó a los padres de los alumnos afectados.

Los rumores después del disparo

Luego del episodio circularon versiones entre algunas familias sobre situaciones que habrían ocurrido dentro de la institución. Lupercio explicó que los baños permanecen cerrados fuera de los recreos, pero atribuyó esa decisión a cuestiones de control y al deterioro de las instalaciones.

Según la directora, durante los recreos los baños se habilitan y permanecen bajo supervisión de los preceptores. No confirmó, en las declaraciones brindadas, las versiones sobre supuesto consumo de sustancias dentro de esos espacios.

Montaldo evitó presentar el episodio como un fenómeno aislado de la realidad social y vinculó la situación con una preocupación más amplia por la violencia y las formas en que los conflictos son abordados.

“La violencia no es que sea de Tucumán. Hablando en el mundo, en estos momentos se resuelven los conflictos por confrontaciones, por guerra”, señaló.

Frente a ese escenario, planteó la necesidad de fortalecer el diálogo y la convivencia. “Hemos elegido la democracia, hay que sostenerla, y se sostiene con diálogo, con resolución de conflicto”, afirmó.

La ministra insistió en que el objetivo de los equipos que intervienen ahora es acompañar tanto a la escuela como al adolescente y su familia. “Queremos que a los chicos les salga bien la vida”, expresó.

Comentarios