22 Mayo 2005 Seguir en 
MADRID.- La expulsión de políticos españoles que asistían a una asamblea disidente en La Habana desató una tormenta política en España, que redundó en crédito para el opositor Partido Popular, ya que se trataba de dos ex parlamentarias del PP. "El presidente del gobierno (el socialista José Luis Rodríguez Zapatero) debería dejar de compadrear con dictadores bananeros", dijo el líder del PP, Mariano Rajoy.
Junto con las dos ex senadoras del PP fueron expulsados un legislador alemán y otro checo y seis periodistas de distintos países europeos que planeaban asistir al congreso disidente en La Habana, lo que dio lugar a protestas diplomáticas contra Cuba por parte de los países involucrados. El mismo viernes, la cancillería española convocó de urgencia al embajador cubano en Madrid para pedir explicaciones. Un diputado catalán se quedó en Cuba por presión diplomática española, a condición de que no fuera a la reunión.
Unos 150 delegados de distintos grupos opositores celebraron la "Asamblea para Promover la Sociedad Civil" -un hecho sin precedentes en Cuba-, que finalizó ayer tras la elección de sus autoridades. (AFP-NA-DPA)
Junto con las dos ex senadoras del PP fueron expulsados un legislador alemán y otro checo y seis periodistas de distintos países europeos que planeaban asistir al congreso disidente en La Habana, lo que dio lugar a protestas diplomáticas contra Cuba por parte de los países involucrados. El mismo viernes, la cancillería española convocó de urgencia al embajador cubano en Madrid para pedir explicaciones. Un diputado catalán se quedó en Cuba por presión diplomática española, a condición de que no fuera a la reunión.
Unos 150 delegados de distintos grupos opositores celebraron la "Asamblea para Promover la Sociedad Civil" -un hecho sin precedentes en Cuba-, que finalizó ayer tras la elección de sus autoridades. (AFP-NA-DPA)







