550 jóvenes, 37 escuelas y un Modelo de ONU: representan países y algunos descubren vocaciones
La 22ª edición de Uniendo Metas comenzó en el Palacio de los Deportes. Durante tres días debatirán y buscarán acuerdos; algunos, encontraron en el modelo una pista para elegir su carrera y hoy regresan en nuevos roles.
Resumen para apurados
- Más de 550 estudiantes inauguraron la 22ª edición de Uniendo Metas en el Palacio de los Deportes de Tucumán para debatir roles internacionales y promover vocaciones.
- El evento contó con el apoyo municipal y la participación de 37 escuelas, incluyendo el interior provincial y alumnos becados, guiados por ex participantes y voluntarios.
- La iniciativa busca expandir el debate estudiantil en la región, fortalecer la oratoria de los jóvenes y orientar sus futuras elecciones de carreras universitarias.
Los gritos y aplausos se hicieron sentir en el Palacio de los Deportes durante la apertura de la 22ª edición de Uniendo Metas, que contó con la presencia de la intendenta de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla. Uno de los momentos más esperados de la jornada fue el traspaso de autoridades: quienes ocuparon distintos cargos durante la edición anterior dejaron sus lugares para los jóvenes que asumirán esas responsabilidades este año. Cada nombramiento fue acompañado desde las tribunas por el entusiasmo de los estudiantes.
Entre las nuevas autoridades está Gabriel Cornejo, de 21 años, estudiante de Derecho y coordinador y jefe de equipo de Vinculación. Su historia con Uniendo Metas comenzó en 2022, cuando participó por primera vez como estudiante. Un año después se convirtió en voluntario y ahora dio otro paso dentro de la organización.
“Me siento orgulloso porque los cargos acá son por votación. A mí me tuvieron que elegir todos los voluntarios que forman parte del programa”, contó Gabriel.
Pero su vínculo con el modelo va más allá de los cargos. La experiencia también tuvo un papel en una decisión que marcó su camino después del colegio: elegir qué estudiar. Los modelos le permitieron acercarse a distintos temas y descubrir un interés que terminó llevándolo hacia el Derecho.
“Me ayudó bastante a definir qué quería estudiar”, contó. En los debates encontró un espacio para conocer cómo funcionan las leyes, cómo se organizan las sociedades y cómo las decisiones de distintos países impactan en la vida de las personas.
Ahora, desde otro lugar, Gabriel ve el mismo proceso en los estudiantes que llegan al Palacio. “Sobre todo lo que pueden aprender son técnicas para poder hablar y expresar sus ideas, hacerse entender por el resto y poder además simplemente manifestar mejor su presencia, perder el miedo a hablar con los demás”, explicó.
550 estudiantes y 37 instituciones
En esta edición participan más de 550 estudiantes de 37 instituciones educativas, junto con 106 voluntarios y 30 docentes. Ocho escuelas participan por primera vez. También se sumaron establecimientos del interior tucumano y representantes de siete municipios.
El crecimiento de Uniendo Metas no se midió solamente en cantidad de participantes. Este año, el programa llegó a 11 escuelas del interior del departamento y tres escuelas del programa de Educación Innova. Además, ocho instituciones fueron becadas, lo que permitió que 40 alumnos pudieran participar.
“Crecer no es solamente sumar más personas, también significa llegar a lugares donde antes no estábamos, abrir más puertas y conseguir que cada año más instituciones quieran formar parte de esta comunidad”, explicó Delfina Rodríguez, directora de Voluntariado de Uniendo Metas Tucumán. “Acercamos Uniendo Metas al interior de Tucumán, lo cual fue uno de los mayores logros del año”, destacó.
La expansión también implicó reforzar la preparación de los estudiantes. El equipo organizador trabajó con capacitaciones virtuales y presenciales y fortaleció el acompañamiento académico. “Si queremos hablar de liderazgo, participación y oportunidades, tenemos que asegurarnos de que esas oportunidades puedan llegar a todos”, sostuvo Delfina.
El Palacio de los Deportes se convirtió durante la jornada en una postal de esas delegaciones. Algunos estudiantes llegaron con prendas, banderas y símbolos vinculados a los países que les tocó representar. Entre ellos, un grupo de chicas llevaba hijabs. Cada detalle ayudaba a meterse en el rol que deberán asumir durante los próximos días.
Durante la apertura, Silvana Vives, presidenta de Asociación Conciencia, también puso el foco en la participación de los estudiantes. “Ver este lugar lleno de chicos con ganas de hacerse escuchar me llena de orgullo y me dan ganas de seguir por más”, expresó.
Tomás Varela, director de Gestión de Uniendo Metas Tucumán, destacó el crecimiento de la propuesta, la participación de escuelas del interior y las becas que permitieron sumar a estudiantes que de otra manera no hubieran podido participar.
La intendenta de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla, vinculó el encuentro con la participación juvenil y destacó que los jóvenes “quieren trabajar, estudiar, crecer” y también aportar a la sociedad.
La tarea no será solamente hablar en nombre de otro país. Los estudiantes deberán investigar, argumentar, negociar y escuchar antes de llegar a acuerdos. Cada uno tendrá que defender la posición de la nación que representa, incluso cuando esa postura no coincida con sus propias ideas.
Después de la ceremonia, los aplausos y los nombramientos quedaron atrás. Hasta el 15 de agosto, en la Universidad Santo Tomás de Aquino, los estudiantes tendrán que defender posiciones, negociar y buscar consensos.
“Este es mi recreo”
Mientras algunos estudiantes recién empiezan su recorrido en Uniendo Metas, otros ya conocen la experiencia desde adentro. Valentina Romano, de 18 años, y Luisa Blanco, de 19, participaron el año pasado como delegadas y, después de egresar del colegio, decidieron volver como voluntarias.
Valentina integra el equipo de Vinculación y Luisa participa en Cosoc, el Consejo Económico y Social. El cambio de rol todavía les resulta extraño.
“Qué loco que el año pasado yo estaba viniendo al acto como autoridad para jugar, era consejera de procedimiento del consejo, y este año ahora soy yo la que los guía a los chicos y estoy viniendo como voluntaria”, contó Valentina.
Hay estudiantes que el año pasado compartieron con ellas como delegados y que ahora vuelven a encontrarse, pero desde lugares diferentes. Las dos estudian Psicología: Valentina en la Universidad Nacional de Tucumán y Luisa en la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino.
Aunque terminaron el colegio y comenzaron una nueva etapa, eligieron mantener su vínculo con el programa.
“Estaba esperando que llegue el día porque es mi recreo. Yo vengo y la paso tan bien que me olvido de todo”, contó Valentina.
Para algunos será su primera experiencia frente a un público. Para otros, como Gabriel, Uniendo Metas ya forma parte de un recorrido que incluso ayudó a descubrir qué querían estudiar. Entre delegaciones, debates y nuevos cargos, los jóvenes no solo representan a otros países: también aprenden a defender una idea, escuchar posiciones diferentes y encontrar su propia voz.







