Denuncian que una mujer atendía animales sin ser veterinaria: qué respondió la acusada

El Colegio de Médicos Veterinarios de Tucumán advirtió sobre un presunto ejercicio ilegal de la profesión en un centro de la capital. La denunciada explicó qué actividades realiza en el establecimiento.

EL CASO. El Colegio puede intervenir mediante un llamado de atención al director técnico.
EL CASO. El Colegio puede intervenir mediante un llamado de atención al director técnico.
Por Sofia De Chazal 13 Agosto 2026

Resumen para apurados

  • El Colegio de Veterinarios de Tucumán denunció a una mujer por presunto ejercicio ilegal de la medicina veterinaria en un centro de la capital provincial.
  • La acusación señala la atención no autorizada de animales, mientras que la implicada defendió su labor explicando las tareas específicas que realiza en el local.
  • El caso reaviva el debate sobre el control del ejercicio profesional en la provincia y busca sentar antecedentes para sancionar locales no habilitados.
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El Colegio de Médicos Veterinarios de Tucumán advirtió sobre un presunto caso de ejercicio ilegal de la profesión. La entidad señaló públicamente a una mujer que, según denunció, atendería animales sin contar con título ni matrícula habilitante. En diálogo con LA GACETA, la acusada rechazó esa versión: “No es verdad. Yo no dije que soy veterinaria. Nosotros hacemos peluquería, pensiones, todas esas cosas”.

El organismo difundió un comunicado en sus redes sociales para alertar a la comunidad sobre este tipo de prácticas, que no están autorizadas en la provincia. “La Sra. Mariana Gómez Rosello no es médica veterinaria. No está matriculada y no está autorizada a realizar procedimientos médico veterinarios, como vacunaciones o consultas. Es necesario contar con título universitario y matrícula habilitante”.

El presidente del Colegio, Luis de Chazal, explicó a LA GACETA que la situación habría comenzado meses atrás, cuando la dueña de un centro veterinario ubicado en zona Lavalle a 3.000 comenzó a atender consultas al quedarse sin director técnico. “Tanto colegas como comentarios de las redes alertaron de la situación y, cuando nos fijamos, había renunciado hace seis meses el regente. La dueña ejerce ilegalmente y el veterinario que pone la firma quedaría ligado porque no avisó al Colegio”, afirmó.

De Chazal explicó que, según lo detectado, se trata de una práctica irregular que se repite. “Contratan un veterinario que toma el rol de director, inscripto y matriculado en el colegio, y después trabajan solos y de ahí comprometen al que pone la firma. El que recibe la sanción es el que está inscripto, el que pone el nombre”, sostuvo. Y agregó: “A veces el profesional no está y, con el consentimiento, otros ejercen la medicina”.

En estos casos, el Colegio puede intervenir mediante un llamado de atención al director técnico. Sin embargo, según explicó su presidente, la entidad tiene limitaciones para actuar directamente contra una persona que ejerce la profesión sin contar con matrícula.

También puede presentar una denuncia ante el Ministerio Público Fiscal. Para avanzar por esa vía necesita pruebas que permitan acreditar el ejercicio ilegal de la profesión. “Cuando tenemos una denuncia bien presentada, con pruebas, nosotros podemos llevarlo a lo penal, porque es un delito”, afirmó De Chazal.

Uno de los principales obstáculos, sostuvo, es la dificultad para reunir esas pruebas. A esto se suma la falta de avances de las denuncias en la Justicia. “No nos dan bolilla, hicimos denuncias pero no hay acción de la Justicia”, expresó.

Ante esas dificultades, el Colegio decidió recurrir a sus redes sociales para advertir a los propietarios de animales. La intención, explicaron desde la entidad, es que la comunidad pueda reconocer posibles irregularidades antes de acudir a personas que no cuenten con la habilitación correspondiente.

La respuesta de Gómez Rosello

Consultada por LA GACETA sobre la denuncia difundida por el Colegio de Médicos Veterinarios, Gómez Rosello negó las acusaciones.

“No es verdad. Yo soy técnica. Tengo el centro hace mucho tiempo con otros profesionales. Y hace unos meses que estoy sin técnico. Estoy buscando pero yo no dije que soy veterinaria ni nada. El que tenía se fue a otro centro. Pero bueno, nosotros hacemos peluquería, pensiones, todas esas cosas”, afirmó.

Respecto de la acusación de ejercer ilegalmente la profesión, la mujer sostuvo que las situaciones que requieren atención especializada son derivadas a profesionales matriculados.

“Depende la gravedad de lo que me pidan. Lo derivamos a algún especialista”, explicó.

Por último, dijo desconocer los motivos por los que, según su interpretación, habría sido denunciada. “No sé qué es lo que ha pasado, digamos, pero supongo que es por lo que estoy sin regente, capaz, o alguien. No, la verdad que no tengo idea porque no ha pasado nada como grave ni complicado”, sostuvo.

Según las normas que regulan la actividad, cada centro veterinario donde se realicen consultas o se comercialicen medicamentos para animales debe contar con un director técnico inscripto y matriculado en el Colegio de Médicos Veterinarios.

Se trata de un profesional con título universitario y matrícula habilitante, responsable de los procedimientos y servicios veterinarios realizados en el establecimiento. Además, los profesionales que trabajen ahí deben contar con su correspondiente matrícula.

La situación es diferente en los pet shops dedicados únicamente a servicios como peluquería o a la comercialización de juguetes y otros productos para animales. Al no brindarse servicios veterinarios, en esos casos no es obligatorio contar con un director técnico.

Qué tener en cuenta para saber si una veterinaria es confiable

Luis de Chazal brindó una serie de recomendaciones para que los propietarios puedan verificar si el establecimiento al que llevan a sus mascotas cuenta con las habilitaciones correspondientes. “Es una cuestión de que la gente sepa elegir, que hay también servicios gratuitos, como en la Municipalidad”, señaló.

En ese sentido, explicó que los establecimientos deben contar con documentación que permita identificar al profesional responsable. “El permiso del Colegio, con el nombre del director técnico y los horarios en los que está, eso debería pedir la gente”, indicó.

También remarcó la importancia de que los profesionales acrediten su formación. “También debería estar expuesto, los títulos”, sostuvo.

Por último, recomendó a los propietarios asegurarse de que la persona que atiende a sus mascotas sea efectivamente un profesional matriculado. “La gente se tiene que asegurar de que el que lo atienda sea veterinario”, afirmó, y agregó: “Que pidan el número de matrícula”.

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