Resumen para apurados
- Nueva Chicago recibe este sábado a San Martín de Tucumán en Mataderos por la Primera Nacional, en un duelo clave para medir la evolución de ambos equipos.
- Bajo la dirección de Germán Lanaro, Chicago mejoró su juego e invicto local, mientras que Alejandro Orfila busca corregir la irregularidad de la visita fuera de casa.
- Un triunfo consolidaría la fortaleza de Chicago en Mataderos, mientras que a San Martín le permitirá reafirmar su identidad de juego para mantenerse en la pelea.
Nueva Chicago ocupa el 13° puesto de la zona B y su campaña no parece una amenaza para quien pelea arriba. Sin embargo, detrás de esa posición aparece un rival que cambió considerablemente. Desde la llegada de Germán Lanaro, el "Torito" modificó su juego, elevó su rendimiento y convirtió Mataderos en un escenario complejo. Ese será el contexto que encontrará San Martín este sábado, cuando busque recuperarse y sumar de a tres en un partido que medirá el crecimiento del ciclo de Alejandro Orfila.
Aunque lejos del Reducido, Chicago mejoró sus números desde el cambio de entrenador con la salida de Luis García. El equipo cosecha 26 puntos en el torneo (seis victorias, ocho empates y siete derrotas), ganando confianza e intensidad. Buena parte de esa evolución se explica por su rendimiento en Mataderos, donde se mantiene invicto tras sumar ocho de los últimos 12 puntos en juego (triunfos 2 a 0 contra Chacarita y Güemes de Santiago del Estero, e igualdades frente a Atlético de Rafaela y Agropecuario). Logró hacerse fuerte en su casa gracias a una propuesta mucho más agresiva que la que exhibe de visitante, condición en la que viene de caer por 1 a 0 frente a "La Crema".
Lanaro consolidó un 4-3-3 dinámico, con presión alta, extremos abiertos y laterales lanzados al ataque. El 60% de sus goles como local llegaron en los primeros 25 minutos; Chicago intenta resolver desde el inicio, presionando la salida rival para obligarlo a jugar incómodo. Ese será uno de los primeros desafíos para San Martín. Para Orfila, el objetivo será que su equipo no pierda el orden durante ese tramo. En sus mejores actuaciones como visitante, el "Santo" mostró paciencia para esperar su momento, una receta necesaria en Mataderos para que ningún desajuste favorezca el juego directo verdinegro.
Cardozo y Ambrogio, la sociedad que buscará desactivar
El circuito ofensivo que explica el crecimiento de Chicago nace sobre la izquierda. Evelio Cardozo abandona la banda para recibir entre líneas, mientras Lucas Ambrogio aprovecha esos movimientos para atacar los espacios por afuera. Esa combinación generó la mayoría de sus situaciones de gol y es el principal recurso ofensivo local.
Allí aparecerá uno de los duelos más importantes de la tarde: Víctor Salazar, que volverá tras cumplir su suspensión, tendrá una exigencia permanente para controlar a Ambrogio. Sin embargo, el lateral necesitará ayuda. Bruno Cabrera deberá retroceder para colaborar en la marca y la dupla Santiago Briñone-Agustín Graneros tendrá la misión de impedir que Cardozo reciba con comodidad.
Las armas que puede aprovechar Orfila
Así como Chicago construyó una identidad agresiva, también dejó al descubierto debilidades. Cuando los laterales Bruno Palazzo y Diego Barros se proyectan al mismo tiempo, el equipo queda largo y aparecen espacios a espaldas de la última línea. Allí puede convertirse en protagonista Gabriel Carabajal, un futbolista que necesita pocos metros para marcar diferencias y que recibirá entre líneas si el medio supera la primera presión.
También será una oportunidad para Diego Diellos, determinante jugando de espaldas. Su capacidad para descargar de primera y fijar a los centrales abrirá espacios para las diagonales de Cabrera o la llegada de los volantes.
Del otro lado, Rodrigo Ayala buscará recuperarse. El lateral izquierdo no tuvo su mejor producción frente a Temperley. Además de controlar las apariciones de Mauro Pérez, deberá decidir correctamente cuándo proyectarse para no dejar espacios a su espalda en las transiciones rápidas del equipo de Lanaro.
El duelo que puede inclinar la balanza
El partido se definirá en el mediocampo. Chicago intentará imponer intensidad con Cardozo, Maximiliano Rogoski y Alejo González, mientras que San Martín necesitará que Briñone y Graneros ganen las segundas pelotas.
Otro aspecto favorable aparecerá con el correr de los minutos. Chicago suele perder intensidad al inicio del segundo tiempo; entre los 45 y los 60 minutos aparecen mayores grietas entre líneas y retrocesos menos coordinados, situación que Orfila buscará explotar con futbolistas capaces de romper líneas, como Carabajal o Álvaro Veliez.
Una medida para el crecimiento
La visita a Mataderos medirá cuánto evolucionó San Martín desde la llegada de Orfila. El antecedente del triunfo por 2 a 0 en La Ciudadela servirá apenas como referencia. El contexto cambió, Chicago modificó su propuesta y el desafío será mucho mayor en una cancha históricamente complicada, donde el "Santo" tendrá la posibilidad de demostrar que sus buenas actuaciones como visitante son el comienzo de una identidad que busca consolidar.







