Resumen para apurados
- La UEFA amenazó hoy a la FIFA con acciones legales tras el fallido plan de Infantino para privatizar ingresos de los Mundiales y exigió preservar pruebas del caso.
- La iniciativa FIFA Forward Enterprise buscaba captar 4.200 millones de dólares de capital privado. Ante la fuerte presión de confederaciones, Infantino debió retirar el plan.
- La escalada judicial profundiza la ruptura entre la UEFA y la FIFA, marcando un precedente crítico sobre la gobernanza y la explotación comercial de los próximos Mundiales.
La tensión entre la UEFA y la FIFA continúa escalando. Luego de que Gianni Infantino decidiera retirar el proyecto que proponía abrir a inversores privados una parte de los ingresos futuros de los Mundiales, el organismo que gobierna el fútbol europeo dio un paso más y advirtió que estudia emprender acciones legales contra la entidad presidida por el dirigente suizo.
De acuerdo con información difundida por la agencia Associated Press (AP), los abogados de la UEFA enviaron una carta formal a la FIFA en la que comunican que están evaluando "acciones legales, arbitrajes y/o denuncias regulatorias" vinculadas al proyecto denominado FIFA Forward Enterprise (FFE).
La iniciativa pretendía captar alrededor de 4.200 millones de dólares mediante la incorporación de capital privado para explotar comercialmente parte de los activos más valiosos de la FIFA.
La UEFA pidió preservar documentación por una posible investigación
En el mismo documento, la UEFA solicitó a la FIFA que conserve toda la documentación relacionada con el proyecto, incluidos correos electrónicos, mensajes y archivos pertenecientes a 18 altos directivos del organismo.
El objetivo es evitar la pérdida de posibles pruebas en caso de que finalmente avance una demanda. Incluso, la entidad europea advirtió que cualquier eliminación o modificación de ese material podría interpretarse como destrucción de evidencia.
La ofensiva llega pocos días después de que Infantino resolviera dar marcha atrás con la iniciativa, que había generado un fuerte rechazo entre varias confederaciones y federaciones nacionales.
El proyecto de Infantino que desató la polémica
El plan contemplaba ofrecer a cada una de las 211 asociaciones miembro de la FIFA un pago único cercano a 20 millones de dólares, a cambio de aprobar una nueva estructura comercial encargada de administrar parte de los ingresos futuros del organismo.
La propuesta fue presentada como una herramienta para fortalecer las finanzas de las federaciones, aunque rápidamente despertó cuestionamientos por la posibilidad de comprometer recursos de futuros Mundiales mediante inversiones privadas.
La presión ejercida por distintos sectores del fútbol internacional terminó llevando a la FIFA a retirar el proyecto antes de que fuera sometido a votación.











