La circulación del Virus Sincicial Respiratorio (VSR), principal causa de internación por infección respiratoria aguda baja como la bronquiolitis, continúa en aumento y sigue generando una carga significativa de enfermedad y hospitalizaciones en la población infantil.
El último Boletín Epidemiológico Nacional reveló que se detectaron más de 65.000 casos de bronquiolitis. En lo que va de 2026 se notificaron 2.267 casos hospitalizados con detección de VSR. El mayor número de casos positivos para VSR se registró en menores de cinc años, particularmente en los niños menores de un año.
“El VSR sigue siendo uno de los principales motivos de hospitalización por causas respiratorias en lactantes y continúa generando una importante carga de enfermedad en la población infantil. Además, se debe tener en cuenta que la mayoría de los niños que desarrollan enfermedad grave habían nacido sanos y a término, sin factores de riesgo conocidos. Es decir que todos los bebés están en riesgo de enfermarse, ya que resulta imposible predecir qué lactantes desarrollarán enfermedad grave. Ante el aumento sostenido de los casos de VSR y la disponibilidad de nuevas herramientas de prevención, es fundamental garantizar que los lactantes reciban protección de manera oportuna“, señaló Néstor Vain, médico pediatra y neonatólogo, Jefe de Neonatología y Pediatría de los Sanatorios de la Trinidad Palermo y Ramos Mejía.
La Argentina incorporó en 2024 la vacunación materna contra el VSR al Calendario Nacional, lo que representa un avance importante para reducir las formas graves de la enfermedad. Sin embargo, los especialistas advierten que aún existe una proporción significativa de bebés que atraviesan desprotegidos su primera temporada de circulación viral, porque nacieron fuera del período de vacunación de las embarazadas, porque sus madres no pudieron vacunarse, porque no transcurrió suficiente tiempo entre la vacunación y el parto para que recibieran una cantidad adecuada de anticuerpos o porque, al comenzar la temporada de VSR, ya habían pasado varios meses desde el nacimiento y la protección recibida durante el embarazo había disminuido.
“Hoy estamos en un escenario muy alentador, completamente distinto al de hace algunos años, porque contamos con herramientas muy eficaces que disminuyen el riesgo de formas graves y las internaciones por VSR. El desafío ahora consiste en lograr que todos los lactantes, independientemente del momento del año en que nazcan, reciban la estrategia preventiva más adecuada y atraviesen protegidos su primera temporada de circulación del virus”, agregó Analía De Cristófano, jefa de la Sección de Infectología Pediátrica en el Hospital Italiano de Buenos Aires.







