Son 16 los reclutas chilenos muertos en la cordillera

Los equipos de rescate siguen trabajando en la zona del volcán Antuco. Regresaron más de 100 sobrevivientes a la base de Los Angeles.

EL FUNERAL. Envueltos con la bandera nacional, los ataúdes, con el uniforme militar, fueron acomodados en la capilla del regimiento.
EL FUNERAL. Envueltos con la bandera nacional, los ataúdes, con el uniforme militar, fueron acomodados en la capilla del regimiento.
22 Mayo 2005
Santiago.- Con el rescate de 16 cadáveres de soldados y la posibilidad cierta de no hallar con vida a otros 29, el accidente que sufrió el miércoles un batallón en la cordillera se convirtió en la peor tragedia del Ejército chileno en tiempos de paz. El presidente Ricardo Lagos decretó tres días de duelo nacional y viajó ayer a Los Angeles, donde se encuentra el regimiento base del batallón, para acompañar a los familiares de las víctimas.
Por tercer día consecutivo, las tareas de rescate se reanudaron ayer en las cercanías del volcán Antuco, en la provincia de Concepción (515 kilómetros al sur de Santiago). El jefe del Ejército, general Juan Emilio Cheyre, tomó el mando del operativo tras destituir a la cúpula del regimiento: un coronel, un teniente coronel y el comandante del batallón. Cheyre promoverá un juicio de responsabilidad contra los oficiales "por haber dispuesto una marcha que nunca debió haberse hecho en las condiciones climáticas imperantes", dijo. Además, se convirtió en el vocero oficial de la situación, tras los graves incidentes que originaron los informes confusos y contradictorios que venía dando el regimiento a los familiares de las víctimas.

Más sobrevivientes
Por otra parte, unos 112 soldados que estaban aislados desde hace 72 horas en dos de los refugios del sector cordillerano de Antuco, afectado por fuertes nevadas y temperaturas de hasta 25 grados bajo cero, fueron rescatados y hospitalizados para su recuperación.
Una tormenta de viento blanco atrapó el miércoles a más de 450 soldados -en su mayoría reclutas de 19 años- que efectuaban su primer ejercicio en la montaña, una instrucción que se realiza desde 1930 en esa región.
Ayer, durante el funeral de las víctimas en la sede militar de Los Angeles, se registraron dramáticas escenas de dolor y fuertes recriminaciones a los altos mandos. "Mandamos a un hijo sano y nos devuelven un cadáver, por culpa de oficiales irresponsables", se quejó entre lágrimas un padre. (DPA-Reuter)

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