Resumen para apurados
- La final del torneo Apertura entre Concepción FC y Graneros en Tucumán está en duda porque la Liga Tucumana le debe $9,7 millones a la Policía por operativos de seguridad.
- Una nueva ley exige auditar los adicionales policiales, por lo que no pueden prestar servicio en la final sin que la Liga salde la deuda acumulada o presente un plan de pago.
- La concreción del partido y la coronación del campeón dependerán de un acuerdo de pago inmediato, lo que sentará un estricto precedente financiero para el fútbol provincial.
La definición del torneo Apertura entre Concepción Fútbol Club y Deportivo Graneros podría sufrir una demora inesperada. El partido, que debe definir al campeón del certamen, quedó en duda debido a una deuda que la Liga Tucumana de Fútbol mantiene con la Policía de Tucumán por los servicios adicionales de seguridad.
Según pudo saber LA GACETA, la deuda asciende actualmente a $ 9,7 millones. Mientras ese compromiso no sea regularizado, o al menos se establezca un plan de pago, la final no tendría garantizada la cobertura policial necesaria para poder disputarse.
La situación adquiere especial relevancia por la vigencia de la nueva ley que regula los servicios adicionales de la Policía. Bajo el nuevo esquema, todos los operativos quedan registrados y son sometidos a controles y auditorías del Tribunal de Cuentas, por lo que no resulta posible disponer de nuevos servicios sin contemplar previamente las obligaciones pendientes.
Cómo funciona el operativo de seguridad
Los partidos de fútbol requieren la presencia de efectivos policiales que realizan tareas de seguridad como parte de los denominados servicios adicionales. Se trata de policías que, habitualmente, se encuentran de franco y cumplen estos operativos como una actividad que les permite obtener un ingreso extra.
El dinero abonado por las instituciones o por la oganización del espectáculo se distribuye entre los efectivos que participan del operativo y la propia Policía, de acuerdo con el esquema establecido para este tipo de servicios.
En este caso, la deuda acumulada por la Liga Tucumana genera un inconveniente concreto de cara a una final que, por sus características, requerirá un operativo de seguridad acorde al marco del encuentro.
Por ahora, la realización de la final entre el "Cuervo" y el "Cocodrilo" está supeditada a que la Liga encuentre una solución a la deuda. Una de las alternativas sería acordar un plan de pago que permita destrabar la cobertura policial y garantizar el operativo.
La Liga, sin respuesta
LA GACETA quiso comunicarse con Darío Zamoratte, vicepresidente de la Liga Tucumana de Fútbol, para conocer la posición de la entidad y saber si existen gestiones para regularizar la situación. Sin embargo, el dirigente no respondió los llamados ni los mensajes enviados por este medio.
Así, mientras Concepción FC y Deportivo Graneros aguardan por la definición del campeonato, la cuestión administrativa se convirtió en un obstáculo inesperado. La pelota, por ahora, quedó en manos de la Liga Tucumana, que deberá resolver su situación con la Policía para que la final pueda tener fecha, escenario y operativo garantizados.









