Resumen para apurados
- En julio, el Gobierno argentino puso en marcha un plan integral en todo el país para digitalizar el Registro Automotor y reducir los tiempos y trámites burocráticos.
- La reforma incorpora firmas digitales y trámites online, profundizando un proceso previo en un mercado que ya registró casi 900.000 transferencias en lo que va del año.
- Registradores debatirán en octubre cómo agilizar los trámites vehiculares sin comprometer la seguridad jurídica ni la certeza registral de compradores y vendedores.
El Registro Automotor argentino atraviesa una de las transformaciones más profundas de las últimas décadas. A comienzos de julio, el Gobierno nacional puso en marcha el Plan Nacional de Digitalización y Reorganización Integral del Sistema Registral Automotor, una iniciativa que busca avanzar progresivamente desde un modelo apoyado en documentación física y procedimientos presenciales hacia otro cada vez más digital e interoperable.
La reforma contempla, entre otras medidas, validación digital de identidad, incorporación electrónica de documentación, pagos y firmas digitales, seguimiento online de los trámites y emisión electrónica de documentación registral. También prevé reducir la cantidad de procedimientos y avanzar en la digitalización de los legajos actualmente conservados en papel.
El objetivo oficial es simplificar el sistema y reducir tiempos y cargas burocráticas. La transformación da continuidad a herramientas que comenzaron a implementarse previamente, como el Legajo Digital Único, el Certificado Digital Automotor y los distintos mecanismos de registración virtual. Al mismo tiempo, se proyecta una reorganización progresiva de la red de registros seccionales.
Pero detrás de la discusión tecnológica aparece una cuestión de fondo: qué características debe conservar el sistema mientras cambia, se planteó en un comunicado la Asociación Argentina de Encargados de Registros de la Propiedad del Automotor (Aaerpa).
La digitalización puede reducir tiempos, papeles y traslados innecesarios. Sin embargo, una operación sobre un vehículo no es solamente un trámite administrativo. Supone establecer quién es su titular, acreditar derechos, determinar responsabilidades y ofrecer certeza tanto al comprador como al vendedor.
La dimensión del tema queda reflejada en el volumen de operaciones. Entre enero y junio de este año se realizaron 891.628 transferencias de vehículos usados en la Argentina, según datos de la Cámara del Comercio Automotor (CCA).
Además, la transferencia de dominio sigue siendo el acto que acredita legalmente la titularidad del vehículo y permite desvincular al vendedor de responsabilidades posteriores vinculadas con ese automóvil. Es por eso que la discusión sobre el futuro del sistema excede a una plataforma, un formulario o una oficina: involucra también cuestiones de seguridad jurídica, identificación de las partes, trazabilidad y acceso al servicio.
El debate se vuelve especialmente relevante a medida que avanza la reforma. ¿Qué procedimientos pueden automatizarse? ¿Qué controles deben mantenerse? ¿Cómo garantizar la identidad de quienes realizan una operación? ¿Qué sucede con quienes tienen dificultades de acceso a herramientas digitales? ¿Cómo hacer más simple un trámite sin debilitar las garantías que protege?
Esas preguntas estarán en el centro del XVI Congreso Nacional de Registradores del Automotor, organizado por Aaerpa, que se realizará los días 15 y 16 de octubre en la Universidad Católica Argentina, en Puerto Madero, en Buenos Aires.












